viernes, abril 29, 2016

¿Fue liberado el pueblo israelita cuando salió de Egipto, luego de la décima plaga, la muerte de los primogénitos? Si estudiamos bien veremos que no, porque está escrito:

Ex.14:5-10 Y fue dado aviso al rey de Egipto, que el pueblo huía; y el corazón del Faraón y de sus siervos se volvió contra el pueblo, y dijeron: ¿Cómo hemos hecho esto de haber dejado ir a Israel, para que no nos sirva? Y unció su carro, y tomó consigo su pueblo; y tomó seiscientos carros escogidos, y todos los carros de Egipto, y los capitanes sobre ellos. Y endureció Yahwéh el corazón del Faraón rey de Egipto, y él siguió a los hijos de Israel; pero los hijos de Israel habían salido con mano poderosa. Siguiéndolos, pues, los egipcios, con toda la caballería y carros del Faraón, su gente de a caballo, y todo su ejército, los alcanzaron acampados junto al mar, al lado de Pi-hahirot, delante de Baal-zefón. Y cuando el Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera, y clamaron a Yahwéh.

Pero luego sí se produce la verdadera liberación, como está escrito:


Ex.14:29-31 Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda. Así salvó Yahwéh aquel día a Israel de mano de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar. Y vio Israel aquel grande hecho que Yahwéh ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Yahwéh, y creyeron a Yahwéh y a Moisés su siervo.

Hubo dos hechos importantes para la liberación israelita: 1) El sacrificio del cordero, cuya sangre protegió a los primogénitos de los israelitas. 2) El paso por el mar de los Juncos (Rojo). Estos se corresponden con otros dos hechos necesarios para la liberación de los hijos del Todopoderoso: 1) La muerte y resurrección del Mesías como cordero sin mancha que expía los pecados de esos hijos. 2) La inmersión en aguas en su nombre, que simboliza aceptar al Mesías en el corazón para imitarle, para tener vida eterna y la verdadera liberación.

miércoles, abril 27, 2016

Amar de verdad...

1Pedro 4:8 Sobre todo, tengan entre ustedes un amor ferviente, porque el amor cubre una multitud de pecados.
 
¿Cuál es el amor que cubre multitud de pecados? No es sólo el que se demuestra con cariños a un cónyuge o a hijos, o con regalos a familiares o amigos; ni sólo el que se demuestra al Todopoderoso cumpliendo los mandamientos de su Ley. Más precisamente es el amor al prójimo en general. ¿Quién es nuestro projimo? Todo aquel que sufre necesidades básicas y puede recibir ayuda nuestra. Pero se ha malentendido en general la parábola del "buen samaritano". No es que enseñe que debemos ayudar a nuestro prójimo sólo cuando ocurra una situación como esa, o cuando encontremos a alguien necesitado por la calle, siendo que nunca andamos recorriendo las mismas, sino que nos pasamos en el trabajo y en casa. Aunque no andemos por la calle los necesitados están igual, y también son nuestros prójimos. ¿Y entonces qué? ¿Seguiremos con nuestra fe de amor pasivo, y  esperando que se nos aparezca un necesitado para ponerlo activo? ¿Qué dijo el Todopoderoso (incluso para los que sólo aceptan el Tanak "AT")?

Miqueas 6:8 Él te ha dicho, oh hombre, lo que es bueno, y lo que requiere YaHWéH de ti: Solamente que hagas justicia y que ames la bondad, y que camines humildemente con tu Elohim.

Ahora, a la bondad y a la humildad se sabe cómo buscarlas. Pero,¿cómo se hace justicia, la cual es necesaria para practicar el amor al prójimo? A través de otro profeta lo aclara el Altísimo:

Isaías 1:16-17 Lávense y límpiense, aparten sus malas acciones de Mi vista. Dejen de hacer el mal; aprendan a hacer el bien. Dedíquense a la justicia; ayuden al oprimido, apoyen los derechos del huérfano, defiendan la  causa de la viuda.


Defender la causa de la viudad, apoyar los derechos del huérfano y ayudar al oprimido, en la sabiduría hebrea, significa ayudar a nuestro prójimo, a los pobres y desprotegidos, aún si no los encontramos por la calle. Esta es la verdadera justicia, de la cual también dijo el Amo del Universo:

Zac.7:9-13 Así dijo YaHWéH de los Ejércitos: Administren verdadera justicia; tratense con lealtad y compasión unos con otros. No defrauden a la viuda, al huérfano, y al pobre; y no tramen el mal unos contra otros. Pero no quisieron hacer caso. Me dieron la espalda rebeldemente y se hicieron los sordos. Endurecieron sus corazones como diamante para no hacer caso de la instrucción y la amonestación que YaHWéH de los Ejércitos les envió por su espíritu mediante los profetas anteriores; y una terrible ira salió de YaHWéH de los Ejércitos. Y según él llamó y no escucharon, “Así”, dijo YaHWéH de los Ejércitos, “llamarán y yo no escucharé”.


El Todopoderoso también está llamándonos a nosotros hoy, tal como lo hizo en otros tiempos a los israelitas. Él "nos llama" por medio de la necesidad de los pobres y desprotegidos, de los marginados socialmente, de los que sufren verdaderamente las malas políticas y la monstruosa indiferencia. Ser indiferentes al sufrimiento de nuestro prójimo es defraudarlo, teniendo en nuestras manos la posibilidad de ayudarlo, aún si no lo encontramos en la calle. ¿Seguiremos dándole la espalda a nuestro Padre Celestial y siendo sordos? ¿Seguiremos con corazones de piedra? Cuando vivimos bien debemos actuar pensando en los necesitados, para que cuando tengamos necesidades o pruebas difíciles en la vida, Yahwéh nos escuche cuando clamemos a Él.

¿Y cuál es la correcta fe o buena "religión" que uno debe tener los que creemos en el Mesías que vino? Como lo dijo otro nazareno:

Stgo.1:27 La religión pura y sin mancha delante del Elohim y Padre es ésta: velar por los huérfanos y las viudas en su aflicción, y guardarse sin mancha del mundo.


Cuando actuamos por los necesitados, entonces estamos amando verdaderamente a nuestro prójimo, y cumpliendo  plenamente con los mandamientos del Santo Bendito Él. Y eso nos limpia de muchos pecados, sobre todo el de la indiferencia. No hagamos como dijo el mismo emisario citando antes, teniendo una fe estéril:

Stgo.2:14-17 Hermanos míos, si alguno dice que tiene fe y no tiene obras, ¿de qué sirve? ¿Puede acaso su fe salvarlo? Si un hermano o una hermana están desnudos y les falta la comida diaria, y alguno de ustedes les dice: “Vayan en paz, caliéntense y aliméntense bien”, pero no les da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve? Así también la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma.


Porque debemos eliminar esa indiferencia pensando al ponernos en el lugar del necesitado. Entonces debemos aplicar la regla de "plata" o de "oro". Como dijo el Sabio Hillel: "No le hagas al prójimo lo que odias que te hagan a ti". O como dijo el Mesías: "Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes". Al ponernos en el lugar del necesitado no queremos que sean indiferentes con nosotros; o, dicho de otra manera, quisiéramos que nos ayudaran. Por eso debemos ayudar a los necesitados, clamándole al Todopoderoso como dice una conocida canción:

Solo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente,
que la reseca muerte no me encuentre
vacío y solo sin haber hecho lo suficiente.


Porque, ¿Realmente amamos al Mesías? ¿Nos interesa cumplir con él y sus enseñanzas? Pues él dijo:

Mat.25:31-40 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los mensajeros con él, entonces se sentará en  su trono glorioso; y reunirán delante de él a todas las naciones. Él separará los unos de los otros, como cuando el pastor separa las ovejas de las cabras; y pondrá las ovejas a su derecha, y las cabras a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: ‘¡Vengan, benditos de mi Padre! Hereden el reino que se ha preparado para ustedes desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me hospedaron, estuve desnudo, y me  vistieron; enfermo, y me visitaron; estuve en la cárcel, y fueron a verme’. Entonces los justos le preguntarán: ‘Maestro, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo, o en la  cárcel, y fuimos a verte?’ Y en respuesta el Rey les dirá: ‘En verdad les digo que en cuanto lo hicieron a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicieron’.

 
"hermanos más pequeños" es una metáfora igual que "viuda", "huérfano", "pobre", y se refiere a la gente que sufre necesidades o maltratos. Entonces, aunque no vayamos a visitar enfermos o presos, aunque no hospedemos a forasteros, deberíamos asistir al Mesías en los necesitados de la calle, o por las inundaciones, o por los terremotos, o por cualquier otra causa, al menos ayudando con donaciones si no podemos estar con ellos. Si no crees en el Mesías que vino, al menos hazlo para cumplir con la Voluntad del Altísimo. Si eres ateo, agnóstico o lo que sea, al menos hazlo por compasión y bondad para ser mejor persona. Pidamos (me incluyo) perdón, si no lo hicimos aún y cambiemos, actuemos, amemos de verdad a nuestros prójimos como nos amamos a nosotros mismos.

lunes, abril 18, 2016

Pésaj, Panes Ácimos y Qorbán Jaguigá.

A propósito de la celebración de Pésaj (Pascua) en el fin de semana que viene, según los Mandamientos de Yahwéh, ¿el Mesías, la noche antes de morir, comió del sacrificio del cordero de Pésaj en su última cena o no? Este estudio del Moréh Yosef Alvarez le aclara bien cómo fueron las cosas verdaderamente. Clickee en el siguiente enlace:


https://www.youtube.com/watch?v=c5z-qMFWwv8



Para saber más sobre el significado de la Fiesta de los Panes Ácimos, o sin levadura, también les sugiero oír otra gran enseñanza del Moréh Yosef Alvarez, haciendo click en el siguiente link:


http://sendaantigua.net/Docs-Audio/Temas-con-Audio/FiestaAcimos.mp3


Saludos.

jueves, abril 14, 2016

El Leproso.

Isaías 53:3 Fue despreciado, desechado por los hombres; varón de sufrimientos, familiarizado con la enfermedad. Como uno que esconde su rostro de nosotros, fue menospreciado, y lo estimamos como nada. (4) Sin embargo eran nuestras enfermedades las que llevaba, nuestros sufrimientos los que soportó. Nosotros lo contamos como plagado [nagúa], herido, afligido por Elohim. (5) Pero él fue herido por nuestros pecados, molido por nuestras maldades. Llevó el castigo que nos restauró, y por sus heridas fuimos nosotros sanados. (VIN)


El sabio judío Rashi, al parecer por la gran cantidad de judíos que se convertían al cristianismo en su época, propuso interpretar el capítulo 53 de Isaías para que se entienda que habla simbólicamente del pueblo de Israel. Pero sabemos que, antes y después de su época, hubo sabios judíos que interpretaron que ese capítulo se refiere al Mesías. Un ejemplo de ello lo tenemos en el mismo Talmud de Babilonia, que registra enseñanzas de muchos rabinos de renombre, y que habla de la discusión sobre cuál sería el apelativo para el Mesías.

Talmud de Babilonia (Sanedrín 98b): Los rabinos dijeron: Su nombre es “el estudioso leproso”, como está escrito [Is.53:4], "Ciertamente llevó nuestras penas, y cargó nuestras tristezas, sin embargo, nosotros le consideramos como un leproso, herido de Dios y afligido."


¿Por qué relacionaron la lepra (tsaraat) con el Mesías? Es interesante notar que la palabra "plagado" se traduce del hebreo "nagúa", que también puede traducirse como "llagado". Y tiene como raíz hebrea la palabra "nagá", que también es raíz de la palabra "negá", la que se traduce como "llaga" o "plaga". Y en el pasaje de Lev.13:2 leemos:

Lev.13:2 Cuando un hombre tenga en la piel de su carne hinchazón, o erupción, o mancha blanca, y se convierta en llaga de lepra en la piel de su carne, será llevado al sacerdote Aarón, o a uno de sus hijos los sacerdotes. (BTX3)

La traducción de "llaga de lepra" se hace del hebreo "negá tsaráat", y era la señal de una persona que será considerada por el sacerdote como "leprosa" o "metsorá"; la cual debía ser puesta a vivir en cuarentena fuera del campamento de Israel para su sanamiento. Los Sabios enseñaron que esa afección sobrenatural surgía por determinados pecados, como la soberbia y la envidia; pero sobre todo por la maledicencia, conocida en hebreo como "lashón ha", donde entran los chismes, la calumnia, y en general el mal uso de la lengua. Por tal razón Miryam fue afectada por esa lepra por haber hablado "a espaldas" (con su hermano Aharón) sobre su hermano Moisés, incluso con rebeldía también, tal como se relata en Núm.cap.12.

Sin embargo, el ejemplo de la afección de "tsaráat" simboliza más profundamente la contaminación del alma con cualquier tipo de pecado. Se puede deducir esto porque también David fue afectado por esa lepra al haber cometido adulterio. David dijo en el conocido Salmo del arrepentido:

Salm.51:7 Purifícame con hisopo para que quede limpio; lávame hasta que quede más blanco que la nieve. (VIN)

Y el hisopo era uno de los elementos del sacerdote que debía usar para la purificación de la persona que sanó de lepra. Así como está escrito:

Lev.14:1 Yahwéh le habló a Moshéh y le dijo: (2) “Esta será la ley para un leproso cuando vaya a purificarse: Cuando se le haya informado al sacerdote, (3) el sacerdote saldrá del campamento. Si el sacerdote ve que el leproso se ha curado de su afección escamosa, (4) el sacerdote mandará que se traigan dos aves limpias vivas, madera de cedro, tela escarlata, e hisopo para el que va a purificarse. (VIN) 

La lepra era una especie de escamación o erupción blanca en la piel en partes del cuerpo, y David pedía que sea purificado con hisopo para quedar más blanco que la nieve. ¿Por qué dijo eso? Más allá de que el blanco pueda simbolizar la santidad, se relaciona más con el siguiente pasaje enigmático:

Lev.13:12 Si la erupción se extiende sobre la piel de modo que cubre toda la piel de la persona afectada de pies a cabeza, hasta donde pueda ver el sacerdote (13) –si el sacerdote ve que la erupción ha cubierto todo el cuerpo– declarará limpia a la persona afectada; es limpio porque se ha vuelto todo blanco. (VIN)

David le pedía a YaHWéH que lo purificara con hisopo quizás teniendo en cuenta la condición del pasaje anterior, para quedar "más blanco que la nieve", o sea, limpio y perdonado. Y aquí debemos poner atención en el pasaje que dice:

Lev.14:4 el sacerdote mandará que se traigan dos aves limpias vivas, madera de cedro, tela escarlata, e hisopo para el que va a purificarse. (5) El sacerdote mandará degollar una de las aves sobre agua fresca en una vasija de barro; (6) y tomará el ave viva, junto con la madera de cedro, la tela escarlata y el hisopo, y los mojará juntos al ave viva en la sangre del ave que fue degollada sobre el agua fresca. (7) Entonces la rociará siete veces sobre el que se va a purificar de la erupción y lo purificará; y dejará libre al ave viva en el campo. (VIN)

Hermanos, los Sabios judíos trataron de darle algunas interpretaciones profundas a este pasaje, pero no pudieron entenderlo a la luz de la sabiduría que nos da YaHWéH a través del Mesías por haber creído en él. Y el Moréh Yosef Alvarez nos ayudó a comprender ese pasaje.

¡Dos aves limpias vivas representan al Mesías! Un ave inmolada es la muerte de Yahoshúa el Mesías, y el ave que es dejada viva es su resurrección. El Mesías pudo cargar con los pecados del mundo porque fue completamente limpio, sin pecado. Por eso es como si fuera considerado un "leproso", porque nuestras "lepras espirituales" cayeron sobre él. 

¿Qué debía tener el sacerdote para purificar a la persona sanada de lepra? 

1) Madera de cedro, que puede aludir al madero donde fue ejecutado el Mesías. Y también puede simbolizar, siendo el cedro un árbol fuerte y alto, a la grandeza o gloria que tenía el Mesías preexistente como puro espíritu en el cielo, siendo el Hijo Unigénito del Todopoderoso YaHWéH. Esa grandeza la recupera luego de humillarse (representado con el hisopo), tal como se entiende de sus palabras (en Juan 8:28, VIN): "Entonces Yahoshúa les dijo: Cuando hayan levantado al Hijo del Hombre, entonces entenderán quién soy yo, y que nada hago por mi propia cuenta; sino que hablo estas cosas porque así me las enseñó el Padre.". ¿Qué entenderán? Lo que dijo luego (en Juan 12:32, VIN): "Y yo, cuando me levanten de la tierra, atraeré a todos hacia mí.". Al levantarlo en el madero sufre la muerte, pero esa misma muerte se transforma en victoria según el Plan de YaHWéH.  ¿Por qué los atraerá? Porque serán justificados con su sacrificio redentor para que tengan vida eterna, tal como está escrito en declaración de YaHWéH (en Is.53:11, BTX3): "Gracias a la aflicción de su alma [hasta la muerte], verá la luz [resucitará] y quedará satisfecho. Por su conocimiento, mi siervo, el Justo, justificará a muchos. Y cargará con los pecados de ellos.".

2) Y el hisopo, como pequeño arbusto, representa la humildad y humillación que tuvo que sufrir el Mesías cuando se hizo hombre. Por eso dijo el Profeta: "Fue despreciado, desechado por los hombres...Como uno que esconde su rostro de nosotros, fue menospreciado, y lo estimamos como nada." ¿Quién hizo eso? El pueblo judío en general que lo rechazó como Mesías, en principio, por obra del Altísimo. Luego todos los que creyeron en él y lo despreciaron abandonándolo como Mesías, que es estimarlo también como nada. A todos ellos les pregunta el Profeta (en Is.53:1, VIN): "¿Quién puede creer lo que hemos oído? ¿Sobre quién se ha revelado el brazo de Yahwéh?" Siendo el "brazo de YaHWéH" el Mesías, se ha revelado a sus creyentes, sus "amigos".

3) Tela escarlata es como de color rojo muy vivo, como la sangre, y representa la sangre derramada por el Mesías para expiar pecados. Este simbolismo se emparenta con la sangre del cordero de Pesaj (Pascua), la que liberó a los israelita de Egipto, como se relata en Éx.cap.12. ¿Qué se usó para rociar con sangre en los dinteles de las puertas? ¡El hisopo! Y los sabios dicen que la madera también utilizaron. Y además se emparenta con la expiación que hacía la ceniza de la "vaca roja", como se detalla en Núm.cap.19; vaca que era sacrificada y representa al Mesías que murió. La vaca era quemada completamente, ¿junto con cuáles tres elementos? ¡Madera de cedro, hisopo y tela escarlata! Todo eso se transformaba en cenizas que simbolizan al Mesías resucitado, y que expía los pecados de las personas que en él crean. Esas cenizas también purificaban a una persona que tenía contacto con un cuerpo muerto, considerado impuro porque le faltaba la pureza de la energía de vida. Ese contacto también simboliza el elegir en la vida andar como "muertos", espiritualmente hablando, sin honrar y sin servir al Todopoderoso. Gracias al Mesías, Shaúl de Tarso (Pablo) nos aconseja (en Rom.6:11-13, VIN): "Así también ustedes, considérense muertos para efectos del pecado, pero vivos para Elohim en el Mashíaj Yahoshúa. (12) Así que no reine el pecado en su cuerpo mortal, de modo que obedezcan a sus malos deseos. (13) Ni tampoco ofrezcan sus miembros al pecado, como instrumentos de injusticia; sino ofrézcanse ustedes mismos a Elohim como vivos de entre los muertos, y sus miembros a Elohim como instrumentos de justicia.". En el Mesías vivimos hoy eternamente, entre muchos "muertos". Por eso dijo el Mesías (en Juan 11:25, VIN): "Yahoshúa le dijo: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá. (26) Y todo aquel que vive y cree en mí no morirá para siempre. ¿Crees esto?”". Viviendo en el Mesías ya se posee vida eterna, tal como él mismo lo dio a entender (Juan 5:24, VIN): "En verdad, en verdad les digo que el que oye mi palabra y le cree al que me envió tiene vida eterna. El tal no va a juicio, sino que ha pasado de muerte a vida. (25) En verdad, en verdad les digo que viene el tiempo, y es ahora, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Elohim, y los que oigan vivirán.". No se refiere a muertos físicos, sino a "muertos" en vida por sus impurezas, porque no poseen la vida pura con fe que glorifica a YaHWéH. Y a esos "muertos" que creen al Mesías les da vida eterna antes de que mueran físicamente. 

¿Qué otra cosa debía hacer el sacerdote para la purificación? Dice el texto: "mandará degollar una de las aves sobre agua [máyim] fresca [jayím] en una vasija de barro". La palabra hebrea "jayím" puede traducirse también como natural, corriente. Pero literalmente significa "viva". ¿Y qué puede simbolizar "vasija de barro"? Pues nuestro débil cuerpo mortal. Entonces, el ave que muere representa al Mesías que muere para que los creyentes en él reciban el espíritu de santidad, como el "agua viva", cuando son sumergidos en su nombre. Por eso dijo el Mesías (en Juan 7:38, VIN): "El que crea en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su interior.". Y a la samaritana le dijo (en Juan 4:14, VIN): "Pero cualquiera que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed, sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna."

Nosotros, sin el Mesías, estábamos muertos, sin agua viva, impuros como con lepra, apartados del pueblo de YaHWéH. Pero al morir con él y creyendo en él, somos rociados por su sangre derramada, "siete veces", que simboliza la justificación para tener vida eterna. El ave que es mojada junto a los otros elementos con la sangre del ave sacrificada, simboliza que el Mesías tomó nuestra "lepra", cargó con "nuestras enfermedades" y con "nuestros pecados", y "Llevó el castigo que nos restauró, y por sus heridas fuimos nosotros sanados.". Esto último se simboliza con la liberación del ave en el campo, ¡Bendito sea el que viene en el Nombre de YaHWéH! Entonces ocurre lo que dijo Shaúl (Pablo) en:


2Co.4:6 Porque el Elohim que mandó resplandecer la luz en las tinieblas es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para darnos la luz del conocimiento glorioso de Elohim en el rostro de Yahoshúa el Mashíaj. (7) Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que se vea que la excelencia de este poder viene de Elohim, y no de nosotros. (VIN)

Así como el Mesías vió luz eterna luego de morir, también nosotros en el Mesías tenemos luz junto con el agua viva, pero aún como tesoro en "vasos de barro". ¿Qué significa esto? Que la purificación que mencionamos con las aves se puede entender como el proceso de toda la vida en la que uno debe purificarse también para liberarse de pecados. Porque nuestra debilidad carnal no nos deja disfrutar totalmente del tesoro que recibimos de YaHWéH en esta vida. Ese disfrute completo será para cuando regrese el Mesías y eternamente.

Se relata del Mesías cuando estuvo en el mundo:

Mat.8:1 Cuando bajó del monte, le siguió mucha gente. (2) Y vino un leproso y se postró ante él diciendo: “Maestro, si quieres, puedes limpiarme”. (3) Yahoshúa extendió la mano y lo tocó diciendo: “Quiero. Queda limpio”. Y al instante quedó limpio de la lepra. (4) Entonces Yahoshúa le dijo: “Mira, no se lo digas a nadie; pero ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que mandó Mosheh, para testimonio a ellos”.. (VIN)

Aquí está la señal para los sacerdotes de que él era el Mesías, mandándole al sanado que cumpliera con los requerimiento de la Toráh (Ley), ya que estaba el Templo en pie y oficiaban los sacerdotes; y por esto muchos creyeron en él. Aquí está la prueba de lo que dijeron los rabinos en el Talmud, sobre que el Mesías sería llamado "el estudioso leproso". Y "estudioso" es porque nadie tuvo, como humano, mayor conocimiento que él, pues nadie tuvo una relación tan cercana con YaHWéH que él. Pongan atención que el leproso es limpiado, más que sanado de la lepra. ¿Limpio de qué? De sus pecados. Lo que significa que sus pecados son perdonados para que continúe el proceso de purificación creyendo en él, e imitándole. Esto es lo que enseña Isaías 53. Por eso le dijo a otro que había sanado (en Juan 5:14, VIN): "Después Yahoshúa lo halló en el Templo y le dijo: 'Mira, has quedado sano; no peques más, para que no te ocurra algo peor'" Y también le dijo a la mujer adúltera perdonada (Juan 8:10-11, VIN): "Entonces Yahoshúa se enderezó y le preguntó: 'Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?' Y ella dijo: 'Ninguno, Maestro'. Entonces Yahoshúa le dijo: 'Yo tampoco te condeno. Vete y en adelante no peques más'". De esto se trata la purificación del sacerdote en los tiempos antiguos, como leímos en el pasaje de Levítico; la persona purificada debía arrepentirse del pecado que la llevó a sufrir la lepra y comenzar a respetar los Mandamientos, que son muchos los violados con la maledicencia. Y en este caso, del Mesías como Sumo Sacerdote según el orden de Malki-Tsédek (Rey Justo), como explica Shaúl (Pablo) en Heb.cap.6 y 7, estos pasajes enseñan que la justificación que provee la fe en el Mesías debe ir acompañada por la obediencia a los Mandamientos de YaHWéH.


Gabriel.