martes, julio 07, 2015

Parashá 41 Pinjás 5773 – Núm. (25:10-30:1)



Núm.27:12-14 YHWH le dijo a Moshé: “Asciende a este Monte Avarim y observa la tierra que les entrego a los israelitas (El Monte Avarim está ubicado al nor-este del Mar Muerto. Avarim significa «pasos», pues se halla emplazado próximo al lugar por donde los israelitas cruzaron el río Jordán hacia la Tierra Prometida.). (13) Y después de que la hayas visto también tú (fallecerás y) te unirás con tu pueblo, tal como se unió (con el pueblo) tu hermano Aharón. (14) Ustedes se rebelaron contra Mi Palabra en el desierto de Tzin cuando la comunidad Me enfrentó. (Yo dije que le hablaran a la piedra, no que la golpearan). Ustedes debieron haberMe santificado ante los ojos de ellos en el tema del agua”. Esas son las aguas de Merivá (“agua de la disputa”), de Kadesh, en el desierto de Tzin. (Es decir, esas aguas fueron la causa de la muerte de Moshé y de Aharón).  (Torat Emet)

Avarim ( עֲבָרִים ) también es el plural de éver (  עֵבֶר ) que significa como adverbio “en el lado opuesto”, “del otro lado”, “región de más allá”. De esa misma palabra proviene el gentilicio usado para Avraham Avinu: el “hebreoIbrí (  עִבְרִי  ). Y la raíz primaria de todas estas palabras es avar (  עָבַר ) y se refiere a cruzar, transitar, andar, pasar, viajar, entre otros.  Con todos estos significados y el pasaje analizado tenemos para extraer quizás una gran enseñanza.


YaHWéH le dijo a Moshé: Asciende a este Monte Avarim y observa la tierra que les entrego a los israelitas.

¿Qué nos puede estar transmitiendo el Santo Bendito Él detrás de la literalidad de esas palabras?

El Altísimo al hablarle a Moshé también les habla a quienes oyen y aprenden de Moshé como transmisor de la Palabra del Todopoderoso (la Torá).

Asciende a este Monte Avarim”, nos está enseñando el Eterno a que ascendamos o crezcamos por medio del “Monte Avarim”, es decir, por medio de pasos. Este ascender debe ser saliendo de un estado común como el que estaba Avraham antes de ser considerado “el hebreo”, el que era “del otro lado”. Entonces, por medio de pasos, y no de un solo salto, se sale de ese lugar común que prefieren las naciones gentiles del Mundo; lugar en el que se prefiere hacer lo contrario de lo que enseña el Altísimo. Pero este salir debe hacerse primero como “Avraham”, es decir, abandonando la comodidad de vivir según las costumbres familiares que transgreden los mandatos del Altísimo. Luego, salir como “Moshé”, lo cual significa aferrarse a los Mandamientos enseñados por Todopoderoso a través de él. Entonces, dando pasos por ese camino con paciencia; cayendo inevitablemente pero levantándonos de nuevo para recuperar terreno y seguir subiendo de nivel; entonces podrá ser uno considerado “hebreo”. Siempre puede haber errores y tropiezos mientras vivamos la vida en este Mundo. Pero lo importante es el deseo ferviente de salir de un lugar alejado del Amo del Universo para ir hacia otro lugar cercano a Él. Y todo a su tiempo, sin desesperar y con total paciencia aferrados a la plegaria, pidiendo sabiduría celestial. Siempre recordando dónde estábamos y hacia dónde vamos.

Este proceso de transformación en “hebreo” implica un gran cambio en el ser de una persona. Las costumbres contrarias a la Voluntad del Altísimo deben dejarse atrás, tal como lo hizo Avraham, abandonando la creencia en pluralidad de dioses (como también debe dejarse la conocida trinidad, o también la igualdad de ser del Todopoderoso y el Mesías), para aferrarse a la unicidad absoluta del Amo del Universo que tiene el control total del mismo. Es una transición desde un lugar desconocido para con el Eterno, para pasar a ser conocido y siervo de Él; tanto para beneficio propio como para los demás. Para llegar a ser “hebreo” como Avraham hay que ser muy valiente y pasar muchas pruebas que pulirán esa fe elegida.


Dijo el Supremo a Moisés: “observa la tierra que les entrego a los israelitas”. Se trata de la Tierra Prometida a los Patriarcas para Israel, la cual simboliza también la Vida en el Mundo Venidero que llega con el regreso del Mesías. Pero, para poder habitarla en el Mundo Venidero, que es lo que verderamente debe importar, hay que “transformar” la “Tierra de Kenaan” (Eretz Kenaan) en “Tierra de Israel” (Eretz Israel). En aquellos tiempos fue Yehoshúa, hijo de Nun, quien guió al Pueblo haciendo guerra a las naciones que habitaban esa tierra de Kenaan. Y, con ayuda del Altísimo, eliminaron y echaron a esas naciones cuyas costumbres eran contrarias a los Mandamientos del Supremo. Pero antes estuvieron 40 años en el desierto preparándose espiritualmente para cuando entraran a esa tierra, y la “transformaran” en Tierra de Israel. Y esa preparación en el desierto simboliza la preparación que todo hijo del Altísimo tiene en su vida tratando de servirLe a Él y a los demás, para llegar a la “Tierra Prometida” que es la vida en el Mundo Venidero de la mejor manera, o para que no sea rechazado de ella.

Para meditar en profundidad sobre lo que significa esa transformación de tierras, acudo a lo escrito hace un tiempo para compartirlo nuevamente en relación con el tema.


ERETZ KENAAN-ISRAEL

"
Eretz" en hebreo significa "tierra" y, como enseñan los Sabios, deriva de la palabra "ratzon" que significa "voluntad" o "deseo".

"
Kenaan" era la tierra que el Pueblo de Israel conquistó de la mano del caudillo Yehoshúa hijo de Nun. Para ello tuvieron que expulsar de esa tierra 7 naciones paganas e idólatras de acuerdo a la Voluntad del Todopoderoso. La raíz hebrea de la palabra "Kenaan" es "kaná" que significa doblegar, humillar, quebrantar, someter.

Israel”, el Pueblo escogido entre las naciones para que sea santo como lo enseña el Santo Bendito Él (cumpliendo Sus Mandamientos), significa “vencedor con El Celestial”, nombre que se le dio a Yaakov cuando luchó contra un mensajero celestial (Gén.32:25-29).

Pues bien, teniendo en cuenta estos datos, resulta que el hecho de conquista del Pueblo de Israel a la tierra de Kenaan nos enseña algo muy profundo para aprender.

En primer lugar debemos conquistar a “
eretz kenaan”, esto es: someter o subyugar (kaná) nuestra voluntad (ratzón) de acuerdo a las enseñanzas (Torá/Ratzón/Voluntad) del Todopoderoso (representado esto en la guía por el desierto del Pueblo Israelita), para vencer y cambiar el estado de “tierra de Kenaan” de nuestra alma (que alude a limpiar y eliminar todas las creencias contrarias a las enseñadas por el Altísimo adquiridas desde que se nace hasta que se hace uso de razón).

¿Cómo logramos obtener victoria en “
eretz kenaan” para que sea “Eretz Israel”?

Pues, esto será posible por el significado de “
Israel”: Venciendo de la Mano/Torá/Ratzón/Voluntad del Todopoderoso sobre nuestra “eretz/ratzon/voluntad”. Lo que implica una humillación (kaná) de nuestro ego que, cuando está en estado de “kenaan” dominado por las “7 naciones paganas”, no hace lo que el Eterno quiere, sino lo que cada uno quiere enceguecido en la ignorancia.

Entonces, trabajando nuestra “tierra/ego" apegado a lo mundano para elevarlo por medio de una espiritualidad santificada (obediente a los mandamientos celestiales), lo dominaremos para transformarlo en siervo del Eterno, tal como el Pueblo de Israel transformó la tierra de Kenaan pagana en Tierra de Israel santa, de la Mano/Torá del Eterno.

Y por esa razón, David dijo: "
Laasót Retzonejá Eloháy jafátzi, veToratejá betój meáy." "Cumplir tu Voluntad es mi deseo, mi Elohim, y tu Torá está en mi interior" (Salm.40:9)

Vemos que hacer Su Voluntad es inseparable de cumplir con su Torá, porque su Voluntad está expresada en su Torá, que es la Instrucción Perpetua para que Lo podamos imitar, seguir como una Guía y así santificarnos en un proceso de Vida en este mundo con miras al próximo. La Torá, que es su Perpetua Palabra, debe estar en nuestro corazón, es decir, en nuestra mente; lo que implica obedecer y poner en práctica lo que nos ha ordenado. No hay otra manera de hacer su Voluntad. En un mundo oscuro y sombrío (Eretz Kenaan), la Torá ilumina nuestro pasos (
avarim) para que alcancemos ese Mundo de Luz Total y Perpetuo, simbolizada en Eretz Israel.



Ustedes [Moisés y Aharón] se rebelaron contra Mi Palabra en el desierto de Tzin cuando la comunidad Me enfrentó. (Yo dije que le hablaran a la piedra, no que la golpearan). Ustedes debieron haberMe santificado ante los ojos de ellos en el tema del agua. Esas son las aguas de Merivá (“agua de la disputa”), de Kadesh, en el desierto de Tzin.


Hemos aprendido en otras ocasiones que el “agua” simboliza la Torá, que es la Palabra del Supremo. En Merivá, el Pueblo disputó contra el Todopoderoso, aún luego de ver tantos milagros, demostrando que les faltaba lo esencial en el alma: fe legítima que exige el Supremo a sus hijos.

Por otro lado, Moshé y Aharón también se rebelaron por medio de la desobediencia al no hacer exactamente lo que el Altísimo Les había ordenado. Ese error implicó una falta de santificación del Nombre Sagrado del Supremo, y les acarreó a ellos no poder entrar a la Tierra Prometida en ese tiempo, teniendo que esperar hasta el Mundo Venidero.

Detrás de la literalidad de las Palabras, el Supremo nos enseña que es un grave error disputar sobre las mismas Palabra/Torá de Él. Quienes se pasan discutiendo para “imponer” sus creencias como si fueran los poseedores de la Verdad completa, terminan pecando con falta de amor al prójimo y profanación del Nombre Sagrado. Al mismo tiempo, el alma se hincha de arrogancia y no queda lugar en ella para la humildad, que es la base para el desarrollo de la sabiduría.

Moshé y Aharón reconocieron el error y aceptaron como justo el castigo de no poder entrar a la Tierra de Kenaan. Y además, Moshé tuvo el privilegio de verla. Y luego Moshé moriría tranquilo y con absoluta fe, pues se convenció de que no era ese tiempo el mejor para disfrutar de la Tierra Prometida, sino en el Mundo Venidero.

Así nos muestra el Supremo a todos, a través de las enseñanzas de Moshé y del ejemplo de vida de Yeshúa el Mesías, a la distancia la Vida futura que viene con el Mundo Venidero. Pero, para estar en ella será esencial tener en la vida de este Mundo una fe legítima; una fe sustentada en la confianza absoluta en el Todopoderoso sin quejas; obedeciéndoLe sin cuestiones; reconociendo todos los errores y rogando a Él en las plegarias con sincero arrepentimiento por perdón. En esta vida se debe ascender paso a paso, subiendo distintos niveles en busca de la cima del “Monte” que aparece con el fin de la vida en este Mundo. Y, cuando “llegamos” a esa cima, nuestra fe debe ser tan fuerte y consolidada en la servidumbre al Supremo, que suspiraremos tranquilos como Moshé, con serenidad de conciencia y paz en el alma de haber luchado por hacer siempre la Voluntad de YaHWéH, El Santo Bendito Él.

Bendiciones!

Gabriel.

sábado, julio 04, 2015

Parashá Balak 5772 – Bamidbar / Núm. (22:2-25:9)


Núm.22:2-6 Balak, hijo de Tzipor, vio todo lo que Israel hizo a los emoritas. (3) Entonces Moav tuvo mucho miedo al Pueblo (de Israel), porque era formidable. Moav sintió aversión por los israelitas. (4) Entonces dijo Moav a los ancianos de Midián: “Ahora toda esa gente va a acabar con todo lo que está alrededor nuestro, tal como un toro devora el pasto del campo”. Balak, hijo de Tzipor, que era el rey de Moav en esa época, (5) mandó emisarios a Bilam, hijo de Beor, a su tierra natal de Petor, que está sobre el río (Éufrates). Le mandó a decir: “Mira, hay un pueblo que salió de Egipto. Mira que cubrió los ojos de la tierra y está asentado frente a mí (Israel cubrió los ojos –venció- a Sijón y a Og, que son referidos como ‘los ojos de la tierra de Balak’, pues eran los protectores de aquella). (6) Ahora, por favor, ven y maldice por mí a ese pueblo, porque es más fuerte que yo. Quizás así pueda derrotarlo y desalojarlo del territorio. Yo sé que al que tú bendices es bendecido, y al que tú maldices es maldecido”.  (Torat Emet)

 

La Torat Emet (Ed.Keter Torá, Bs.As., trad. Rab. Reuben Segal) nos enseña:

«Balak, rey de Moav, mandó emisarios a su pueblo natal para citar a Bilam a que maldijera a Israel. Bilam era un profeta de las fuerzas del mal, y Balak un brujo profesional. En una oportunidad, a través de sus actos de brujería, Balak percibió que finalmente los poderes de la Presencia Celestial derrotarían a sus fuerzas del mal. Pero con todo, no se abstuvo de convocar a Bilam para maldecir a Israel, pues creía que Israel, al igual que todo el universo, está sujeto al poder de los signos zodiacales, cuando en verdad Israel trasciende la influencia de ellos.

Moav y Midián eran enemigos, pero a fin de atacar a Israel, Balak, de Moav, selló una alianza con Midián. Balak había notado el extraordinario éxito de Israel en su marcha hacia la Tierra Prometida, y por eso consultó con los Sabios de Midián sobre las características del líder de dicho pueblo, que no era otro que el gran Moshé, oriundo de Midián. Y ellos les respondieron que su poder radicaba en su boca. Por eso Balak, de Moav, decidió enfrentar a Israel de la mano de un hombre cuya expresión oral produjera efectos contundentes. Ese hombre fue Bilam, cuyo poder de maldición era bien conocido.

Balak era un enemigo de Israel, por lo que resulta llamativo que una sección de la Torá lleve su nombre. Responde un Maestro de la Sabiduría interior de la Torá: "de Balak descendió Ruth la moavita, de quien descendió el rey David, y de él descenderá el Mesías. De modo que Balak representa el concepto místico conocido como 'transformar la oscuridad en luz', que en definitiva es el objetivo de la creación de toda persona."»



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Analizando las palabras hebreas, encontramos que balak significa “desperdicio”, con raíz de “aniquilación” o “vaciamiento”.  El pasaje comienza diciendo que Balak vió todo lo que Israel hizo al pueblo Emorita (Emorí), palabra hebrea que deriva de hablar (amar/emor).  Y Balak tuvo mucho miedo, porque se enteró que el “poder” de Moshé estaba en su boca, es decir, en la Palabra que provenía de su boca, y ésta es la Torá o Palabra del Todopoderoso; sumado esto a las palabras proferidas en sus plegarias ante el Eterno.

Sabiendo todo esto podemos concluir en principio que Balak representa un estado de ignorancia en nuestras vidas en el que se tiene “temor” a lo bueno que hay que hacer, determinado por el Eterno.  Según la débil naturaleza de nuestra humanidad (Ietzer Hará), y sin buscar la Ayuda Celestial, estamos destinados a desperdiciar ese tesoro de bendiciones que se recibe si se obedece la Palabra del Altísimo.  Cuando no se aferra a esa Guía Celestial, que es la Torá con sus Mandamientos para hacer la Voluntad del Eterno con el fin de ser bendecidos con una buena vida en este mundo y mejor vida en el Venidero, entonces se produce un vaciamiento del alma que, a su vez, se llena de cosas negativas, de cosas aborrecidas por el Eterno.

Israel, de la Mano de la Palabra hablada a través de Moshé (o sea, de la mano de la Torá) junto a la plegaria, es el estado del alma que se provee de los medios disponibles (a través del estudio y obediencia de los mandamientos celestiales) para controlar la humanidad propensa a descarriarse por la mala guía del ego rebelde y obstuso.  Balak muestra el camino dentro del alma para cortar toda posibilidad de corrección según las ordenanzas del Eterno.  Y no sólo esto, sino también la posibilidad poderosa de influir sobre la debilidad de aquellos que tratan de caminar correctamente haciendo la Voluntad del Eterno.  Esto está simbolizado en la consumación del plan de Balak al final de la Parashá, cuando gran parte de Israel sucumbe ante la tentanción de las mujeres moavitas.



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Núm.22:12 Entonces Elohim le dijo a Bilam: “No vayas con ellos, no maldigas a ese pueblo, ¡es bendito!”.



Israel es bendito como Pueblo por la bendición perpetua dada inicialmente a Avraham, cuando el Eterno dijo:


Gen 12:1-3 YaHWéH le dijo a Avram: “Sal de tu tierra natal y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré. (2) Haré de ti una nación grande, y te bendeciré; engrandeceré tu nombre, y serás una bendición. (3) Bendeciré a los que te bendigan y degradaré al que te maldiga; y todas las familias de la tierra se bendecirán por medio de ti”.



Vemos que Abraham debía salir de una tierra llena de paganismo y cambiar de vida, incluso abandonando parte de su familia. El Patriarca decidió que lo mejor para su vida era obedecer al Todopoderoso y a Su Palabra para recibir Sus bendiciones; y para que por medio de la Promesa del Eterno recibiera la multiplicación como Pueblo escogido.

Sin embargo, la bendición como Pueblo no asegura ninguna protección individual ante las tentaciones carnales y las pruebas de obediencia de los Mandamientos del Eterno.  Esto está advertido por Moshé, cuando dijo:



Deut.11:26 Miren que pongo hoy delante de ustedes la bendición y la maldición: (27) bendición si obedecen los mandamientos de YaHWéH su Elohim que yo les ordeno hoy; (28) y maldición, si no obedecen los mandamientos de YaHWéH su Elohim, sino que se apartan de la senda que les trazo hoy y siguen a otras deidades, las cuales ustedes no han experimentado.

En la Parashá actual, Bilam no maldice a Israel, pero logra tentar en un punto débil, incluso a muchos israelitas justos, con la provocación de las mujeres moavitas, las cuales hacen caer en la desobediencia  ante el Eterno por permitir la victoria de la Ietzer Hará (la mala inclinación carnal). Por lo tanto, al desobedecerLe cayeron en maldición al apartarse de la santa obediencia de los mandamientos que los mantenía controlados con respecto a lo carnal.  Definitivamente, ya de por sí el desvío del alma tras la inmoralidad sexual es una clase de idolatría; y parte de los israelitas sucumbieron además ante los ritos paganos de los moavitas en el culta de “Baal Peor”.


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Núm.22:27-28 Cuando el asna vio al ángel de YaHWéH se echó al suelo, debajo de Bilam; por lo que Bilam se enojó y le pegó al asna con una vara. (28) YaHWéH le otorgó al asna el don del habla. Y dijo a Bilam: “¿¡Qué te he hecho para que me hayas castigado estas tres veces!?”.

La Torat Emet (Ed.Keter Torá, Bs.As., trad. Rab. Reuben Segal) nos enseña:

«Las tres apariciones del mensajero de Hashem representan al Pueblo de Israel, que justamente es un Pueblo tripartito (compuesto de Sacerdotes, Levitas e Israelitas); y es un Pueblo que celebra anualmente tres festividades de peregrinación (Pésaj, Shavuot y Sucot).

El mensajero de Hashem le insinúa a Bilam que no podrá contra Israel, pues ellos trascienden las fuerzas naturales y están sujetos a la protección directa de Hashem. Hashem hizo hablar a la burra para demostrarle a Bilam que es Él Quien provee la capacidad del habla y que, por consiguiente, no procure maldecir a los israelitas, pues Él se lo impediría.


Cuando uno decide seguir su propio camino (como Bilam) confiado en la tranquilidad que la materia pueda transmitirle, aquella pierde su capacidad de sustento y se desvanece (la burra se echa en el suelo), porque no es explotada en el espíritu con el fin que fue creada.»



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El pasaje de Bilam con la burra nos enseña que debemos tener una fe atenta a captar las señales que provienen del Todopoderoso con un claro objetivo. Todo lo que nos pasa tiene un fin, sobre todo lo negativo; y debemos agudizar nuestro entendimiento en la fe para comprender la Guía de nuestro Creador. Alguien que explica muy bien este tema relacionado con esta porción de la Torá es el rabino Shalom Arush, autor del libro "En el Jardín de la Fe", como sigue:

El Nivel Superior de la Fe – “¿Qué quiere el Creador de mí?” El tercer nivel es la firme creencia que en todo lo que le sucede al hombre hay un mensaje que pertenece a su finalidad – a su conexión con el Creador.

Por supuesto, que cada cosa que el Creador hace tiene un objetivo, y este es el motivo por el cual el hombre creyente debe buscar qué es lo que el Creador quiere de él. Esto es obligatorio incluso según el sentido común, el Creador no le trae al hombre tal y tales acontecimientos sin alguna especifica razón, sino para enseñarle algo o para estimularlo a corregir una cosa determinada, o arrepentirse de un pecado o una falta, o fortalecerse en el cumplimiento de un Precepto, o para despertarlo pues está espiritualmente dormido o, por el contrario, porque se conduce con una grandeza que no es adecuada a su verdadero nivel espiritual y debe ser limitado, etc. Cada uno debe esforzarse según su nivel para entender cuál es el mensaje del Creador y corregir lo que haga falta.

El mensaje general que conecta entre todas las cosas que nos ocurren en la vida es la fe, debido a que la esencia de la Voluntad del Creador es aproximar al hombre a ella. Por lo tanto, en todo lo que nos pasa, el Creador nos dirige a estudiar la fe, y debemos buscar y contemplar la Inteligencia Divina que existe en cada cosa, con el objeto que ella nos ilumine para acercarnos a Él.

Muy profundo y muy amplio es el tema de la búsqueda del mensaje del Creador. Todo este libro se ocupa de esta búsqueda. Pero el primer fundamento que debe el hombre poner en su corazón para lograr este nivel que es la perfección de la fe, es el fundamento siguiente: “No hay tribulaciones sin transgresiones”.


No hay tribulaciones sin transgresiones

Sobre la base que “No hay tribulaciones sin transgresiones” depende y reposa toda la fe y el mundo entero. ¡El hombre no tiene parte en la Ley Divina hasta que cree que todas las cosas y hechos que le suceden son milagros! No son resultado de la naturaleza ni de las costumbres, tanto en general como en particular. Sólo si cumple los Preceptos, gozará de su recompensa, pero si los transgrediera, sufrirá su castigo; todo está decretado desde lo Alto. En otras palabras, sólo quien vive con la creencia de que todos los sucesos del hombre provienen por Decreto del Creador según sus acciones, y que no existen tribulaciones sin transgresiones, vive la verdadera fe.

Existen dos posibilidades para explicar el error de quien dice que cree en la Supervisión Individual del Creador pero no atribuye sus tribulaciones, hasta la más pequeña, a sus transgresiones:

a) La primera es el pensamiento erróneo que el Creador castiga a sus criaturas sin causa. ¡Como si Él hubiera creado el mundo para atormentar a sus criaturas! Por supuesto que esto lo comprende bien todo hombre razonable, que es una perversión pensar una cosa así del Creador, el Bueno y Benefactor. Como ya lo dijo el Rey David (Salmos 145:17): “Justo es el Eterno en todos Sus caminos, y benevolente en todas Sus obras”, y también (íd. 92:16): “… el Eterno es recto. Es mi Roca en la que no hay injusticia”. Vemos que hasta las más viles criaturas hacen todo para beneficiar a sus descendientes, ¿será entonces posible pensar que el Creador es peor que ellos? Está bien claro que la fe del quien siente esto está muy corrompida.


b) La segunda posibilidad es la falta de creencia en la Supervisión Individual que se manifiesta en atribuir los sufrimientos a la naturaleza o al azar, también el inculparse a uno mismo o a otras personas, lo que es una completa herejía.

La conclusión que sacamos es, que el hombre que cree en la Divina Supervisión Individual, es decir que todo proviene del Creador, debe creer que cada pesar y privación que tiene también provienen de Él, y obligadamente tienen una causa. De por sí, él debe llegar a la conclusión que sus pecados y transgresiones son con justicia la causa de sus sufrimientos, y que la intención del Creador con las tribulaciones que le trae es para su bien.

¿Y cuál es ese bien? Estimularlo para que corrija sus acciones y que enderece su camino para merecer la buena finalidad y la vida feliz.

Vemos que el hombre que vive según el fundamento que “No hay tribulaciones sin transgresiones”, incluso hasta lo que está en contra de su voluntad, lo acerca al Creador. Este hombre busca cómo conocer y conectarse con el Todopoderoso por medio de cada cosa que le sucede, y trata de entender por medio de sus sufrimientos cómo el Creador desea acercarlo. Esto significa poseer la fe completa.


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El Eterno ya estaba enojado con Bilam cuando decidió montar su asna e ir hacia Balak para ayudarlo a vencer a los israelitas; aunque no podía maldecirlos, sino sólo bendecirlos. Y, cuando se enfrentó al ángel y tomó conciencia de lo que estaba haciendo, ya con un mensaje claro celestial en su contra no pega la vuelta, sino con una pregunta muestra su insistencia en el error (Núm.22:34). A este hecho se aplica lo que dijo Salomón:

 

Prov.14:12 Un camino puede parecerle derecho al hombre, pero al final es un camino a la muerte.
 

Seguramente alguien terco y cómodo en la necedad será conducido con todo tipo de señales y castigos para que corrija su camino torcido. La Cuestión está en oír y obedecer entendiendo al Todopoderoso o no. Seguir Sus Consejos de Guía para una vida bendecida, o hundirse en la ignorancia y ahogarse en los errores de un ego que “asfixiará” al alma quitándole “aire espiritual” (ver Deut.30:15-20). La decisión y responsabilidad es de cada uno.

Aprendemos de la tozudez de Bilám que el Altísimo nos da siempre libre albedrío, a pesar de que muchas veces nos manda señales para que evitemos caer en graves errores.

También nos enseña que muchas veces el ego ciego posee una obediencia a "verdades" absorbidas por una verdadera ignorancia. Si se despierta a tiempo oyendo correctamente al Eterno, habrá reconocimiento de las verdades celestiales, y se escapará también de lo que advirtió el Profeta en Isaias 5:20-21.

Así mismo, debemos cuidarnos del engañoso corazón, el cual se traduce en ego dominado por “Farón de Egipto” (la esclavitud al dinero, o a la sola satisfacción carnal o material), quien nos hace andar por sabidurías terrenales y humanas, lejanas de la Sabiduría Celestial para una vida bendecida y una vida perpetua perfecta.


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Núm.23:9-10 ¡Desde sus mismos orígenes lo veo (a Israel) un pueblo como una roca, lo veo desde las alturas. Miren, es un pueblo que morará en soledad y no será contado junto con las demás naciones! (10) ¿Quién puede contar el polvo de Iaacov, o el número de un cuarto de Israel? ¡Que mi alma muera la misma muerte de los justos (que hay entre ellos, los israelitas), y que mi final sea como el suyo!.
 

"Desde sus mismos orígenes lo veo (a Israel) un pueblo como una roca, lo veo desde las alturas."

Israel es como una “roca”, pues está llamado desde las “alturas” (el Cielo), de donde proviene la Palabra/Torá del Todopoderoso, para obedecer la “roca” (Tablas del Testimonio/Pacto) donde están inscriptos los Mandamientos del Eterno, es decir, la misma Torá.  Cuando esto ocurre, un israelita se hará duro como una “roca”, esto es, su alma se fortificará en la Enseñanza Celestial para santificar su vida terrenal a fin de elevarla e iluminar a los demás para que sigan sus pasos y sean bendecidos.


Miren, es un pueblo que morará en soledad y no será contado junto con las demás naciones!

Morar en soledad significa que estará apartado de las costumbres de las demás naciones del mundo.  Por ello mismo será Pueblo santo, porque se apartará de los pecados de las naciones por desobediencia de los Mandamientos del Eterno.  Y por esta misma razón no será contado este Pueblo entre las naciones cuando llegue el momento de hacer Justicia por parte del Todopoderoso, aunque no significa que pueda escapar de castigos correctores del Altísimo (ver Jer.30:11).


¿Quién puede contar el polvo de Iaacov, o el número de un cuarto de Israel? ¡Que mi alma muera la misma muerte de los justos (que hay entre ellos, los israelitas), y que mi final sea como el suyo!

El “polvo de Iaakov” también puede significar la cantidad incontable de mandamientos que los israelitas cumplen, como si se triturara la “roca” que es la Torá haciéndose “polvo”.  Es decir, ese Libro/Roca, que para la mayoría es un cuento o relato histórico, los israelitas lo desmenuzan (“pulverizan la roca”), desentrañando del mismo la Palabra/Mandamientos desde su profundidad Celestial para aplicar en la vida en busca de un santidad bendecida.


Tambien esta frase puede tener que ver con la promesa hecha a Iaakov, cuando tenía el sueño de la escalera, recostado sobre una piedra/roca, como está escrito:


Gen.28:11-14 Llegó [Yaakov] a cierto lugar y se detuvo allí a pasar la noche, porque se había puesto el sol. Tomando una de las piedras del lugar, se la puso debajo de la cabeza y se recostó en aquel lugar. (12) Tuvo un sueño: había una escalera sobre el suelo cuya cúspide llegaba hasta el cielo, y los mensajeros de Elohim subían y bajaban por ella. (13) Y YaHWéH estaba parado por encima de ella y dijo: “Yo soy YaHWéH, el Elohim de tu padre Avraham y el Elohim de Yitsjak: el suelo en el que estás recostado te lo asignaré a ti y a tu linaje.  (14) Tus descendientes serán como el polvo de la tierra; te esparcirás al oeste y al este, al norte y al sur. Todas las familias de la tierra se bendecirán por medio de ti y de tus descendientes.

La “roca” debajo de la cabeza de Yaakov, simboliza la Torá que es adoptada por el israelita como manera de vivir, llenando con mandamientos su mente o corazón.  Y a través de los tiempos se multiplicará la descendencia como “polvo de la tierra”, lo que también alude a la difusión de conocimientos de la Torá entre las naciones a través del Pueblo de Israel (comp.frag. 11:9 y Hab.2:14), algo que se potenció con la venida de Yeshúa el Mesías por primera vez.


Bilam estaba resaltando la bendición que es morir siendo justo de acuerdo al cumplimiento de la Torá del Eterno, algo que él mismo no logró.


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Núm.23:19 Él [Hashem] no es hombre para que mienta (o sea, si Él prometió entregar la Tierra Prometida a los israelitas, tú no puedes pretender exterminarlos en el desierto), ni tampoco es una persona para retractarse. ¿Acaso Él dice algo y lo deja sin hacer, o promete y no lo cumple?.

¿Qué nos enseña este pasaje de la bendición de Bilám? Que la Palabra del Todopoderoso es Eterna, tanto como sus promesas irrevocables.  Es decir, que la Torá por haber salido de la Boca del Eterno, no puede ser cambiada ni invalidada por ningún hombre, ni siquiera con título de “Mesías”.  Esto se tiene que entender muy bien en el camino de obediencia a los mandamientos del Eterno, ya sea que uno haya nacido israelita; o que haya adoptado esa vida viniendo desde la gentilidad por seguir las enseñanzas de Yeshúa el Mesías.  Si alguien dice seguir sus consejos respetando la Torá, entonces tiene que cumplir con ella, sin importar que haya nacido gentil.  Pues, la Torá con sus Mandamientos no varían con el tiempo, tal como está escrito:


Is.40:7-8 La hierba se seca, la flor se marchita cuando el viento de YaHWéH sopla sobre ella. Ciertamente el hombre es hierba.  La hierba se seca, la flor se marchita; pero la palabra de nuestro Elohim permanece para siempre.

Y si lo dicho por el Profeta fuera poco, Yeshúa también lo dejó en claro en un pasaje que se lee millones de veces pero no se entiende; o intencionalmente no se quiere entender por costumbre de una mala enseñanza lejana de la fe hebrea, la cual incita a transgredir la Torá. Como está escrito:

 

Por aquel tiempo dijo Yehoshúa a sus discípulos: No piensen que vine a dejar sin efecto la Torá sino a llevarla a su término.  En verdad yo les digo que antes se fundirán los cielos y tierra, que una letra o un punto de la Torá y de los Profetas cese de cumplir su función, porque todo será preservado. (Mat.Heb.de Shem Tov 5:17-18)


Por lo tanto, la enseñanza de que con el Mesías se cumplió la Torá y dejó de estar vigente para los israelitas provientes de la gentilidad es un gran engaño.  Yeshúa estaba respetando lo que profetizó Bilám e Isaías, pues en ambos caso era la Palabra del Todopoderoso que habló; y en Yeshúa también hablaba el Altísimo por medio de la inspiración del Espíritu de Santidad del Altísimo.

Israel tendrá la promesa cumplida para cuando regrese Yeshúa y produzca el cumplimiento de la profecía de Ezeq.cp.37.  Y aún los que siempre negaron a Yeshúa como Mesías serán perdonados cuando lo reconozcan en su regreso. Esto lo deja bien explicado Shaúl en Rom.cap.11, sobre todo cuando citó Isaías 59:20-21 (trascrito más abajo).


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Núm.23:20-21 Mira, yo recibí el mandato (Supremo) de bendecirlos. Él los ha bendecido y yo no puedo revertirlo. (21) Él no percibe transgresión en Iaacov, y no ve perversidad en Israel. YaHWéH, su Elohim, está con él (con Israel), él tiene amistad del Rey.


Estas palabras de Bilam también se refieren a las profecías de redención mesiánica del Pueblo de Israel, como las siguientes:


Is. 59:20-21 "Entonces el Redentor vendrá por amor a Tzion, y apartará de Yaakov la iniquidad." Así dice YaHWéH.  (21) Y en cuanto a mí, dice YaHWéH , este es mi Pacto con ellos: Mi Espíritu, que reposa en ti, y mis palabras que Yo he puesto en tu boca nunca fallarán de tu boca, ni de la boca de tu descendencia, porque YaHWéH lo ha hablado, ahora y para siempre."

Ezeq. 16:59 Porque así ha dicho Adonay YaHWéH: Haré contigo como tú hiciste al menospreciar el juramento e invalidar mi Pacto.  (60) Sin embargo, Yo me acordaré de mi Pacto que hice contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo un Pacto eterno [ Brit Hadasha Jer.31:31-34].  (61) Entonces te acordarás de tus caminos y te avergonzarás cuando recibas a tus hermanas mayores que tú, y a las menores que tú, las cuales te daré por hijas, pero no a causa del Pacto hecho contigo.  (62) Pues Yo restableceré mi pacto contigo, y sabrás que Yo soy YaHWéH; (63) para que te acuerdes y te avergüences, y nunca más abras la boca a causa de tu verguenza cuando Yo haga expiación por todo lo que has hecho’”, dice Adonay YaHWéH.


Is. 14:1 Pero YaHWéH perdonará a Yaakov y volverá a elegir a Israel, y los establecerá en su propia tierra. Y a ellos se unirán extranjeros y se adherirán a la Casa de Yaakov
[entre los cuales estarán ex-gentiles gracias a Yeshúa, que conformarán el Pueblo de Efráim en Ez.37].

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Núm.24:5-7 ¡Qué dignas son tus tiendas, Yaacov; tus moradas Israel, (6) extendidas como arroyos, como jardines a orillas del río, como alóes plantados por IHWH, como cedros junto a las aguas! (7) El agua fluirá de sus manantiales y su simiente tendrá abundante agua. Su rey dominará a Agag y su reino predominará.

Cuando Bilám bendice al Pueblo de Israel con esta frase poética, alude al estudio de la Torá que llevarán en el alma los israelitas, pues el agua es una metáfora de estudio y puesta en práctica de la Torá con todos sus mandamientos.  Esto está reflejado en el comienzo de los Salmos, cuando David dijo:



Salmos 1:1-3 Feliz el hombre que no anda en el consejo de los malos, ni se detiene en el camino de los transgresores (de la Torá), ni se sienta en la reunión de los sarcásticos. (2) Sino que la Torá de YaHWéH es su delicia, y en Su Torá medita día y noche. (3) Será como un árbol bien enraizado a orillas de corrientes de aguas [ aprendiendo los mandamientos de enseñanzas de Torá], que da su fruto en la estación debida [a su tiempo se ven los frutos de un alma rectificada por ella] y su follaje no se marchita [no pierde confianza/fe en épocas de pruebas y sufrimientos]. Y todo lo que emprenda, prosperará [acompañado de las grandes bendiciones celestiales].

Y esos cedros son los árboles resistentes que aluden a la fe  de inquebrantable confianza en obediencia a los mandamientos de la Torá, como también está reflejado en otro Salmo:


Salm.92:13-15 El justo florecerá como la palmera datilera, crecerá como cedro en el Levanón. (14) Plantados en la casa de YaHWéH, florecerán en los atrios de nuestro Elohim. (15) Aun en la vejez darán fruto, vigorosos y lozanos serán.

Es decir, como la palmera, dará frutos ricos que deleitarán la vida según los mandamientos de la Torá con todas sus bendiciones; y crecerán como con la fortaleza imponente del cedro. La “casa de YaHWéH” es el Pueblo de Israel, como también la Tierra de Israel; y los atrios es también el Pueblo de Israel disperso en todo el mundo iluminando a las naciones gentiles. El dar fruto vigoroso en la vejez alude a la sabiduría que se logra con los años por el estudio y la experiencia de vida conforme a la Torá, corrigiendo los errores del alma.



El agua fluirá de sus manantiales y su simiente tendrá abundante agua. Su rey dominará a Agag y su reino predominará.


Podemos tener aquí una alusión a las dos venidas de Yeshúa el Mesías.  Primero, con “dominará a Agag”, a través de las “aguas” como “manantiales” (enseñanzas) de la Torá que se vierten del Cielo, se rectifica el alma de gentiles de las naciones que ignoran los Mandamientos, y se esparce el conocimiento celestial a través de las “aguas” de la “simiente” de los rectificados.  Al final de los tiempos,  con el regreso de Yeshúa, “dominar Agag” será limpiar toda maldad y provocará la redención de todo Israel, comenzando así su reinado, aludido en “su reino predominará”.


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Núm.24:17-19 ¡Estoy viendo (la grandeza de Iaacov), pero (es en el futuro), no ahora; lo estoy mirando pero no está cercano en el tiempo: Una estrella (o sea, un rey) saldrá de Iaacov, un cetro (una autoridad real) surgirá en Israel, que dominará los límites de Moav y atravesará a todos los descendientes de Shet (es decir, dominará a todas las naciones. Shet era hijo de Adam)! (18) Edom será una conquista y Seir será una conquista de sus enemigos. E Israel triunfará. (19) Y habrá otra autoridad real en Iaacov (el Mesías), que destruirá al remanente de la ciudad.

La Torat Emet (Ed.Keter Torá, Bs.As., trad. Rab. Reuben Segal) nos enseña:

«”Una estrella saldrá de Iaacov”: En opinión de Najmánides, la “estrella” es el Mashíaj (Mesías), que saldrá de Iaacov (Israel) para iluminar al mundo como un astro celeste. Sin embargo, de acuerdo con el Talmud de Ierushaláim, la “estrella” referida en el versículo alude a la persona. Y de ninguna manera es una contradicción, pues cada persona, cada microcosmos individual, tiene en su interior un resplandor de la energía Mashíaj; y su objetivo de vida es revelarlo de modo de generar un antecedente y catalizador para la revelación del Mashíaj a nivel macrocósmico, es decir, la revelación física del Mashíaj en el universo.

Bilam pretendió maldecir a Israel y cortarle su contundente marcha hacia la Tierra Prometida, pero Hashem transformó sus maldiciones en bendiciones y en profecías favorables a Israel. Cuando el objetivo hacia el que te diriges es un objetivo digno, de aquellos que hallan motivaciones en los más nobles valores espirituales, todo obstáculo que encuentres en tu camino se transforma espontáneamente en su catalizador y fuerza estimulante allanándote la marcha hacia tu meta.»

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Cuando Bilam dice que “una estrella saldrá de Yaakov”, se refiere a la primera venida del Mesías, con la cual no ha instalado su reinado terrenal (Juan 18:36); es decir, no ha tomado su cetro y tampoco se han cumplido todas las profecías.

Y cuando dice que “un cetro saldrá de Israel”, se refiere a la vuelta de Yeshúa como “Mashíaj Ben David”, con todo el poder delegado del Todopoderoso para reinar por mil años.  Esto se entiende también por lo profetizado por Yaakov cuando habló de su hijo Yehudá:


Gén.49:10 No se apartará de Iehudá el cetro, ni (la vara de) legislador de entre sus descendientes [sus pies] hasta que venga Shiló (“hasta que venga el Mesías”), y de él será la congregación de naciones.

Ese pasaje enseña que la dinastía real es por la descendencia de la Tribu de Iehudá (Judá), y así el Mesías descendiente de David y de Iehudá.

El no apartarse el cetro de Iehudá, significa que el pueblo judío tiene a cargo la transmisión de conocimientos de la Torá, que simbolizaría el reinado o la posesión del cetro hasta que regrese el Mesías y tome el cetro.  Y “de él será la congregación de naciones” significa que las naciones gentiles serán bendecidas por las enseñanzas del Mesías sobre Mandamientos Celestiales.  La “congregación” también alude a la restauración desde las naciones a todo el Pueblo de Israel, para llevarlos a Tierra Prometida a los Patriarcas.



Y habrá otra autoridad real en Iaacov (el Mesías), que destruirá al remanente de la ciudad.

Con su regreso destruirá todo “poder” que impedía a Israel tener la fe correcta sobre la base de la transgresión de la Torá.  Así mismo, esa autoridad del Mesías permitirá que el Pueblo de Israel termine con su exilio y quede liberado para ocupar la Tierra Prometida, cumpliéndose así la profecía de Ezeq.cp.37.  


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Núm.25:1 Cuando Israel moró en Shitim, el pueblo comenzó a comportarse inmoralmente con las mujeres de Moav.

«En la época en la que vivimos, reina un modelo de libertad sin restricciones: la libertad de los complejos. La libertad de la culpa.


Constantemente, los medios de comunicación nos invitan a "sacar los trapitos al sol". Prácticamente no hay nada de lo que debamos avergonzarnos. La homosexualidad no es más que una simple cuestión de elección personal. Las relaciones físicas extramatrimoniales son la norma. Se nos asegura que la desnudez no es en absoluto causa de bochorno. El cuerpo es algo natural y por lo tanto, sus procesos no deben ser objeto de vergüenza. Para nada.


Sin embargo, sigue habiendo un vestigio de recato en la vida moderna: todavía no se llegó al punto en el que todas las funciones corporales se realicen en forma pública. No obstante, según la moralidad vigente, en realidad no existen motivos para que así sea.


Se nos ocurre pensar que el "sacar los trapitos al sol" es un fenómeno contemporáneo. Sin embargo, existe una sorprendente similitud entre nuestros días y hechos que ocurrieron hace tres mil años. Después de que el pueblo israelita saliera de Egipto, Balak, que era el rey de Moab en ese entonces, le envió un mensaje a Bilam, el profeta de las naciones, para que este maldijera al pueblo israelita. Bilam no logró maldecirles, pero sí logró que el pueblo israelita cayera por otros medios: su consejo fue que las mujeres moabitas sedujeran a los hombres israelitas para que realizaran actos inmorales. La misión del pueblo israelita es ser una nación sagrada, y Bilam sabía que semejante libertinaje provocaría la ira Divina.


Sin embargo, las mujeres moabitas exigieron un pago por sus servicios: se negaron a acercarse a los israelitas a menos que estos primero adoraran a su ídolo, el Baal Peor.


El devoto del Baal Peor comía lentejas con cerveza y luego realizaba sus funciones corporales enfrente del ídolo. En efecto, cuanto más abusaba al ídolo, más devoto se lo consideraba.


¿Cómo es posible que los israelitas se hayan dejado arrastrar por algo tan abominable? La esencia del culto del Baal Peor era "sacar los trapitos al sol". Destruir todas las barreras. Una vez que no hay barreras, todo está permitido. Si hasta los procesos físicos ya no causan vergüenza... ¿qué nos queda de moralidad?


(Rabí Jaim Shmulevitz)»


Fuente: www.mesilot.org


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Lo que enseña el traspié de parte del pueblo de Israel cayendo en las trampas de las mujeres moabitas, es tener mucho cuidado con las prácticas de los gentiles que parezcan llamativas por su supuesta sabiduría.



Por otro lado, el error de los que pecaron con las moavitas y encendieron la ira del Eterno, nos enseña algo muy importante.  Cuando uno no se mantiene firme en la fe con plegarias y estudio de Torá para auto-control de la propia humanidad, puede caer en el “fuego” del deseo de la carne que desvía la mente y la transforma en esclava de la transgresión.  Este camino lleva facilmente al adulterio, sin importar el mucho estudio que se tenga.  Por eso es tan importante la plegaria para fortalecer la mente o el corazón, y para estar bien preparado ante las pruebas.  Pero dejar de lado la plegaria puede llevar a la idolatría, que es quedar esclavo de la carne y todo lo mundano; lo que se manifiesta en toda clase de codicia; y entre ellas, la que lleva a la inmoralidad sexual.

El Todopoderoso nos proteja en cada prueba y nos fortalezca para cumplir con Su Voluntad de la mejor manera que Él lo considere. Amén.

Bendiciones!

Gabriel.

Parashá 40 Balak 5773 – Núm. (22:2-25:9)


Núm.22:2-6 Balak, hijo de Tzipor, vio todo lo que Israel hizo a los emoritas. (3) Entonces Moav tuvo mucho miedo al Pueblo (de Israel), porque era formidable. Moav sintió aversión por los israelitas. (4) Entonces dijo Moav a los ancianos de Midián: “Ahora toda esa gente va a acabar con todo lo que está alrededor nuestro, tal como un toro devora el pasto del campo”. Balak, hijo de Tzipor, que era el rey de Moav en esa época, (5) mandó emisarios a Bilam, hijo de Beor, a su tierra natal de Petor, que está sobre el río (Éufrates). Le mandó a decir: “Mira, hay un pueblo que salió de Egipto. Mira que cubrió los ojos de la tierra y está asentado frente a mí.  (Torat Emet)


Es sabido que la frase “cubrió los ojos de la tierra” se usa como una metáfora para indicar que Israel se ha expandido por sobre el territorio donde moraban esas naciones enemigas de Israel, y ahora estaba frente a la moavita.

Pero si reflexionamos en los significados profundos de las palabras hebreas, podríamos extraer como válido el siguiente entendimiento.


Mandó decir Balak a Bilam sobre Israel: “Mira [hinné], hay un pueblo [am] que salió [yatzá] de Egipto [Mitzráim]. Mira [hiné] que cubrió [khissá] los ojos [et_ein] de la tierra [haaretz] y está [vehú] asentado [yoshév] frente a mí [mimmulí].


Am (Pueblo): se refiere al pueblo de Israel. A su vez, Israel significa: “el que lucha y prevalece de la mano del Todopoderoso”.

Yatzá (Salir, liberar, sobresalir, imponer, escapar, dejar): En principio se refiere a la liberación de la esclavitud de Egipto.

Mitzráim (Egipto): Literalmente se refiere a límite o fortaleza. Y la raíz hebrea de la palabra Mitzráim nos indica limitación, asedio, fuerza que no se puede controlar o gobernar.

Khissá (Aumentar, cubrir, guardar, encubrir, refugiar).

Áin (ojos).

Éretz (tierra): Enseñan los Sabios que esa palabra hebrea deriva de la palabra "ratzon", la cual significa "voluntad" o "deseo".

Yasháv (Asentar, permanecer, acampar, morar, habitar, persistir, resistir).

Mimmulí (Se traduce aquí como preposición frente, delante, enfrente. Indica también el lado opuesto.): Su raíz mul o mol indica corte abrupto, como por ejemplo el de la circuncisión. También se la usa para indicar destrucción.


Teniendo en cuenta estos significados, ¿qué podemos aprender de ellos?

El pueblo de Israel es el escogido de entre las naciones para que obedezca al Amo del Universo y Le sea simpre fiel en su fe. Por ello fue liberado de Egipto. Y, de acuerdo al significado profundo de Mitzráim, sólo con entrega total como integrante del Pueblo del Altísimo uno puede liberarse/escapar (yatzá) de las limitaciones que provocan la naturaleza humana en contra del accionar espiritual. Como dijo Shaúl de Tarso (Pablo):


Gal.5:16 Por eso digo: Anden en el espíritu, y así jamás satisfarán los malos deseos de la carne. (17) Porque la carne desea lo que es contrario al espíritu, y el espíritu lo que es contrario a la carne. Ambos se oponen mutuamente, para que ustedes no hagan lo que quisieran.


Pero, para “andar en el espíritu”, es necesario andar como parte del pueblo Israel; es decir, luchar contra la debilidad carnal por naturaleza (Yétzer Hará) para imponerse (yatzá) sobre las limitaciones (mitzráim); y esto aprendiendo lo que se debe hacer según lo enseña el Todopoderoso, y recibiendo Su ayuda por medio de las plegarias constantes de cada día. La victoria sólo se puede lograr de la Mano del Altísimo, tal como Yeshúa el Mesías ha vencido de esa manera; y por eso él es nuestro ejemplo a seguir.


¿Quién era Balak? Su nombre hebreo y raíz significan desperdiciar por medio de la destrucción o vaciamiento. Balak se propuso destruir a Israel pero no enfretándolo físicamente, sino acudiendo a un “profeta del mal” como Bilam. Bilam significaría “no ser parte de un pueblo”. Por lo tanto, tenemos que el “enemigo” de Israel es la decisión de desperdiciar (Balak-Bilam) la bendición de ser parte de tal Pueblo.

Sin embargo, Balak se asustó primero y se enfureció luego. Balak también representa la desobediencia, el lado opuesto (mul) a Israel (obediencia). Balak es el desperdicio de la vida espiritual enseñada por la Torá /Palabra del Santo Bendito Él. Si uno vive esclavo de sus pasiones carnales (o de su Yetzer Hará), entonces tendrá “temor” y “rechazo” de hacer el bien (muchas veces con enojo), ya que la costumbre de hacer lo que todos hacen en general en el mundo hace que uno crea que está en el camino correcto a sus propios ojos, lo cual causa molestia cuando se le sugiere distinguirse haciendo realmente el bien y lo correcto según enseña Dios.


Y Balak dijo de Israel: “cubrió [khissá] los ojos [et_ein] de la tierra [haaretz]”.


Hemos visto que tierra [Éretz] en hebreo también puede indicar voluntad. Entonces “Israel”, que es la lucha contra sí mismo en obediencia a los mandamientos del Altísimo, “cubrió” los “ojos” de esa “voluntad”. Hay una gran enseñanza aquí, semejante a la que hemos recordado en otras ocasiones. Es generalmente la vista la “puerta” por la cual se provoca el pecado o desobediencia a los mandamientos. Y de hecho, al final de esta Parashá se relata el pecado que cometió parte del pueblo israelita por causa del comportamiento inmoral con las mujeres moavitas que los conquistaron con sus provocaciones carnales o sensuales. Dicho de otra manera, parte del pueblo “dejó de cubrir los ojos de la tierra”; es decir, se entregaron a los deseos inmorales impulsados por la libertad a los ojos, y esto finalmente los llevó a la idolatría pagana del culto a Baal Peor. Pero el acto mismo de desear inmoralmente a quien se ve ya se considera una idolatría, así como el hecho mismo de codiciar a una mujer con la vista ya es cometer adulterio en el corazón, como lo enseñó nuestro Maestro Yeshúa el Mesías (Mat.5:27-28).

Podemos decir que el “alma tiene ojos” al decir que la “tierra tiene ojos”. Y esos ojos, si sólo se guían de acuerdo a la “naturaleza de la tierra descubierta”; es decir, si se conduce sólo como un hombre (adám) dominado por el polvo de la tierra (adamáh, su naturaleza carnal) sin aprovechar su “aliento de vida” (neshamá/nifmat jaim) celestial cultivándola con los Consejos del Altísimo; entonces tropezarán la mayor de las veces que sean puestos a prueba. Cubrir los ojos del alma es proteger la misma con una fe obediente y práctica de los mandamientos del Eterno.


También dijo Balak de Israel: “y está [vehú] asentado [yoshév] frente a mí [mimmulí]”.


Frente al estado de desobediencia y desperdicio (Balak) de bendiciones celestiales está Israel asentado (yasháv). Esto se entiende: La obediencia como Pueblo de Israel debe asentarse en uno mismo para obtener la victoria, la liberación de Egipto, y no caer como presa en la trampa de Balak. Pero se debe permanecer, persistir en ese estado de obediencia y plegarias para que el asentamiento produzca el efecto de protección y éxito que posibilita el Altísimo en las pruebas.


Ahora bien, Israel luego (cap.25) se asentará (yasháv) también en Shitim, donde parte del pueblo caerá en la inmoralidad sexual con las provocaciones de las mujeres de Moav, y luego cometerá idolatría en el culto a Baal Peor. El verbo es el mismo al principio y al final de la Parashá. ¿Cuál es la diferencia? El “descubrir los ojos de la tierra”. Esto es, relajarse y permitir que la mala inclinación natural (Yetzer Hará = dominio de adamáh) gobierne la vida que busca mantenerse asentada correctamente como Pueblo de Israel. Y esto ocurre cuando se descuida tanto el estudio de los Mandamientos del Altísimo como las plegarias hacia Él. Por ello dijo Shaúl de Tarso (Pablo): “el que piensa estar firme, mire que no caiga. (1Cor.10:12)”. Ese “mire” puede entenderse como “cuidar la cobertura de los ojos del alma” para estar atentos a no tropezar, haciendo lo correcto que el Altísimo enseña.


Recordemos que en la Parashá también se relata que Bilam no pudo maldecir al Pueblo de Israel porque contaba con la bendición del Todopoderoso. O sea, uno que camina por la Senda (Jer.6:16) que enseña el Supremo puede contar con Su Protección ante muchos problemas y daños que puedan querer causar otros en el mundo circundante. Pero si uno descuida el “asentamiento” o la “perseverancia firme” en esa Senda, puede llegar a tropezar como lo hizo parte de Israel. De nada sirve confiar en una cierta clase de “inmunidad” ante los problemas y daños de otros si descuida “los ojos de su tierra/alma”. Es decir, si no gobierna su voluntad para que se desarrolle según la Voluntad del Santo Bendito Eterno.


Porque, ¿cómo se asentó Israel correctamente al principio? Frente (mul) a Balak/Moav. Pero ese asentarse de Israel fue en sentido “destructivo” (mul), “cortante” de las malas acciones que posibiliten tropiezos por la debilidad carnal; pues ya habían sido liberado de las limitaciones/Egipto. Pero habían sido liberados del puro ego que no buscaba correctamente a Dios y confiaba en sí mismo; y de la ignorancia que implicaba no buscarLe a Él para ser felices y vivir con gozo. La “sombra” de Egipto les acompañó de alguna manera durante 40 años, y quedó demostrado por la falta de fe a través de tantas quejas. Todo israelita que decide vivir como parte del Pueblo de Israel, además de recibir bendiciones, también será perseguido por la “sombra” de “Egipto” (el preferir los goces mundanos) o de “Balak” (el huir de la obediencia absoluta al Eterno). Y el desafío es el correcto asentamiento en el lado opuesto (mul) al que prefiere la mayoría del Mundo, contrario a las Instrucciones (Torá) del Altísimo.

Por lo tanto, ese asentamiento tiene que ser en busca de la destrucción de toda costumbre que vaya en contra de lo que enseña el Santo Bendito Él. Porque de esa manera podemos llegar a decir como David:


Salm. 118:5 En la angustia clamé a YaH; y YaH me respondió y me dio alivio. (6) YaHWéH está de mi parte, no tengo temor; ¿qué puede hacerme el hombre? (7) Con YaHWéH de mi parte como mi Ayudador, veré la caída de mis adversarios. (8) Es mejor refugiarse en YaHWéH que confiar en los mortales; (9) es mejor refugiarse en YaHWéH que confiar en los grandes. (10) Todas las naciones me han cercado; por el Nombre de YaHWéH seguramente las destruiré [ mul ]. (11) Me cercaron, me rodearon; por el Nombre de YaHWéH seguramente las destruiré. (12) Me han cercado como abejas; se apagarán como espinos ardientes; por el nombre de YaHWéH seguramente las destruiré.(13) Me acometiste con ímpetu, casi caí; pero YaHWéH me ayudó. (14) YaH es mi fortaleza y mi alabanza; ha venido a ser mi liberación [ Yeshuah ].


Naciones aquí puede interpretarse como las costumbres de las naciones gentiles, las cuales deben destruirse para andar en la Senda del Altísimo bien asentado por ella. El cercamiento es el acoso sobre el israelita de estados de Balak, es decir, de costumbres desobedientes que desperdician la bendición celestial. Destruír en el Nombre de YaHWéH significa aferrarse por medio del estudio y la plegaria a lo que enseña el Altísimo para que los “ojos del alma” estén “cubiertos” de sabiduría iluminada por la Sabiduría Celestial.

Cuando uno vive como parte de Israel, adopta la misma lucha como Pueblo Escogido. Y, asentándose correctamente “cubriendo/cuidando los ojos de la voluntad” por medio del estudio y la plegaria, recibirá a cambio poder para alcanzar la liberación o la victoria (yeshuáh). Y para esto ha venido Yeshúa el Mesías, para mostrar el camino a la victoria o liberación (yeshuáh) de ese estado perseguidor de Egipto (acoso del dominio de las limitaciones); y del estado de Balak (el desperdicio de las bendiciones por medio de la desobediencia o el apego a las costumbres mundanas y gentiles); si es que seguimos el ejemplo de vida que Yeshúa dejó andando según lo enseña la Torá/Palabra del Altísimo, tal como David en el Nombre de YaHWéH.


Bendiciones!

Gabriel.