jueves, febrero 23, 2012

Parashá Teruma 5772 (Ofrenda) Éx.25:1–27:19

Por Gavriel Ben Yosef de Santa Fe, Argentina.


Bendiciones a todos amigos. Seguimos estudiando el Libro de Shemot (Nombres), conocido comunmente como “Éxodo”, y ahora con la porción de la Torá llamada Terumá, que significa en principio "ofrenda". Desde esta sección hay cinco continuas dedicadas a la construcción del Santuario hasta el final del Libro Shemot. Con ayuda del Eterno trataremos de extraer las más posibles enseñanzas del análisis de Sus Palabras.


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Ex.25:1-2 vaidabér IHWH el-moshé lemór: dabér el-bené israél veikju-lí terumá meét kol-ísh ashér iddevénu libó tikjú et-terumatí:


Ex. 25:1-2 IHWH le habló a Moshé, diciendo: “Transmíteles a los israelitas. Diles que tomen una ofrenda para Mí. Que tomen Mi ofrenda de todo aquel cuyo corazón lo motive a entregarla. (Torat Emet)



Dice el Midrash (Parperaot LaTorá, Shemot, Ed.Keter Torá): «Explican los Sabios que cuando Hashem le ordena a Moshé: “Que tomen para Mí un donativo”, la expresión “para Mí” significa “En Mi Nombre” y alude a que al sacar de sus bienes y capital para ayudar al prójimo, uno expresa su fe y confianza en el Nombre de Hashem, y sobre una persona tan magnánima dicen los Sabios: “Todo aquel que (con sus actos de bien) complace a sus semejantes, Hashem se complace en él.” (Avot 3:10).


¿Por qué expresa el versículo: “Diles que tomen una ofrenda para Mí?, ¿cuál es el alcance de la expresión para Mí, siendo que todo es de Él? En otras palabras: ¿Cómo se puede tomar para Él algo que ya es de Él? Rashi (Rabenu Shelomo Itzjaki) responde: “Para Mí” significa “en Mi honor”. (De modo que el versículo se leería así: “Diles que tomen una ofrenda en Mi honor”.)»



Como dicen los Sabios: “Todo es de Él”, incluso cada uno de nosotros. Terumá puede traducirse como ofrenda, regalo, algo que es destinado a lo celestial. Su raíz denota elevación, una ofrenda elevada hacia el cielo, y por ello también una glorificación del Todopoderoso. Por tal razón se comprende la explicación de Rashi, en cuanto que “para Mí” debe entenderse como “en Mí honor”.


¿Y qué ofrendamos? En principio la enseñanza apunta a la Tzedaká (Caridad), aprendiendo que todo lo que existe en la tierra es del Altísimo, y que todo lo que poseemos es como un permiso para disfrutar Sus bienes creados. Todo es de todos y debemos compartirlo si es que queremos seguir disfrutando de más bienes o lo necesario. Esa es una de las enseñanzas de la ofrenda para el Eterno.


Por otro lado tenemos algo mucho más valioso que ofrendar, que es nuestro vivir en este mundo. Ofrendamos nuestra humanidad que es propiedad de Él, ya que cuando Él lo dispone nosotros partimos de esta vida. Nuestra vida es un préstamo para que sea ofrendada en honor al Eterno para glorificarLo y así seamos bendecidos por sus dádivas.


Para explicar mejor sobre nuestra vida como préstamo del Altísimo, tenemos la parábola de los talentos que dio Yeshúa nuestro Mesías, quien luego de contar que un amo entregó talentos a sus sirvientes al irse de viaje y regresar, dijo:


Mat.25:19-29 “Después de mucho tiempo, volvió el amo de aquellos sirvientes y ajustó cuentas con ellos. (20) Cuando se presentó el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos y dijo: ‘Amo, usted me entregó cinco talentos, y mire, he ganado otros cinco talentos’. (21) Su amo le dijo: ‘Bien hecho, sirviente bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el disfrute de tu amo’. (22) Y cuando se presentó el que había recibido dos talentos, dijo: ‘Amo, usted me entregó dos talentos, y mire, he ganado otros dos talentos’. (23) Su amo le dijo: ‘Bien hecho, sirviente bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el disfrute de tu amo’. (24) “Pero cuando se presentó el que había recibido un talento, dijo: ‘Amo, yo sé que usted es un hombre exigente, que cosecha donde no sembró y recoge donde no esparció. (25) Por eso tuve miedo, y fui y escondí su talento en la tierra. Aquí tiene usted lo que es suyo’. (26) En respuesta su amo le dijo: ‘Sirviente malo y perezoso, sabías que cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí. (27) Por lo tanto, debiste haber depositado mi dinero en el banco, para que al venir yo, recibiera lo mío con intereses. (28) Así que, quítenle el talento y dénselo al que tiene diez talentos. (29) Porque a todo el que tiene se le dará más, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.



Las diferentes cantidades de talentos son las diferentes capacidades de cada uno, como también los bienes que les toca en la vida. Todo lo recibimos del Amo del Universo como préstamo para hacerLe una ofrenda como lo explicamos antes, hecho representado en el empeño que debían hacer de los talentos los siervos. En la parábola, el siervo que escondió su talento alude al que esconde su vida con egoísmo para sólo su propio deleite sin glorificar al Dador de su vida y Creador del Mundo con todas sus cosas compartiéndolas con los demás. Significa negarse a ofrendar con sus bienes y acciones de bien de la mano del altruismo para amar correctamente al prójimo. La devolución del mismo talento que el Amo del Universo da a cada uno, es vivir una vida negándose escuchar las Instrucciones y Enseñanzas del Altísimo, y devolverLe esa vida prestada sin dejar buenos frutos (desperdiciando la capacidad celestial) y sin glorificarLo con agradecimiento debido.


“Porque a todo el que tiene se le dará más, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.”. Definitivamente, el que entrega su vida en ofrenda al Cielo sirviendo al Altísimo, y compartiendo sus bienes adquiridos con los necesitados, siempre recibirá bendiciones cumpliendo sus anhelos. Pero el que acumula con avaricia, es como lo explica el Rab Shalom Arush, en su obra “En el Jardín de la Fe”.



«La avaricia es un rasgo muy grave y cruel. Al hombre avaro le gusta el dinero hasta tal punto que su corazón está cerrado para sentir el dolor del prójimo. A causa de esto se conduce con crueldad, no tiene compasión por las criaturas necesitadas y no se acerca a ayudarles con caridad. Hasta no se da cuenta de su crueldad y cree que la justicia está de su lado, porque el amor al dinero le enceguece, como está escrito (Deuteronomio 16:19): “Pues el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos”. El hombre avaro es pues generalmente odiado y todos le maldicen, lo que evidentemente no es una bendición, ni para su vida ni para su dinero.


Existen varios tipos de avaros:


  • Algunos son avaros sólo con los extranjeros, no con sus allegados.
  • Algunos se conducen contrariamente: por fuera son gastadores, pues buscan los honores; pero en sus hogares son avaros.
  • Otros son avaros con todo el mundo; pero para su propio placer están dispuestos a gastar mucho dinero con gran facilidad, mimándose a sí mismos.
  • • Y hay avaros con todo el mundo, que tampoco se permiten sacar provecho del dinero que disponen. Ellos esconden su dinero en algún lugar y, finalmente, todo se pierde o queda para el beneficio de otros.


¡Esto es mío!


El mal rasgo de la avaricia encuentra su fuente en el concepto de “Con mi propia fuerza y el poder de mi mano logré este acierto” – la errónea creencia que el dinero se consigue exclusivamente gracias al esfuerzo del hombre, le hace creer que le pertenece exclusivamente a él, y quiere guardarlo para sí mismo. Es la falta de entendimiento que el Creador enriquece y empobrece; que si Él quiere que tenga el hombre dinero, aunque lo gaste, siempre seguirá teniéndolo y no habrá nadie que pueda tocarlo, incluso ni un sólo céntimo. Pero si el Creador no quiere que tenga dinero, ninguna astucia será útil y sus esfuerzos por guardarlo serán vanos. Aunque lo esconda en mil cajas de caudales, Él se lo tomará.»



Ahora bien, cuando uno ofrenda su vivir sirviendo al Eterno con el cumplir de Sus Mandamientos (ofrenda de oro, plata, cobre, piedras, telas, etc.. Ex.25:3-7, que, además de hacer caridad, alude a elevar lo material por medio de su espiritualización); y aprendiendo a amar como Él lo enseña aferrándose a la plegaria para agradecerLe, auto-juzgarse y recibir sabiduría (ofrenda de aceite), entonces se logra hacer lo que viene a continuación: “Hacer un Santuario en uno mismo”.



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Ex. 25:8 veasu li mikdash veshajanti betojam: Háganme un Santuario y Yo habitaré en ellos.



Torá Emet (Ed.Keter Torá) nos enseña:



«Gramaticalmente debió haber dicho “habitaré en él”, en el Santuario. El plural “en ellos” alude –enseñan los Sabios- a que cuando del mundo hacemos un Santuario para Hashem, entonces Él mora dentro de ellos –dentro de cada individuo.»



Dice el Midrash: «”Veasú li Mikdásh beshajantí betojám.” “Me harán un Santuario y moraré en ellos.” Los Sabios han establecido que el hombre es un microcosmos, y orientado en esa dirección, la idea del versículo de construir un Santuario para Hashem apunta a que cada uno construya un Santuario dentro de su propio ser. Y cuando Hashem more en el interior de cada individuo se verificará entonces la continuación del versículo: “Moraré en ellos”, es decir, ya no meramente dentro de individuos particulares, sino dentro de todos ellos como unidad.”»



Para que los israelitas tuvieran su Santuario y el Todopoderoso morara en ellos, primero tuvieron que hacer las ofrendas. Ofrendaron sus vidas en haras del servicio celestial, obedeciendo los Mandamientos del Altísimo para recibir Sus bendiciones. No significa que todos deban transformarse en maestros o rabinos. Significa la decisión de vivir de acuerdo a las Instrucciones del Eterno que se encuentran en las Escrituras (Torá y restantes). Y cada uno llegará a vivir de acuerdo a sus posibilidades y capacidadades en el lugar que se encuentre; de allí se explica las ofrendas de diferentes metales y materiales. Aun de esa manera cada uno puede llegar a ser “sacerdote”, entendido como un canal de transmisión de luz celestial a través de las buenas obras y los ejemplos, además de enseñanzas orales.


Pero, ¿cómo sabemos que logramos hacer un Santuario en nuestra vida y que el Altísimo mora en nosotros? Acudamos a palabras de otro gran Sabio, que fue alumno de Gamaliel y enviado a enseñar la Palabra Celestial a los gentiles, Shaúl de Tarso (“Pablo”), que dijo:


1Cor.3:16-17 ¿No saben ustedes que son templo de Elohim [D’’s], y que el espíritu de Elohim mora en ustedes? Si alguien destruye el templo de Elohim, Elohim lo destruirá a él; porque santo es el templo de Elohim, el cual son ustedes.


1Cor.6:19-20 ¿O no saben que su cuerpo es templo del Espíritu de Santidad que mora en ustedes y que recibieron de Elohim, y que ustedes no son suyos? Pues los han comprado por un precio; por eso, glorifiquen a Elohim en su cuerpo.



Shaúl nos enseña que nuestro cuerpo es como una “casa” destinada desde nacimiento para ser templo o santuario para que more el Espíritu de Santidad del Todopoderoso y nos guíe en la vida. Y como fue creado con el propósito para que sea morada de la Santidad, por ello el cuerpo debe tener señales de que ello ocurra, es decir, no debe ser profanado con ninguna marca, tatuajes, agregados o modificaciones; así como también, en especial en las mujeres, el cuerpo debe ser exhibido con recato (sin provocar el deseo carnal). Si uno quiere ser servidor del Eterno, debe mantener un cuerpo puro, limpio, porque como dice Shaúl, “fuimos comprados” (con la vida), o adquiridos para que la Presencia Celestial more en nuestra alma. Y esta purificación no sólo se refiere a lo exterior del cuerpo, sino también a lo interior, a lo espiritual del alma que debe desprenderse de las erróneas creencias, de todo lo que esté en contra de las enseñanzas del Eterno.


Cuando la Torá, en Ex.25:8, dice Me harán un Santuario y moraré en ellos, se refiere a que toda la humanidad (cuerpo y alma), debe disponerse para morada de la Santidad del Todopoderoso, como enseñan los Sabios y Shaúl. Pero, cuando se mezcla un vivir sin cuidado (tanto físico como espiritual), y no se aprenden las buenas acciones que santifican el Nombre del Altísimo y lo glorifican, entonces no habrá santuario en el alma y la fe correcta desaparecerá. Por eso dijo Shaúl:



2Cor.6:16-18 Y ¿qué armonía tiene el Templo de Elohim [D’’s] con los ídolos? Porque vosotros son el Templo del Elohim Viviente, como Elohim dijo: “Habitaré y andaré en ellos; y seré el Elohim de ellos, y ellos seran mi pueblo” (Lev.26:11-12). Por lo cual salgan de en medio de ellos, y apartaos [de los idólatras], dice IHWH; y no toquen lo inmundo, y Yo los recibiré, y Seré a vosotros Padre, y vosotros me serán para mí hijos e hijas, dice IHWH Todopoderoso.



Eliminar la idolatría de la vida de uno es la principal condición para que more el Espíritu del Altísimo en el alma como santuario. Desprenderse de la idolatría como por ejemplo la trinidad; o de creer que el Eterno se ha encarnado en un hombre; o de confiar en la intervención de “imágenes santas”; etc.. Y eliminar la idolatría que provoca el ego con la necedad de la desobediencia a la Palabra del Eterno. O uno adora obedeciendo al Único Todopoderoso Indivisible e Inigualable nunca encarnado; o se adora a sí mismo haciendo sólo lo que su ego le diga y que coincide con la costumbre del mundo agradando a los hombres.


Y cuando uno decide purificar su alma quitando lo sucio en obediencia a los Mandamientos del Eterno, debe cuidarse de no volver a profanarlo con toda creencia incorrecta y malas acciones contra el prójimo. Yeshúa de Nazaret también reflejó este concepto con una actitud suya, como está escrito:



Mat.21:12-13 Yeshua entonces fue directamente al Templo y entrando en el atrio, echó a todos los que vendían y compraban en el Templo y volcó las mesas de los cambistas y los asientos de los que vendían palomas, y les dijo: "Escrito está: Mi casa será llamada Bet Tefilá [Casa de Oración] para todas las naciones" [Is.56:7], mas por estas cosas ilegítimas que hacéis, la habéis cambiado en una casa de ladrones". (C.R.)



“Yeshúa”, que representa la aplicación correcta de la Torá, fue al “Templo” del alma y quitó a los “ladrones” (los engaños humanos), a los que ensuciaban al Templo (por medio de tergiversaciones de las santas enseñanzas celestiales). Esta limpieza debe ser hecha tanto en un judío como en un gentil para que pueda morar correctamente el Espíritu de Santidad.


Yeshúa también citó a Isaías, recordando que el Templo debe ser Casa de Plegarias. Pues, así debe ser el Templo en el alma de cada uno, una Casa de oración constante para el auto-juzgamiento en función de las ordenanzas/juicios (Mishpatim) del Altísimo; también para agradecimiento diario de sus bendiciones; y para poder asimilar la Sabiduría Celestial inmersa en las Escrituras, solicitándola cada semana respetando el Shabat.



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Ex. 25:10-11 veasu aron… Hagan un Arca… (11) Cúbrela de oro puro por dentro y por fuera...



Rescataré de esta sección 7 elementos de la construcción del Mikdash (Santuario) para comentar. En primer lugar el Arón/Arca. Éste contenía las Tablas de los “Diez Mandamientos”. El Arca representa a la vida que se rige por los Mandamientos de la Torá. El Arca debía estar en lo más sagrado del Santuario, al que el Sumo Sacerdote podía entrar sólo una vez al año. Así también debe estar la Torá metida en el corazón de cada israelita con la mente estudiando cada día los Mandamientos, y disfrutando de la conexión plena con el Altísimo honrándoLo el séptimo día de la semana (Shabat).


Y el Arca estaba cubierta de oro puro por fuera y por dentro. Tal como enseñan los Sabios, alude a que tu imagen buena o santa exterior (vestimentas y tradiciones) sea como la de tu interior (con buenas acciones y amor al prójimo). El Eterno enseña con el Arca a no tener hipocresía y a brillar en virtud de la Gloria del Altísimo por obrar reflejando su Luz, así como lo ha enseñado Yeshúa el Mesías, diciendo:


Mat.23:23 “¡Ay de ellos, de los escribas y de los perushim [fariseos], que diezman (la menta), el anís y la granada; pero que cometen robo (y dejan de hacer) lo que es más pesado, esto es, los juicios de la Torah que son: bondad, verdad y fidelidad. Estos son mandamientos dignos de cumplir, uno no debe olvidarlos. [Mat.Hebreo de Shem Tov. Trad.J.Alvarez]


El “diezmar” del que habla Yeshúa alude al cumplimiento ferviente de todos los decretos rabínicos (halajot) que componen la Torá Oral junto a las tradiciones judías. Esto se entiende como cubrir el Arca por fuera de oro. Pero, al desatender lo ensencial de la Torá, como el amor altruista, la bondad, la compasión, la verdad, la sinceridad, la fe firme y libre de decretos humanos que alejan del verdadero temor al Eterno (ver Is.29:13), entonces le faltará al “Arca” la cobertura interior de oro. Entonces se tropieza con la peligrosa hipocresía. Yeshúa reclamaba que sean como el Arca, enchapada en oro puro por fuera y por dentro.


Y Shaúl de Tarso también lo explicó claramente cuando dijo:


Rom.2:28-29 Pues el judío verdadero no es simplemente por apariencia externa, ni por gloriarse en la circuncisión que se hace exteriormente en la carne; (29) sino que es judío auténtico el que lo es en lo interior, y la circuncisión más importante es la del corazón, espiritual más que literal, la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de D-s. (C.R.)


De ninguna manera está hablando Shaúl en contra de la circuncisión, sino reclamando que la circuncisión del corazón es la principal, en sentido tal como el Altísimo lo pidió también en la Torá cuando dijo:


Deut. 10:16 Y circunciden el prepucio de su corazón, y no sean más de dura cerviz.


Circuncidar el corazón significa poner la Torá en él. Y estudiarla cumpliendo sus requerimientos esenciales en cuanto al amor al Eterno y al prójimo, significa quitar el prepucio del corazón, ese que lo bloquea con egoismo y lo aleja del altruismo endureciéndolo como una piedra. Por ello dijo el Eterno:


Ezeq.11:19 Les daré otro corazón, y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos. Quitaré del cuerpo de ellos el corazón de piedra y les daré un corazón de carne, (20) para que anden según mis leyes y observen mis decretos y los pongan por obra. Entonces ellos serán mi pueblo, y yo seré su Elohim.


Entonces, con el corazón de carne y circuncidado, entonces serán como el Arca cubierto de oro puro por dentro y por fuera, y cumplirán con lo principal de la Torá. Y esta enseñanza trajo Yeshúa en lo que se conoce como Nuevo Pacto (Brit Hadasha), el cual no reemplaza a la entrega de la Torá, sino que lo perfecciona, muestra el Camino de oro puro en el alma de la Torá.



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Ex. 25:17 veasita japoret zahav tahor…: Haz también una Cubierta de oro puro...


La raíz hebrea de kaporet alude a expiación de pecados. Cuando conocemos a Yeshúa, el verdadero Mesías (no el deformado por gentiles y la nueva religión), nos cubrimos y su muerte expía nuestros pecados pasados en la ignorancia (kapará), pero no los futuros (Heb.10:26). Una vez injertados al Olivo de Israel como extranjeros y nuevos israelitas gracias a Yeshúa, quedamos igual que otro judío/israelita de nacimiento y la Torá rige nuestras vidas. En ese caso hay para todos otra “kaporet” que usar, y es la plegaria (Tefilá). La oración constante es la cubierta para la fe que abraza la Torá como un Arca de oro puro. La plegaria hará brillar ese oro con sabiduría y santidad. Y la plegaria será el medio de expiación (kapará/kaporet) que reemplaza temporalmente a los sacrificios de animales que se hacían en el Santuario o en el Templo de Jerusalem.



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Ex. 25:18 veasita shenaim keruvim zahav… Haz dos Kerubines de oro...


Dice el Midrash (Parperaot LaTorá, Shemot, Ed.Keter Torá): «Los ángeles Querubines que estaban sobre la cubierta del Arca que contenía las Tablas de la Torá tenían sus alas hacia arriba, cubriendo la cubierta del Arca, y a su vez, los rostros de ellos debían estar mirándose uno al otro.

Sobre el presente versículo señalan los Sabios posteriores. Toda persona debe procurar incorporar en su personalidad los dos hábitos aludidos en el versículo: “Sus alas deben estar extendidas hacia arriba”, es decir, siempre debe tratar de crecer y evolucionar en la escala espiritual. Y por otro lado, “sus rostros siempre deben estar mirando al compañero”, constantemente uno debe estar atento a su entorno próximo y lejano, y si fuese necesario debe extender una ayuda generosa a todo aquel que la necesitase.»



También dicen los Sabios que los Keruvim tenían cara de niño. Con respecto a esto recordamos la enseñanza de Yeshúa, como está escrito:


Mat.18:1-3 En aquella hora los talmidim [discípulos] se le acercaron a Yeshua y le dicen: ¿Quién es entonces el mayor en el Maljut Hashamayim [Reino de los Cielos]? (2) Y llamando a un niñito, lo puso en medio de ellos, y dijo: (3) "De cierto os digo: Si no hacéis teshuváh [se vuelven al Eterno en arrepentimiento] para experimentar una transformación interior radical, al punto que vuestras almas sean restauradas hasta volver a ser como niños, de ningún modo entraréis en el Maljut HaShem". (C.R.)


Y ser como niño implica estar dispuesto siempre a aprender, aún teniendo muchos conocimientos. Porque ante la Sabiduría del Padre Celestial nunca sabremos nada. Y ser como niños implica que los errores cometidos al pecar sean subsanados rápidamente por una transformación sincera del alma (Teshuvá), no dejando que la maldad gobierne el corazón, sino el amor con total humildad de espíritu. Por eso dijo también Yeshúa: “Cualquiera que anhele hacerse grande entre ustedes será su servidor, y cualquiera que anhele ser el primero entre ustedes será siervo de todos.” (Mar.10:43-44).



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Ex. 25:23-24 veasita shuljan… Haz también una Mesa de madera de acacia… (24) Cúbrela de oro puro…


Será muy útil la siguiente cita:


«Comer en la mesa es simbólico de estar conectado directamente con Dios y no recibir de Él de manera indirecta. Subir a la mesa es una cuestión de buscar a Dios y tratar de hacer la conexión. De hecho, todo lo que hacemos para incentivarnos y volver a Dios por propia iniciativa, “el incentivo desde abajo”, debe en última instancia originarse en un “incentivo desde arriba”, iniciado por Dios. Así, el Rebe Najmán puntualiza que las letras de la palabra hebrea que designa a la mesa, ShULJaN, tiene como valor numérico el 394 (Shin:300 + Vav:6 + Lamed:30 + Jet:8 + Nun:50 = 394). Y es el mismo valor de las letras en la frase: “IHVH YeKaRVeNU”, “Quiera HaShem acercarnos” (Tzadik #476).» (Bajo La Mesa y cómo subir de allí, Avraham Greenbaum)



Y David nos dice:



Salm.23:4-6 E incluso si anduviese por valles tenebrosos no temeré mal alguno, pues Tú estarás conmigo; Tu vara y Tu bastón, ellos me consolarán. (5) Prepararás una mesa ante mí, a la vista de mis enemigos. Tú ungiste mi cabeza con aceite, rebosa mi copa. (6) Que sólo la bondad y el amor me persigan todos los días de mi vida, y en la Casa de IHWH moraré por mucho tiempo.



La Mesa es también la Torá, que fue puesta servida en el Monte Sinai para que el Pueblo de Israel pudiera comer de ella a través de todas las generaciones, y así conectarse con el Todopoderoso para no sufrir hambre espiritual, ya que el verdadero Pan de la Vida es la Palabra del Altísimo, tal como está escrito en Deut.8:3. Cuando estudiamos en profundidad la Palabra Celestial (los Mandamientos de la Torá y enseñanzas de Profetas y Sabios), nos sentamos a la Mesa y nos deleitamos con el alimento que no perece, y que nos saciará eternamente, tal como dijo Yeshúa: “Trabajen, no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna” (Juan 6:27).


Para que nuestra Mesa se cubra de oro puro, se debe trabajar para que el pan de la bondad y el amor nos acompañe cada año más y más, lo que significará que estaremos cumpliendo correctamente los Mandamientos y brillará como oro puro nuestra santidad, aunque debamos ser pacientes y perseverantes como enseña otro Salmo (37:6) que dice: “Sacará a luz tu rectitud, y tu justicia como sol [brillante como el oro] al mediodía”. O sea, desde la noche de la ignorancia se va aclarando de a poco con el ingreso/amanecer de Luz al alma hasta llegar a brillar plenamente como al mediodía.



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Ex. 25:31 veasita menorat zahav tahor…: Haz una Menorá de oro puro…


La Menorá (Candelabro) tenía 7 brazos, tal como la semana tiene 7 días. Y los 7 días la Menorá debía estar encendida con el suministro de aceite de oliva. La Menorá representa también la Presencia de la Sabiduría del Altísimo que ilumina cada día a quienes le suministran aceite de oliva, es decir, que con sus plegarias y sus acciones de bien aprendidas gracias a la Torá se conectan con el Todopoderoso y reflejan Su Luz iluminando a los demás con el ejemplo. Por ello dijo David:



Salm.18:28 Tú enciendes mi lámpara, IYHWH; mi Elohim ilumina mis tinieblas.


Salm.119:105 Lámpara es a mis pies tu palabra, una luz a mi camino.



La raíz de ner (lámpara), también alude al suelo que se ara, además de brillo de luz. Podemos entender que nuestra alma es un suelo que debe ararse para sembrarle sabiduría con la ayuda de la Luz Celestial, porque “Contigo está la Fuente de la Vida; en tu Luz veremos luz.” (Salm.36:9). Y es la Palabra del Altísimo, la cual como Arca se debe atesorar en lo profundo del corazón, para que así también esté como en una Mesa con eterno alimento espiritual, y constante iluminación de nuestro camino de vida a través del suministro de aceite/plegarias a la Menorá todos los días de la semana, con el deleite pleno en Shabat.



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Ex. 27:1 veasita et-hamizbeaj… Haz el Altar…


Dice el Midrash: «”Altar” en hebreo es MiZBeaJ, palabra que constituye un acróstico de cuatro expresiones que le confieren al Altar su real significado:


Mejilá (perdón), porque los sacrificios ofrendados sobre el Altar son parte del servicio para obtener el perdón de Hashem. (El servicio comienza con la rectificación del hábito negativo).


Zejut (mérito), porque ofrendar los sacrificios sobre el Altar lo torna a uno meritorio. Y además, constituye un mérito, un privilegio único, hacer las ofrendas sobre el Altar.


Berajá (bendición), porque el Altar y sus ofrendas son un canal para recibir la bendición del Cielo.


Jaim (Vida), porque al actuar como dispositivo para perdonar las faltas, el Altar prolonga la vida de la gente en este mundo.



El Altar es el lugar donde la materia asciende a un nivel espiritual. Cuando le das a la materia un sentido espiritual y te conduces de acuerdo al mismo, estás haciendo del mundo físico un Altar para la causa más noble que puedas imaginar, un Altar para Hashem.»



Y el Altar es ese momento del día cuando nos derramamos en plegaria como decía David: “IHWH, a Ti elevo mi alma” (Salm.25:1), para agradecerLe todas las bendiciones de cada día; para auto-juzgarnos, arrepentirnos de los pecados y suplicar perdón; y para pedir sabiduría e iluminación.


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Ex. 26:1 veet-hamishkan taase…: Y haz el Santuario…


Y finalmente, se construye el Santuario móvil. El alma se transforma con el tiempo de acuerdo a la Guía de la Palabra del Todopoderoso. Tal como el Eterno lo dispone y lo ordena, el corazón lo debe aceptar y obedecer. El alma será una Morada para que el Espíritu de Santidad rellene con su Luz/Sabiduría, y produzca frutos que permitan iluminar a otras almas aun oscurecidas. Entonces, cuando ello ocurra en mayor cantidad de almas, el Altísimo morará en todo Su Pueblo Israelita escogido que iluminará a las naciones del mundo, y finalmente la Gloria del Eterno impondrá brillantemente su Victoria a través del regreso de Su Mesías. Amén veamén!


¡Shabat Shalom a todos!


Gavriel.

viernes, febrero 17, 2012

Parashá Mishpatim 5772 (Ordenanzas) Shemot–Éx.21:1–24:18

Por Gavriel Ben Yosef de Santa Fe, Argentina.



Bendiciones a todos amigos. Seguimos estudiando el Libro de Shemot (Nombres), conocido comunmente como “Éxodo”, y ahora con la porción de la Torá llamada Mishpatim, que significa "ordenanzas" o "juicios".



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Ex.21:1 veele hamishpatim asher tasim lifnehem:


Ex.21:1 "Y éstas son las leyes (Mishpatim) que colocarás ante ellos…"



«Explican los Sabios que la sección se llama “Mishpatim”, que proviene de la palabra “Shofet” que significa “juez”. Es decir que en realidad debe entenderse el principio de esta sección de la siguiente manera: “Esto son los 'juicios'…”


A continuación la Torá relata un gran número de conflictos entre las personas, dándoles instrucciones a los “jueces” de cómo proceder en caso de litigios entre las personas. Es por eso que la sección de Mishpatim es conocida por su gran cantidad de leyes de carácter civil.


Explican los Sabios que la persona debe prestar atención en la palabra “Mishpatim”, juicios:


Si la persona se “juzga” a si misma poniéndose límites en su proceder, nunca llegará a altercados con la gente, ya que cuidará su acción y sus bienes, de modo de que no salga de si misma ningún inconveniente que pueda llegar a dañar u ofender a alguien.


Es por eso que es crucial que la persona analice su senda constantemente, de modo de no necesitar presentarse en ningún juzgado, con todos los trastornos que esto significa.


La persona tiene que ser su propio “juez” de modo de conocer los límites, sabiendo que no se gana nada en el delito, y por el contrario, es mucho lo que se pierde.»


Fuente: www.jabadurquiza.org


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Por otro lado, tenemos el siguiente texto de introducción del Rab.Reuben Sigal a su edición de Tehilim (la cual recomiendo a todos):



«El término hebreo "Tehilá", singular de "Tehilim", significa "alabanza", "loa", "adoración al Creador". Asimismo, la voz Tehilá (Salmo) está íntimamente emparentada con "Tefilá" (plegaria), como explícitamente surge del versículo: "Finalizaron las plegarias ("tefilot", Salmos) de David, hijo de Ishai". (Salmos 72:20). Al respecto, cabe acotar que la connotación del concepto "plegaria" en hebreo es sustancialmente diferente, e incluso conceptualmente opuesto, a lo que lo es en otras lenguas. Tefilá tiene la misma raíz que "pelilá" (juzgamiento). Y "lehitpalel", que suele traducirse como "orar" (forma verbal cuya acción fluye desde el sujeto hacia alguna entidad ajena a él), en hebreo es una forma reflexiva que recae sobre el sujeto mismo, y cuyo significado es "autojuzgarse", "llevar a cabo un autoexamen de conciencia". Las nociones foráneas como "orar", "rezar", etc., carecen de la dinámica capaz de expresar tal profundidad del concepto hebreo. Y justamente, eso es Tehilim: el medio a través del cual la persona puede relativizarse, asumir su real dimensión en el contexto de la maravilla de la existencia. (Rab.Reuben Sigal)»



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Entonces, teniendo en cuenta el significado profundo de la palabra Mishpatim, y atendiendo a la explicación del Rabino sobre el concepto de Tefilá en el entorno de los Tehilim, podemos concluir en lo siguiente:


El Santo Bendito Él puso por medio de Moshé ante los israelitas (tanto los presentes en la recepción de la Torá, como los de todas las generaciones posteriores) todas las leyes, decretos y mandamientos para enjuiciar. En principio fue para los jueces para regir al Pueblo; pero también para que cada persona que vive -incluso hoy- de acuerdo a la Torá, por medio de la plegaria haga Tefilá. Esto es, busque con arrepentimiento de espíritu a través de la plegaria el perdón celestial, a fin de transitar por el camino de la Teshuvá hacia la Gueulá (Redención). Autojuzgarse y arrepentirse de pecados libra de castigos y trae bendiciones. Y a su vez, es un camino de purificación y rectificación del alma. Para continuar el tránsito por el desierto de pruebas, luego de salir de Egipto, se debe aferrar a Mishpatim, es decir, estudiar las Leyes de la Torá y autojuzgarse, para que por medio de tal Torá el alma se transforme (Salm.19:7); ya no por las limitaciones (mitzráim) de Egipto -provenientes de la tozudez del ego propio desobediente, sino por medio de la Guía Celestial de la Voz del Altísimo. Pues, como dijo el Pueblo de Israel luego de recibir la Torá (Ex.24:7): "naasé venishmá" ("haremos y oiremos"), es decir, dispondremos (vencido al ego/saliendo de Egipto) nuestra voluntad para obrar según los mandamientos del Altísimo, y luego estudiaremos los tales ayudándonos con la plegaria para el autojuzgamiento y para recibir sabiduría.



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Ex. 21:18-19 Cuando dos hombres peleen y uno golpee al otro con una piedra o con el puño, y este no muera pero caiga en cama, si luego se levanta y sale caminando por sus propios medios, el agresor quedará absuelto, pero deberá indemnizarlo por su incapacidad de trabajar y deberá proveerle los gastos médicos.


Al respecto, Torát Emet (Ed.Keter Torá, pág.185) nos enseña:


«...si sale por sus propios medios.. pero deberá indemnizarlo.. y proveer los gastos médicos: literalmente, la frase bien podría leerse así: ‘Si sale.. debe retornar.. y se sanará’. Figurativamente significa lo siguiente: si uno sale del marco de su conexión con el Supremo, debe retornar al mismo. Y entonces se sanará, es decir, quedará libre de los males que aquejan al no tener un sentido en la vida y por no saber darle a la vida un sentido.”»



Los Sabios también nos enseñan que el golpe con la palabra causa mayor daño (espiritual) que el físico. Teniendo en cuenta esta gravedad por falta de control sobre la lengua para no herir hablando, cuando la persona herida de corazón puede reponerse paulatinamente, quien produjo el daño debe indemnizarla pidiéndole perdón y haciendo actos de bien a la misma ("gastos médicos" para curar su alma). Por otra parte debe rogar con total arrepentimiento por el Perdón del Todopoderoso Quien puede llegar a vengar a la persona damnificada, como también realizar actos de bien a otros, tal como caridad (tzedaka). Sucede entonces que cuando alguien agrede a su prójimo con su mal uso de palabras, en realidad se daña a sí mismo, saliendo de esta manera "del marco de su conexión con el Supremo", como dice el Rabino en Torat Emet. Será indispensable que esa persona que dañó regrese "por sus propios medios", es decir, subyugue completamente su voluntad para humillar su ego, con el fin de que obedezca los Mandamientos y juicios (Mishpatim) del Altísimo Bendito Él; y para ello está también la Plegaria (Tefilá).



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Ex. 21:24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,..




Lo primero que suele entenderse precipitadamente aquí es que se habla de venganza, o sea, “pagar con la misma moneda”. Eso es producto de la ignorancia. Nos dice el Midrash:


«“Ain tajat ain”. Textualmente está consignado: “Ojo después de ojo”. Estudiamos en el Talmud (Bava Kama 84a): ‘Esta expresión no debe ser tomada literalmente, es decir, no significa que al que le quita un ojo a su semejante se le quita un ojo a él, más bien significa que debe indemnizarlo con dinero por el ojo que le haya sacado.’


Acota al respecto el Gaón Rabi Eliahu de Vilna: ‘El citado comentario del Talmud está aludido en la paráfrasis del versículo, pues si la intención hubiese sido que en venganza por haber sacado un ojo se le sacase un ojo al agresor, el versículo debió haber consignado ‘ojo a cambio de ojo’. ¿Y por qué está consignado ‘ojo después de ojo?’ Para enseñarnos que la punición por sacarle un ojo al semejante está consignada después de ‘ojo’; es decir, el castigo para tal acto está consignado después de las letras de la palabra ‘ojo’. ‘Ojo’, en hebreo ‘ain’, palabra que se escribe con las letras ain, iod, nun, después de las cuales vienen las letras , kaf, samej, que conforman la palabra ‘kesef’ (dinero), lo que alude a que el castigo por sacarle un ojo a otro es una indemnización monetaria.»



Después de toda esta gran explicación, se puede entender bien que el pasaje no habla de venganza, sino resarcimiento; y el ejemplo de sacar el ojo no es literal, sino que el primer “ojo” alude a cualquier daño a una persona, y el segundo “ojo” al resarcimiento.


Ahora bien, ¿qué sucede cuando uno es herido o sufre un daño de parte de alguien? La Torá enseña a esperar el resarcimiento, aunque esto depende de cómo interprete el pasaje, porque no todos aprenden bien. Es por eso que Yeshúa de Nazaret dijo:


Mat 5:38-39 Pueden entender literalmente lo que fue dicho por la Torá: Ojo en lugar de ojo y diente en lugar de diente. Pero yo lo es digo: No restituir mal en lugar de mal, sino que al que golpea en tu mejilla derecha, prepárale la izquierda.


En primer lugar dice el Maestro y Mesías que no hay que “pagar con la misma moneda” (con venganza), sino esperar que el agresor cumpla correctamente con la Torá por medio del resarcimiento, como dicen los Sabios. Aquí muchos gentiles creen que Yeshúa trajo un amor mejor que lo que el judaísmo ya enseñaba, y eso es un gran error. Podemos ver esta enseñanza en Lamentaciones:


Lam. 3:25-30 IHWH es bueno para los que en él esperan, para el alma que lo busca. (26) Es bueno esperar en silencio la salvación de YHWH. (27) Es bueno para el hombre llevar el yugo en su juventud. (28) Que se siente solo y calle, porque Él se lo ha impuesto. (29) Que ponga su boca en el polvo y no pierda su esperanza. (30) Que le ponga la mejilla al que lo golpea; que se harte de insultos.


Esto tenía en mente Yeshúa, nada nuevo. El pasaje habla de esperar en silencio, es decir, esperar que el agresor cumpla con la Torá y recompense el daño causado. Porque el Todopoderoso es el que castiga y no se debe hacer justicia por cuenta propia. Eso enseña Yeshúa. El Talmud también enseña como los Sabios y Yeshúa:


“Ayuda a un enemigo antes de ayudar a un amigo, para doblegar el odio.” (Tosefta Babá Metziá 2:26)


“Dijo D’’s: ‘Parézcanse a Mí, del mismo modo que yo pago con bien el mal, también paguen ustedes el bien por el mal que han recibido’.” (Exodo Rabá 26:2)


Yeshúa y el Talmud hablan de pagar con bien al daño, recordando Lamentaciones, guardando silencio y orando para que el agresor cumpla correctamente lo que pide la Torá, que es resarcimiento en amor. Y Yeshúa explicará esto de jamás vengarse y esperar en silencio:


Mat 5:44-45 Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, y oren por los que los persiguen; para que sean hijos de su Padre que está en el cielo; porque Él hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos.


Orar por los enemigos y agresores para que puedan actuar conforme al resarcimiento por el daño causado. Orar para que puedan evitar el castigo celestial, para que tengan oportunidad de arrepentirse. Entonces podremos cumplir los danmificados con lo que dice la Torá:


Lev.20:26 Ustedes serán santos para mí, porque Yo IHWH Soy Santo, y Yo los he separado a ustedes de otros pueblos para que sean míos.


Porque Él, cuando nos perdona nuestro errores y transgresiones, nos paga bien por el mal. Y en ese sentido debemos imitarLo. Sobre todo con el perdón y oración para que el agresor se arrepienta y, de última, recompence de acuerdo al cumplimiento preciso de la Torá, como explican los Sabios. Podemos ver que Yeshúa interpretaba como lo hicieron los Sabios judíos.



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Ex. 22:5 Cuando alguien enciende un fuego y alcanza espinos y consume... deberá restituir.



El fuego que uno enciende puede (y debería) ser sagrado, esto es, incentivando la santidad en la vida en función del cumplir los Mandamientos del Altísimo, y este fuego será controlado/compensado por una lluvia de bendiciones. Pero, también puede suceder que se encienda un fuego perjudicial.. ¿Cómo? Con la soberbia, la altanería y la arrogancia, que son consecuencia de una Mala Inclinación (Ietzer Hará) no bien controlada, lo cual puede simbolizarse en batallas perdidas contra Amalek..



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Ex. 23:1 No aceptes rumores falsos.


Ex. 23:2 No sigas a la mayoría para hacer el mal.


Ex.23:7 Aléjate de la mentira.



En el versículo 1 cabe la prohibición relacionada con Lashón Hará (Maledicencia, habladurías, chismeríos, falsos testimonios) y una amplia gama de formas de caer en tal error grave. Leemos en la obra "Un compañero diario", análisis del Rabí Yehuda Zev Segal al Libro Jafetz Jaim:


«Una de las premisas básicas de la prohibición de lashón hará es que el lashón hará causa daño. Los trabajos se pierden, prospectos de shidujim (parejas probables para matrimonio) son rechazados, el shalom bait (armonía dentro de la casa) se destroza y las amistades se disuelven. Pero causar daño no es la única razón por la que el lashón hará está prohibido. El Jafetz Jaimlashón hará que no causa el más mínimo daño es considerado 100 por ciento lashón hará. Enfocarse en los defectos de otra persona es algo bajo, aun cuando no resulte daño de ello. En realidad, es casi imposible para nosotros saber con seguridad que las palabras que hablamos nunca causaron daño. Las palabras tienen vida por sí mismas; una vez que han sido liberadas al mundo pueden viajar por todas partes y nadie puede estar seguro dónde van a terminar. Muchas historias se cuentan a partir de información que se hizo conocida después de años de haber sido dicha originalmente, y que causaron gran daño.»



Efectivamente, el versículo 1 apunta a no testimoniar de acuerdo a rumores falsos, algo que está incluído en lashón hará. Y caer en ello es provocarse mal a uno mismo, además de perjudicar sobre quien se habla. Las palabras tienen vida propia, y propagar rumores es algo muy peligroso y que puede ser muy perjudicial. Ni siquiera debe difundirse verdades negativas seguras sobre una persona, tal como lo enseña el Jafetz Jaim.


Lamentablemente, lashón hará es lo que hace la mayoría de la gente del mundo, cosa que advierte de no hacer el segundo versículo. Aunque es cierto que esa ordenanza va más allá, como por ejemplo no adherirse a las creencias de la mayoría, pensando erróneamente que en la mayoría está la verdad.



Finalmente, en el versículo 7, nos enseña el Altísimo alejarnos de la mentira. Se sabe el daño que puede provocar la mentira, y peor aun cuando se divulga por medio de lashón hará. Mentir al prójimo es una falta de amor o, al menos, de respeto. Pero hay otra grave mentira: la que uno se hace a sí mismo al no reconocer sus errores por culpa de un ego arrogante o soberbio, o por vivir cómodo en la necedad de la ignorancia o falta de buena fe. De esta última mentira nos habla el Rabino Shalom Arush, en su gran obra "En el Jardín de la Fe":




«Admitir la verdad

El hombre debe saber por anticipado que hay fracasos y caídas en la vida, que tropezará todavía muchas veces más y debe prepararse sin engañarse, conocer su verdadero nivel y no pensar que ya llegó a la perfección y que nada le pasará.


Todo el tiempo que el hombre no reconoce sus defectos y su bajeza y no admite la realidad de que las caídas son una parte integral del camino que debe seguir, él vive en la mentira, ¡y no se puede alcanzar la verdad a partir de una mentira!


Entendiendo lo anterior, podremos explicar un gran prodigio. Cuando el Creador le pregunto a Adán, el primer hombre (Génesis, 3:9-11): "¿Dónde estás? ...¿Acaso del árbol que te ordené que no comieras, comiste?", Adán respondió: "La mujer que me diste por compañera, me dio del árbol, y comeré".


La expresión "y comeré" es en futuro, lo que quiere decir que ya comió y que en el futuro comerá más. Y la pregunta necesaria es: "¡¿No es esta una gran insolencia?! ¡El Todopoderoso le pregunta si comió del Árbol del Conocimiento y en lugar de confesar su pecado, pedir disculpas y prometer que jamás lo volverá a hacer, declara Adán que tiene la intención de continuar comiendo!".


La respuesta es la siguiente - no hay aquí ninguna insolencia. La pregunta del Creador "Dónde estás?" significa ¿Dónde te encuentras? ¿Dónde caíste? ¿En qué nivel te encuentras después de haber pecado? ¿Acaso estás en un nivel en el cual puedes dominar tu Mala Inclinación y no comerás más del Árbol del Conocimiento? Y Adán supuestamente Le respondió: "No, me encuentro en un nivel más bajo, donde mi Mala Inclinación me domina y continuaré comiendo...". Él supo reconocer su verdadero nivel y no se hizo ilusiones pretendiendo que jamás dejará de pecar.


Esta es la respuesta a lo que la gente comúnmente pregunta: "Todo estaría muy bien si realmente dejara de pecar después de mi arrepentimiento, mientras que en realidad, continúo pecando más y más. ¿Cómo puedo dirigirme al Creador y pedirle perdón, cuando sé que pecaré otra vez?".


La respuesta es esta: Debemos reconocer nuestro nivel, debemos saber que poseemos la Mala Inclinación y que es difícil sobreponernos a ella. Debemos saber que probablemente fallaremos y pecaremos todavía numerosas veces, y que a pesar de esto debemos sentirnos contentos con lo nuestro y con nuestro trabajo espiritual.


Si admites tus defectos - los corregirás


Para verdaderamente seguir el sendero del arrepentimiento, debemos alcanzar el nivel de la fe en el cual aceptaremos estar alegres y agradecer cada hecho y acontecimiento de nuestra vida. Si el hombre no admite y reconoce sus faltas, no podrá remediarlas y rectificarlas, es decir que vive sin fe, que significa vivir sin el Creador, ¿y cómo podemos arrepentirnos sin Él?


Tener fe significa que el hombre agradece por todo, incluso por sus fracasos y faltas, y solamente entonces puede rezar y pedirle al Creador que lo ayude la próxima vez.»



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Para terminar este comentario diremos como conclusión:


Prov.9:10 El principio de la sabiduría es el temor [respeto/reverencia] a IHWH; y conocer al Santo es entendimiento.


Ese temor lleva a la obediencia de Sus Mandamientos y Juicios [Mishpatim] para beneficio nuestro (y nuestro entorno social) y para honrar a nuestro Padre Celestial.


Pero, para alcanzar ese nivel, hay que decir como Israel: "Haremos y obedeceremos [estudiando lo que se debe hacer]" (Ex.24:7). Todo esto sumado a la plegaria para agradecer y hacer un auto-juzgamiento con el fin de arrepentirnos a tiempo y corregir nuestro transitar por el desierto de pruebas, para así ascender en sabiduría desde Egipto (Mitzráim: esclavitud al ego necio, ignorante y desobediente) hacia Tierra Prometida de Israel (Eretz Israel : obediencia en tierra fértil de una fe que dará buenos frutos en una vida en este Mundo, donde predominen las bendiciones y buenos ejemplos para enseñanza que glorifique el Nombre Bendito del Altísimo, y para obtener el gran premio en el Mundo Venidero).

viernes, febrero 10, 2012

Parashá Itró 5772 (Itró) Shemot – Éx.18:1–20:23

Por Gavriel Ben Yosef de Santa Fe, Argentina.


Bendiciones a todos amigos. Seguimos estudiando el Libro de Shemot (Nombres), conocido comunmente como “Éxodo”, y ahora con la porción de la Torá llamada Itró, que es el nombre del suegro de Moshé. Trataremos, con ayuda del Altísimo Eterno, de extraer la mayor sabiduría posible de algunos pasajes.


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Ex.18:1 vaishma itro johen midian joten moshe et kol-asher asa elohim lemoshe ulisrael amo ki-hotzi IHWH et-israel mimitzraim.



Ex.18:1 Itró, sacerdote de Midián y suegro de Moshé, escuchó [tomando conocimiento y entendiendo] todo lo que había hecho Elohim [Todopoderoso] por Moshé y Su Pueblo Israel, en cuanto a que IHWH sacó a Israel de Egipto.


Ex.18:10-11 Exclamó Itró: “¡Bendito es IHWH, Quien los salvó del dominio de Egipto [de las limitaciones esclavizantes del alma para hacer la Voluntad del Eterno] y del Faraón [de la terquedad del ego para no obedecer], Quien rescató al pueblo del poder opresor de los egipcios [liberó del sufrimiento de una vida mundana y de vacío espiritual y lejana a las bendiciones celestiales]. (11) Ahora reconozco [dándome cuenta arrepentido y acepto] que IHWH es más grande que todos los poderosos [y no hay otro como Él que haga esos milagros], pues las tramas de ellos [de los egipcios] se volvieron contra ellos mismos [permitiendo al alma israelita vencer y liberarse para hacer la Voluntad Celestial]”.



Itró era un sacerdote idólatra, creía en otros “dioses” y tenía creencias paganas. Cuando conoció a Moshé fue a través de sus obras antes que por sus palabras, ya que había ayudado a sus hijas en el pozo de agua. Como venimos explicando en los comentarios a las porciones anteriores de la Torá, el pozo de agua alude a alcanzar conocimiento profundo de la Palabra del Altísimo Santo Bendito es Él. Itró puso la mirada en Moshé por su acto altruista mostrando un amor a alguien que no era de su pueblo, y no dudó de casar a su hija con él. Luego, a pesar de que Moshé seguramente le había hablado a su suegro sobre los mandamientos del Eterno, Itró no estaba aun seguro de convertirse a la fe hebrea. Fue cuando oyó de los grandes milagros que el Todopoderoso hizo con Israel, tanto la liberación de Egipto a través de las plagas, el paso en seco por el mar y el hundimiento de los egipcios, como la victoria contra Amalek que le hicieron creer definitivamente en la fe monoteísta y hebrea, y pasar a ser así un extrajero justo, un nuevo israelita.

Creyó por los testimonios de obras de bien de Moshé, y por el poder milagroso que tiene la Torá/Palabra del Altísimo para liberar al hombre de la opresión del ego/Faraón sobre el alma y rectificarla en este mundo/Egipcio, subyugando así las pasiones naturales para cumplir con la Voluntad del Altísimo y servirLe sólo a Él.

El “ejército egipcio”/“Ietzer Hara” (inclinación natural a desobedecer la Voluntad Celestial) siempre apoyará al ego propio/Faraón para que se aferre en su propio convencimiento (creencia subjetiva) de una cierta “verdad” apartada de la Celestial, provocando así ceguera en ignorancia (“ver” en oscuridad y tropezar). Itró se despojaba entonces de la esclavitud a su ego propio que lo había hecho creer en idolatrías y estar alejado del Padre Eterno; también fue liberado de Egipto y del Faraón uniéndose a Israel, y le esperaba la guerra constante que tendrá contra el “Amalek”, que son las situaciones que lo incitarán a apartarse de la nueva fe hebrea. Pues, vencido el “ejército egipcio”, la Ietzer Hará estará representada en el “ejército de Amalek”, el asecho de la duda constante cuando suceden las pruebas en la fe.


El ejemplo de la actitud de Moshé con Itró y su familia es un acto que se considera "Kidush Hashem", esto es, santificar el Nombre Sagrado del Altísimo Santo Bendito Él, cum...pliendo con uno de los principales mandamientos en cuanto a honrar el Nombre del Eterno no profanándolo no sólo con su mal uso, sino también con malas acciones ("Jilul Hashem"), lejanas al amor al prójimo y a todos quienen requieran de nuestra buena acción.


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Ex.19:3-6 Moshé ascendió hacia ha’Elohim [Todopoderoso]. IHWH lo llamó desde el monte y le dijo: “Así le dirás a la casa de Iaakov, y le declararás a los hijos de Israel: (4) «Ustedes han visto lo que le hice a Egipto, cómo los cargué a ustedes sobre alas de águila y los traje a mí. (5) Ahora pues, si ustedes escuchan atentamente Mi Voz y cumplen Mi Pacto, ustedes serán un tesoro para mí entre todos los pueblos, pues toda la tierra es mía, (6) pero ustedes me serán un reino de sacerdotes y una nación santa.» Estas son las palabras que les hablarás a los hijos de Israel”.



Moshé ascendió y el Altísimo lo llamó. Más adelante, el Eterno le dirá a Moshé: “¡Anda, desciende! Y luego ascenderás…” (Ex.19:24).


Probablemente nos quiere enseñar el Eterno que, aprendiendo sobre Torá y tratando de cumplir Sus Mandamientos (representados en Moshé), en el camino de ascenso de la fe tendremos inevitables y necesarios descensos. Éstos son los tropiezos tratando de hacer lo correcto para hacer la Voluntad del Altísimo. Cuando intentamos ascender, o sea, cumplir Sus mandamientos, el Eterno “nos llama”, es decir, Se hace oír a través de nuestro entendimiento para captar la Sabiduría profunda que posee la Torá y resto de Santas Escrituras.


Los tropiezos/descensos suceden para ascender en el nivel de la fe. Y lo que es sumamente importante es la Teshuvá (arrepentimiento), tal como cuenta Rabí Natán que el Rebe Najmán enseñaba: “Es posible que uno caiga a los más bajos abismos, D’s no lo permita. Pero no importa cuán bajo se haya caído, está prohibido perder la esperanza. El arrepentimiento se encuentra en un nivel aún más elevado que el de la Torá y por lo tanto no hay lugar alguno para la desesperanza.” (Sabiduría y Enseñanzas del Rabi Najmán de Breslov, #3).


Arrepentirse continuamente en los tropiezos mediante la plegaria hará que cobremos nuevo impulso para ascender de nivel y alcanzar más sabiduría. Y cuando se sufren problemas, recordar también que son para despertarnos y animarnos a salir siempre adelante mediante una fe firme, tal como lo explica Najmán: “La fe es algo muy poderoso y puede fortalecer mucho tu vida. Si tienes fe, posees una fuente de consuelo e inspiración para los momentos en los que surgen las dificultades (Sijos #53). Pues entonces comprendes que todos tus problemas son en definitiva para tu propio bien y constituyen una expiación por tus pecados. Sabes que al final D’s será bueno contigo, tanto en este mundo como en el próximo.” (Sabiduría y Enseñanzas del Rabi Najmán de Breslov, #32).


Y en concordancia con las palabras de Najmán, tenemos las siguientes del Rabí Shalom Arush, extraídas de su obra “En el Jardín de la Fe”.


El que sufre una aflicción o le sucede algo que no es de su gusto o no está de acuerdo, tiene que recordar: Estoy pasando ahora una prueba de fe. Debe dejar de lado el razonamiento que lo aparta de la creencia que todo es la Voluntad del Creador; el razonamiento que le da todo tipo de explicaciones contrarias a la fe, que lo dirige solamente al pesar, al enfado y a la tristeza; el razonamiento que lo lleva a la desesperación porque ve su fracaso y comienza a culparse a sí mismo; el razonamiento que le lleva a la venganza acusando a los demás. Él debe apartar todos esos razonamientos y fortalecerse únicamente en la fe que “¡No hay más nada fuera de Él!”. ¡Todo es la Voluntad del Creador! ¡Todo es para bien! Su esfuerzo principal debe ser la oración – dirigirse al Creador del Universo y conversar con Él sobre todas las cosas.




“Así le dirás a la casa de Iaakov, y le declararás a los hijos de Israel”. Los Sabios perciben en esta frase que cuando la Torá menciona “casa de Iaakov” se refiere a las mujeres; y cuando dice “hijos de Israel” a los hombres. Creo que también pudiera referirse con “casa de Iaakov” a todo el Pueblo israelita presente en el Sinaí en ese momento, y con “hijos de Israel” a todas las generaciones futuras.



“Ustedes han visto lo que le hice a Egipto, cómo los cargué a ustedes sobre alas de águila y los traje a mí.”.

Comenzar una vida de fe obendiente a los mandamientos del Altísimo significa liberarse de “Egipto”, es decir, humillar el ego propio y caminar tratando de hacer la Voluntad Celestial. Cuando nuestra voluntad se apega a la Celestial, obedeciéndoLe, entonces el Todopoderoso se transforma en nuestra Águila Maestra y Protectora. Él nos cobija como a sus polluelos, tal como lo reflejan Sus mismas Palabras:


Deut.32:11 Como el águila que ronda su nido revoloteando sobre sus polluelos, así extendió Él Sus Alas [por medio de Su Presencia Espiritual y sus ángeles], lo tomó [a Su Pueblo], y lo llevó sobre Sus Plumas [Su Sabiduría].



Y también David menciona sobre tal protección (comentarios míos entre [ ]):


Salm.103:1-5 Bendice a IHWH [entregando mi voluntad para obedecerLe], alma mía; y todo mi ser bendiga Su Santo Nombre [humillando mi ego y clamando en temor/reverencia por Su Compasión]. (2) Bendice, alma mía, a IHWH [entregando mi vida a Él y reconociéndoLo como el Amo del Universo], y no te olvides de todas Sus bondades [agradeciendo cada bendición y bien que se posee, aún el aliento de vida diaria]. (3) Él es Quien perdona todas tus iniquidades [arrepiéntete y búscalo con fe firme], Quien cura todos tus padecimientos [y obedeciéndoLe tendrás sanidad, tanto física como espiritual], (4) Quien salva tu vida de la sepultura [Te da larga vida en Este Mundo y Vida Eterna], Quien te envuelve de benevolencia y misericordia [Te controla la Mala Inclinación y libra del egoísmo para que ames correctamente a tu prójimo], (5) Quien satisface tu boca con bondad [sacia tus buenos tus deseos y cumple tus anhelos], que renueva tu juventud como águila [te fortalece para ascender de nivel en la fe]. (Ed.Keter Torá)



Y para los gentiles que ingresan/retornan al Pueblo de Israel buscando ser cobijados bajo las Alas/Espíritu del Todopoderoso, como fue el caso de Ruth la moavita bis-abuela de David, está escrito diciéndole su esposo Bóaz:


Ruth.2:12 Que IHWH recompense tus acciones [eligiendo vivir según Sus Mandamientos]. ¡Que tengas una recompensa completa de parte de IHWH [Su Compasión te acompañe y guíe], el Elohim de Israel, bajo cuyas alas has buscado refugio [en el Poder de Su Bendito Nombre]!



Es por ello que David clamaba…


Salm.57:1 Apiádate de mí, oh Elohim, apiádate de mí, que en Ti se refugia mi vida, y a la Sombra de Tus Alas me amparo hasta que pase el peligro.


Salm.61:4 Quisiera vivir para siempre en Tu Morada, y refugiarme en Tus Alas Protectoras.


Salm.63:7 Porque Tú has sido mi Auxilio, y a la Sombra de tus Alas me gozo.



Ahora bien, en general el polluelo de águila no se independiza rápidamente, aún aprendiendo a volar. Se queda cerca del nido recibiendo alimento de sus padres. Esto se da a entender en el pasaje siguiente que estamos estudiando, cuando dice:



“Ahora pues, si ustedes escuchan atentamente Mi Voz [Mandamientos] y cumplen Mi Pacto [Torá], ustedes serán un tesoro para Mí entre todos los pueblos”.

Es así que para seguir creciendo, una vez que como los polluelos de águila comenzamos a levantar vuelo, debemos alimentarnos de “todo lo que emana de la Boca de IHWH” (Deut.8:3). Pues sólo la Palabra de Vida del Todopoderoso es la que puede fortalecernos espiritualmente para que nuestra alma pueda resistir en todas las pruebas de la vida y vencer. Por eso está escrito:


Is.40:30-31 Los muchachos se fatigan y se cansan; los jóvenes tropiezan y caen; (31) pero los que confían en IHWH renovarán sus fuerzas como las águilas echan nuevas plumas; correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán”.


Pero confiar en el Altísimo, recibir Su Alimento, significa oír atentamente Sus Instrucciones y cumplir con Su Pacto/Palabra/Torá para poder volar venciendo en el acecho del ego, y controlando la Mala Inclinación Natural (Ietzer Hará). Es por ello que este pasaje se encuentra en la porción Itró, que es cuando se recibe la Torá y las diez enunciaciones tan importantes. Y una de ellas (señal como alianza matrimonial entre el Altísimo con Pueblo de Israel) es recordar y guardar el Shabat, el séptimo día de la semana, para recibir la gran bendición de ascender bien alto en la fe, como está escrito también:



Is. 58:13-14 "Si retraes tu pie en Shabbat de perseguir tus propios intereses [satisfacer el ego propio] en mi Día Apartado/Consagrado; si llamas al Shabbat una delicia [para alabar al Todopoderoso], el Día Santo de IHWH, digno de honrar; entonces lo honrarás no haciendo tus cosas usuales [de los otros 6 días] ni persiguiendo tus intereses [egoístas] ni hablando de ellos. Si lo haces, encontrarás delicia en IHWH [recibiendo Sus bendiciones y Sabiduría]; y Yo te haré montar sobre las alturas de la tierra [como las águilas maduras elevando el nivel de fe], y te alimentaré con la herencia de tu padre Iaakov [con sabiduría del Pueblo santo escogido como tesoro y reino de sacerdotes], porque la boca de IHWH ha hablado [y eso ocurrirá con seguridad].



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Ex.20:15-16 Todo el pueblo vio las voces y las llamas, el sonido del shofar y el monte que humeaba. El pueblo lo vio y se estremeció y retrocedieron lejos. (16) Le dijeron a Moshé: “Háblanos tú y nosotros obedeceremos, pero que no hable Elohim con nosotros, para que no muramos”. (Torat Emet)



Tenemos un pasaje también de la Torá relacionado con el de arriba.



Deut. 4:11-13 Ustedes se acercaron y se pararon al pie del monte. El monte ardía con llamas hasta el mismo cielo, oscuro con densísimas nubes. (12) IHWH les habló desde el fuego; ustedes oyeron el sonido de las palabras pero no percibieron ninguna forma –nada sino una voz. (13) El les declaró el Pacto que les mandó observar, los Diez Mandamientos; y los escribió en dos tablas de piedra.



Y esta situación se relaciona también con un Salmo de David.



Salm.29:3-9 La Voz de IHWH sobre las aguas resuena, el Todopoderoso glorioso truena, IHWH está sobre las inmensas aguas. (4) La Voz de IHWH es potente, la Voz de IHWH es majestuosa; (5) la Voz de IHWH quiebra los cedros, IHWH desgaja los cedros del Levanón, (6) los hace saltar como becerros, al Levanón y al Sirión como novillos. (7) La Voz de IHWH taja con llama de fuego, (8) la Voz de IHWH hace temblar el desierto, IHWH hace temblar el desierto de Kadesh. (9) La Voz de IHWH hace parir a las ciervas, y desforesta los bosques; mientras en su Templo todos dicen “¡Gloria!”



El pasaje de Deut. no contradice al del Éxodo, pues que diga: “el pueblo vio las voces” alude a que la Voz/Mandamientos del Todopoderoso se hacían perceptibles clara y comprensiblemente a todos en elevación espiritual. La veracidad de la vista supera a la de la audición, por ello refleja la frase que “vio las voces”, es decir, percibían con el oído como si fuera con la vista.


También había llamas, el sonido del cuerno (Shofar) y humo. ¿A qué aluden todas esas figuras? Muy posiblemente al camino de la fe israelita. Cuando se aprende sobre Torá, el Poder de la Voz del Altísimo, a través de un alma dispuesta a santificarse y hacer Su Voluntad, agudiza el entendimiento para discernir de forma clara y precisa Sus Instrucciones. Pero tal alma también necesita de mucha plegaria para que el Fuego de Su Sabiduría acrisole su entendimiento a medida que adquiere conocimientos y supere pruebas. Por tal motivo dijo David: “La Voz de IHWH taja con llama de fuego”. Eso también tiene como consecuencia llenar la vida de luz por medio de los Consejos Celestiales para caminar correctamente y no tropezar por la oscuridad de la vista.


Por otra parte, había sonido de Shofar. Ese es el “sonido” que despierta al alma. El sonido del Espíritu de Santidad que nos llama, nos guía, y nos prepara para la batalla contra nuestra Mala Inclinación (Ietzer Hará). Cuando disponemos nuestra fiel voluntad para obedecer al Todopoderoso, el sonido de Su Voz/Mandamientos nos guía por el camino correcto. Por ello dijo David que “La Voz de IHWH sobre las aguas resuena, el Todopoderoso glorioso truena, IHWH está sobre las inmensas aguas.”. Las aguas aluden a la Torá, y ésta es la Voz del Altísimo. A través de los Mandamientos de la Torá resuena la Voz del Todopoderoso. Y ese sonido que resuena en las aguas es como el del Shofar, que en el Monte Sinaí iba en aumento, es decir, la Voz del Altísimo se hace más entendible en su profundidad a través de los años de estudio y la elevación del nivel en la fe con ayuda de la plegaria.


Y finalmente había humo, lo cual puede aludir a los malajim (Mensajeros, “ángeles”, como la columna que guiaba al pueblo en la salida de Egipto) que ayudan a los que entregan su vida para hacer la Voluntad del Altísimo. Los mensajeros celestiales están cumpliendo funciones ordenadas por el Todopoderoso e interviniendo para nuestra ayuda.


Todas estas situaciones deben hacernos crecer en la fe, y tomar plena conciencia de que debemos temer con total reverencia al Santo Bendito Él, y “retroceder” lo necesario, es decir, aferrarnos a la humildad y paciencia para comprender los caminos que el Altísimo nos dispone en nuestro existir, de manera que no tropecemos con la arrogancia del ego. En el Monte también tenían límites para que el Pueblo no traspasara. No podía subir al monte como Moshé porque no estaba al mismo nivel espiritual. Tenían que oír los mandamientos al pie del Sinaí con humildad. Poco a poco debemos ir en nuestra vida escalando el "Monte Sagrado" para acercándonos más y más al Todopoderoso y Su Conocimiento, pero al comienzo debemos retroceder con humildad y aprender de todos los estudiosos y Sabios (representados en el habla de Moshé). La profundidad de la Sabiduría del Altísimo debe ser accedida muy paulatinamente para que el alma no se enceguezca con el Resplandor de Su Luz. Pues tal ceguera puede provocar pérdida de fe, lo que a su vez se transforma en muerte espiritual.


Por todo ello, debemos recordar siempre el siguiente Salmo para no equivocarnos como muchos de los que desaprovecharon la oportunidad al pie del Sinaí cuando recibieron la Torá. Todos los israelitas de todos los tiempos están parados frente al Monte Sagrado para hacer correctamente la Voluntad del Altísimo. Aprendamos del error de nuestros antepasados y de los actuales para acrisolarnos como piedras preciosas y formar parte del Pueblo/Tesoro (Ex.19:5) escogido para iluminar al mundo.



Salm.95:6-9 Vengan, postrémonos e inclinémonos, arrodillémonos ante IHWH nuestro Hacedor; (7) porque él es nuestro Elohim, y nosotros el pueblo que él atiende, el rebaño a su cuidado. Escuchen hoy su voz: (8) “No endurezcan su corazón como en Merivá, como aquel día en Masá, en el desierto, (9) cuando sus padres me pusieron a prueba, me probaron aunque habían visto mis obras.


¡Shabat Shalom a todos!


Gavriel.

viernes, febrero 03, 2012

Parashá Beshalaj 5772 (Al dejar salir) Éx.13:17–17:16

Por Gavriel Ben Yosef de Santa Fe, Argentina.


Bendiciones a todos amigos. Seguimos estudiando el Libro de Shemot (Nombres), conocido comunmente como “Éxodo”, y ahora con la porción de la Torá llamada Beshalaj, que significa “Al dejar salir”. Trataremos, con ayuda del Altísimo Eterno, de extraer la mayor sabiduría de algunos pasajes. Para entender mejor ciertos conceptos será conveniente leer los comentarios hechos a las porciones anteriores a ésta de la Torá.


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Ex.13:17 vaihi beshalaj paro et-haam velo-najam elohim derej eretz pelishtim ki karov hu ki amar elohim pen-inajem haam birotam miljama veshavu mitzraima:


Ex.13:17 Resulta que, al dejar salir el Faraón al pueblo, Elohim no lo condujo por el camino de la tierra de los pelishtim (filisteos), aunque era más cerca; porque Elohim dijo: “El pueblo podría cambiar de parecer cuando vea la guerra, y regresar a Mitsráim (Egipto)”.



Para empezar, enseñan los Sabios lo siguiente:


«Dice el Midrash sobre el versículo…: “Hashem no condujo al Pueblo a través de la tierra de los filisteos, porque era más cercano”. Hashem no condujo al Pueblo hacia la Tierra de Israel a través de un camino fácil, sino a través del desierto. Dijo Hashem: “Si los llevo directamente a la Tierra Prometida, cada uno tomará su campo y se apoderará de su viñedo, y no se dedicarán al estudio de la Torá. Por eso, los llevaré por el desierto durante cuarenta años, durante los cuales se alimentarán de forma sobrenatural del milagroso maná y beberán de las milagrosas aguas de la fuente que los acompañará a lo largo de toda su travesía, y entonces podrán asimilar la Torá.”.


Rambam (Maimónides) también ve una necesidad en el largo viaje del pueblo por el desierto, digitado por la divina Providencia, en el sentido de preparación para la vida de libertad en su tierra. Así escribe Maimónides en su obra Moré Nevujim (Guía de los Perplejos, 3:24): “No es natural que un hombre que haya sido criado en la esclavitud pueda enfrentar con valentía a gigantes y poderosos ni bien recupere su libertad. Y por eso la Voluntad divina quiso retener en el desierto a los israelitas durante cuarenta años, para que se fortalezcan, pues como se sabe, la desolación y las contrariedades engendran la valentía, y eso es lo que da lugar a una generación que no sabe de las consecuencias del sometimiento y la esclavitud.”.» (Midrash Shemot, Parperaot LaTorá, Ed.Keter Torá)


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La palabra pelishtim (filisteos) es el gentilicio plural de Peléshet (Filistea), cuya raíz hebrea (palásh) significa revolcarse (como en el polvo).


Por lo tanto, quizás el Todopoderoso nos enseñe que no condujo a Su Pueblo a pasar por dos estados posibles, a pesar que acortaba el camino:


1) Pasar por un camino donde predominaba la costumbre de “revolcarse en el polvo”, aludiendo a que la gente vivía una vida apegada “al polvo”, es decir, a lo material, a lo superficial, a lo mundano, a la ambición desmedida por los bienes que fuerza al ego a enceguecer el alma de manera que el espíritu se debilite en la fe. Los israelitas estaban siendo liberados de ese estado y no podían transitar nuevamente por él. El desierto alude a la liberación espiritual mediante la fe hebrea. Había que esperar para enfrentar a los filisteos, como será con las victorias de David, lo cual significa esperar que el alma pase por múltiples pruebas por el desierto y se fortalezca en la plegaria.


2) Filistea era un obstáculo para el cual los israelitas, recién liberados parcialmente de Egipto, no estaban preparados para superar. Esto quiere decir: que el alma israelita nacida de nuevo cuando toma la decisión (humillando su propio ego/Faraón) de hacer la Voluntad del Altísimo (saliendo de Egipto), debe fortalecerse en la fe con ayuda del Todopoderoso y confiando ciegamente en Su Guía (en Su Palabra/Torá/Tzadik/Mashíaj). El camino por Filistea (el que ofrece el “polvo del mundo”) era el más corto, pero también el más peligroso. Y en ese camino de vida (revolcándose uno en lo mundano y el en vacío espiritual), en muchas ocaciones obtener bienes o lograr metas de manera rápida y fácil (a veces ilícitamente como ir por un “atajo”), puede traer peligrosas consecuencias y un gran debilitamiento de la fe; en otros casos, alejamiento total de obtener buena fe. Por ejemplo: tratar de enriquecerse gracias a negocios relacionados con el delito, o por caer en la búsqueda frenética en juegos de la “suerte”, o ludopatía.



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Ex.14:1-2 Entonces IHWH le dijo a Moshé: (2) “Diles a los israelitas que vuelvan y acampen frente a Pi-hajirot, entre Migdol y el mar, frente a Báal Tzefón; acamparán de frente a él, junto al mar. (VIN)


Ex.14:9-14 Los egipcios los persiguieron: todos los caballos, los carros de Faraón, con la gente de los carros y su ejército; y les dieron alcance mientras acampaban junto al mar, cerca de Pi Hajirot, frente a Baal Sefón. (10) Al acercarse Faraón, los israelitas alzaron sus ojos, y viendo que los egipcios marchaban tras ellos, temieron mucho los israelitas y clamaron a IHWH. (11) Y dijeron a Moisés: «¿Acaso no había sepulturas en Egipto para que nos hayas traído a morir en el desierto? ¿Qué has hecho con nosotros sacándonos de Egipto? (12) ¿No te dijimos claramente en Egipto: Déjanos en paz, queremos servir a los egipcios? Porque mejor nos es servir a los egipcios que morir en el desierto.» (13) Contestó Moisés al pueblo: «No temáis; estad firmes, y veréis la salvación que IHWH os otorgará en este día, pues los egipcios que ahora veis, no los volveréis a ver nunca jamás. (14) IHWH peleará por vosotros, que vosotros no tendréis que preocuparos.» (BJ)



Muchas cosas podemos aprender de este gran pasaje.


En primer lugar, vemos que el Todopoderoso es El que tiene el mejor plan para cada persona, de manera que se acerque a Él, Le conozca y Le obedezca a Su tiempo. Siempre se debe dejar guiar por Su Voluntad según como se van sucediendo los hechos en la vida de cada uno. Por eso es muy necesario pedir en oración por el mejor discernimiento para no decaer en la fe, cosa que muestra también el pasaje porque Israel aún no estaba fortalecido luego de “escapar” de la opresión, aunque ésta aún no se detenía en la persecución.


Israel estaba a medio camino de la liberación, sólo había decido liberarse; el primer paso, faltaba consumarla. Y esto es lo que ocurre cuando uno decide, desde la total ignorancia, hacerse fiel israelita; o sea, obedecer verdaderamente la Palabra del Altísimo (no de cualquier otro) y andar según Su Voluntad (y no la de hombres), para beneficio de tal persona que, a su vez, cumplirá funcionalmente con el Plan Providencial del Eterno. El comienzo es decidir y aferrarse con toda confianza a lo que diga el Todopoderoso, y a la conexión con Él por medio de la plegaria, la cual servirá para obtener discernimiento y sabiduría. Y muchas veces el que comienza este camino se encuentra con situaciones difíciles de comprender por su limitada captación espiritual y, por sobre todas las cosas, falta de verdadera fe.


El Faraón se había endurecido nuevamente y salió a perseguir a Israel con todo su ejército. ¿Qué significa esto? El ego siempre buscará desmoralizar la mente de quien decide liberarse a través de la fe hebrea, o viviendo según los Mandamientos del Altísimo. La intervención Celestial derrotará al ego, lo humillará, pero éste no se dará por vencido nunca porque tiene apoyo de la Ietzer Hará (la Mala Inclinación natural a desobedecer la Voluntad Celestial desde nacimiento). El ego aflojará, fingirá abuenarse, pero ante el menor descuido, volverá a luchar para no hacer lo que el Eterno quiere, sino lo que él quiere. Entonces el ego/Faraón perseguirá de esa manera, apoyado en el Ejército/Ietzer Hará, para derrotar al alma y esclavizarla nuevamente a una vida alejada del Todopoderoso y sus bendiciones (volver a Egipto).


Israel, cuando se vió en aprieto, miró al cielo y clamó a IHWH, es decir, por su compasión y su salvación. Ese es el camino de la buena fe, clamar en oración al Eterno cuando se encuentra una prueba. Sin embargo, luego Israel se quejó a Moshé. Esto alude a que en el comienzo de la fe israelita siempre habrá una queja a mandamientos, ya sea porque parecen dificultosos, numerosos, pesados, o porque no proveen rápida bendición compensatoria el obedecerlos. Entonces la mente apurada tropieza; clama, pero luego pierde la fe y confianza. Todo esto es parte del nacimiento y liberación del alma paulatinamente desde un estado de oscura ignorancia hacia un camino de Luz; pero también con múltiples pruebas para elevar el nivel espiritual que fortalecerá el alma para vencer en futuras y más grandes pruebas. La fe israelita es una fe para valientes, para los que no le temen a nada como David:


Salm.56:5 En Elohim alabaré Su Palabra, en Elohim confío, no temeré. ¿Qué puede hacerme carne (un vil hombre – basár lí )? (Ed.Keter Torá)


Lo que dice el rey es que aún en la severidad de los castigos del Todopoderoso alabará y buscará cumplir con Su Palabra/Torá/Mandamientos. Pero también confiará en la severidad de su protección, ya que las reprensiones son para nuestro bien. Y confiará plenamente sin temor a ningún humano, ni a los embates victoriosos de su misma humanidad dominada por la Ietzer Hará, ya que por medio de la intervención celestial logrará controlar (aludido en la protección de las columnas de nube y fuego) al ego/Faraón y la Ietzer/ejército para que sea Hatov (obediente y cumplidora).


El camino de la fe israelita no es nada fácil, sobre todo al comienzo, cuando el alma debe depurarse de creencias impuras y de egolatría. Sin embargo, precisamente lo que es más difícil es lo que más valor tiene con el tiempo, y lo que causará mayor gozo por el esfuerzo en conseguirlo. Y eso es llegar a la Tierra Prometida, alcanzar un nivel espiritual apto para el Mundo Venidero que llegará con el Mesías, pasando antes por las pruebas en el desierto de este Mundo.


Y por ello le dice a todo israelita El Santo Bendito Él por medio de Moshé: «No temáis; estad firmes, y veréis la salvación que IHWH os otorgará en este día, pues los egipcios que ahora veis, no los volveréis a ver nunca jamás. (14) IHWH peleará por vosotros, que vosotros no tendréis que preocuparos.»


Es decir: Manténganse firmes en obediencia, en plegarias, y temiéndoMe sólo a Mí para que Yo los rescate de Egipto y los lleve a Tierra de Israel. Mi Brazo/Poder/Torá les dará la victoria controlango sus egos y sus inclinaciones naturales a través del desierto de pruebas. Dejarán de temer a los egipcios y, cuando lleguen a Tierra Prometida -el Mundo Venidero que envío con el Mesías ben David, sus almas nunca más serán acosadas por sus egos y no tendrán más mala inclinación (hecho que se alude con el hundimiento de los egipcios en el Mar/Poder-Torá), como antes de que Adam y Java cayeran. Entonces, tendrá lugar el cántico de Moshé (Victoria final de la Torá) cuando se cumplan todas las profecías pendientes, en especial la resurrección de los muertos y Ezeq.37.



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Ex.15:23-26 Llegaron a Mará, pero no pudieron beber el agua de Mará porque era amarga. Y por eso le pusieron el nombre de Mará (que justamente significa “amarga”). (24) Entonces el pueblo se quejó contra Moshé, diciendo: “¿Qué vamos a beber?” (25) Y él se dirigió con desesperación a IHWH. Entonces IHWH le mostró un árbol. (Moshé) echó el árbol al agua y el agua se hizo potable. Allí (Él) estableció (para Israel) decretos y ordenanzas, y allí los puso a prueba. (26) Dijo Él: “Si escuchases con atención la Voz de IHWH, tu Elohim, si hicieses aquello que le parece bien a Él, si prestases atención a Sus preceptos y obedecieses todos Sus decretos, entonces no les enviaré a ustedes ninguna de las plagas de las que envié sobre los egipcios. Porque Yo soy IHWH, tu Sanador”. (Torat Emet, Ed.Keter Torá)



Tenemos aquí otra prueba para Israel, que alude a los israelitas que deciden seguir adelante en el camino del desierto de pruebas que exige la fe verdadera en el Todopoderoso luego de salir de Egipto y humillar al ego. Pero las primeras pruebas tienen relación precisamente con la obediencia a los mandamientos (la Torá). La Torá se identifica en general con el agua. Pero cuando se comienza en la fe israelita, la Torá puede aparecer como “agua amarga” en la forma de yugo pesado, o cuando se tropieza seguido en cumplir con mandamientos provocando desánimo y debilidad en la fe. Entonces la mente, aún dominada por la Ietzer Hará, se llena de dudas y se nubla la vista, y el agua de la Torá sabe amarga por falta de comprensión y asimilación de la Palabra Celestial. La solución es: Moshé y un árbol. Como dijimos en la Parashá anterior, los árboles aluden a los Tzadikim (los virtuosos, los Sabios, los estudiosos de Torá). Y esos árboles pueden guiar para que la Torá se mantenga como “agua potable”. Pero ése árbol en Mará representa principalmente al Mesías Yeshúa (Tzadik principal), quien vino a hacer que las aguas de la Torá no se transformen en amargas, enseñando su correcta aplicación para que no se pierda, por causa de tradiciones humanas, lo esencial de sus enseñanzas.


No siempre lo que dice cualquier hombre es lo que quiere el Altísimo. Por eso dijo: “Si escuchases con atención la Voz de IHWH, tu Elohim, si hicieses aquello que le parece bien a Él…”. La “Voz de IHWH” es la Torá y todos sus Mandamientos, decretos y leyes que fueron transmitidos por medio de Moshé. “Escuchar con atención” es aprender de Moshé, los Profetas, y los Sabios que transmitieron la explicación de lo escrito. Pero lo que “le parece bien a Él” sólo lo conoce bien Yeshúa el Mesías, y él lo enseñó y lo sigue enseñando.


Obediencia correcta junto a las plegarias es el camino para la sanación (por medio de la santificación) del alma que sale enferma de “Egipto”. Si elegimos el camino contrario volveremos a caer en las plagas de Egipto, especialmente en la oscuridad de la ignorancia, una gravísima enfermedad.



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Ex.16:4-5 Entonces IHWH le dijo a Moshé: “Haré que llueva sobre ustedes pan del cielo. El pueblo saldrá diariamente y juntará lo necesario para ese día. Quiero ponerlo a prueba a ver si se conducen de acuerdo a Mi ley [Torá/Instrucción] o no. (5) Pero el día sexto, lo que recolecten para llevarse será el doble de lo que juntan cada día”. (Torat Emet)


Ex.16:16 Esta es la orden que al respecto dio IHWH: “Recojan de allí cada uno lo que necesite para comer, (una medida de) un ómer por cabeza, según el número de miembros (de la familia) –cada uno tomará (lo necesario) de acuerdo a cuántas personas habiten con él en su tienda”. (Torat Emet)


Ex.16:19-20 También les dijo Moshé: “Nadie deje sobrantes para la mañana. (20) Pero no hicieron caso a Moshé, pues algunos sí dejaron hasta la mañana. Pero el sobrante se llenó de gusanos y apestaba. Entonces Moshé se enojó contra ellos. (Torat Emet)



También tenemos aquí varias enseñanzas, entre las que rescatamos por un lado que el “pan del cielo” alude a la Palabra del Altísimo que alimenta el alma para que crezca purificándose y sanándose de enfermedades (erróneas creencias). Como está escrito:


Deut.8:3 Te causó penurias y te hizo pasar hambre. Entonces te dio de comer el maná, (alimento) que ni tú ni tus padres jamás habían experimentado, para hacerte saber que no sólo de pan vive el hombre, sino de todo [Mandamiento de] lo que emana de la boca de IHWH vive el hombre. (Torat Emet)


Por otro lado, tenemos la orden de recolectar lo necesario para cada día, salvo el sexto que debía ser doble ración, y esa segunda ración no se pudría al día siguiente en Shabat. Pero cualquier otro día, cuando se dejaba para el siguiente día se pudría.


Además de que se ponía a prueba la obediencia exacta a la Palabra del Eterno, también se ponía a prueba la fe, aún recibiendo el alimento milagroso. La enseñanza profunda es que en el aprendizaje de la Torá hay que ir con paciencia paso a paso, sin apresurarse y cumpliendo diligentemente lo que cada día exige de lo que se haya aprendido. No dejar para luego lo que se requiere cumplir hoy, porque después ya puede ser tarde, y muchas veces lo es.


El dejar maná sobrante para la mañana siguiente también aludiría a la preocupación por el futuro inmediato desaprovechando la bendición del presente. Preocuparse por el día de mañana es una pérdida de fe y de confianza en el Altísimo sustentador de todo. Ya lo dijo David:


Salm.145:15-16 Los ojos de todos miran a Ti con esperanza y Tú les das su alimento en el momento apropiado. (16) Abres Tu mano y satisfaces el deseo de todo ser viviente. (Ed.K.T.)


Y también Yeshúa:


Mat.6:31-34 Por tanto, no os angustiéis el alma diciendo: ¿qué comeremos, o qué beberemos, o con qué nos vestiremos? (32) Porque los gentiles dedican su vida detrás de todas estas cosas, pero vuestro Padre que está en los cielos sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. (33) Mas buscad primeramente el Reino del Eterno y su Justicia y todas estas cosas os serán añadidas. (34) Por tanto, no estéis ansiosos por el día de mañana porque el Mañana traerá consigo sus propios problemas. Suficiente para vosotros es la fátiga de cada día. (C.R.)


Por lo tanto, es nuestro deber dedicarnos cada día a aprender de la Palabra/Alimento/Maná del Altísimo sin dejar de aprovechar cada oportunidad para hacer el bien que Él quiere que hagamos. Y cuando tropecemos, tengamos en cuenta que todo es para bien, es decir, aprendamos del error para corregir el camino transformando lo negativo en positivo para seguir creciendo. Cuando suframos pruebas, alabemos al Todopoderoso por estar aún con vida y con la oportunidad de resistir el sufrimiento y esperar tiempos de bendiciones compensadoras. Toda prueba es para reforzarnos en la fe, para que fortalezcamos nuestra confianza en el Santo Bendito sea Él eternamente. Creo que esa es la fe israelita que Él espera de nosotros.


Shabat Shalom a todos!


Gavriel.