martes, septiembre 30, 2014

Yom Kippur y Yahoshúa el Mesías (Moré Yosef Alvarez)

Comparto estudios en audio del Moré Yosef Alvarez sobre el Día de Expiación o del Perdón (Yom Kippur) relacionado con el sacrificio hecho por Yahoshúa (Yeshúa o Jesús) el Mesías.

http://sendaantigua.net/Audio/YomKipur-1.mp3

y

lunes, septiembre 29, 2014

Todo es para bien

Quizás muchos han leído la frase hebrea: "gam zu letová", frase que se traduce como "esto también es para bien" o "todo es para bien". Y significa que cuando alguien está pasando un mal momento, sea lo que fuere, debe dejarlo todo en manos de Dios (porque Él tiene el control de todo), apoyarse espiritualmente en la oración "conversando" con Él, y esperar confiadamente que todo pase hasta que venga lo mejor. Porque incluso ese mal momento se transformará luego en bueno, y por eso es necesario experimentarlo, aunque parezca difícil entenderlo.

Nuestro recordado Pablo, ya nos había adelantado esta manera de enfrentar los malos momentos con fe, cuando dijo:

Rom.8:28 Sabemos que YHWH hace que todas las cosas contribuyan al bien de los que lo aman, de los llamados conforme a su propósito. (VIN)
 

¿Por qué sabemos esto? Porque:

YHWH ha estabecido su trono en el cielo, y su gobierno soberano es sobre todos. (Salm.103:19, VIN) 


Por eso debemos tener la fe confiada en que todo lo que nos pase, aún lo malo o negativo, será finalmente para nuestro bien porque está supervisado por el Amo del Universo. Recordando también el consejo de Pablo:

1Cor.10:13  Ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no los dejará sufrir pruebas más duras de lo que pueden soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios les dará también la manera de salir de ella, para que puedan soportarla. (DHH)

martes, septiembre 23, 2014

Yom Teruá (Día de toques de Trompetas o de Aclamación)

A las puertas de la celebración de la Fiesta de las Trompetas o Día de Aclamación (YomTeruá), será bueno reflexionar sobre algunos significados de la misma.

En primer lugar debemos tener en claro qué es Yom Teruá. Es la quinta convocación ordenada por la Torá (Ley) entregada a Moisés, según como está escrito:



Lev. 23:23-25 YaHWéH le habló a Moisés, diciendo: (24) "Háblales así al pueblo israelita: en el séptimo mes, el día primero del mes, ustedes observarán un completo descanso, una ocasión sagrada conmemorada con fuertes toques de trompetas [zijrón teruá, palabras también entendidas como recuerdo de aclamación]. (25) No trabajarán en sus ocupaciones, y traerán una ofrenda encendida a YaHWéH". (VIN)

Núm. 29:1 En el séptimo mes, el primero del mes, observarán una ocasión sagrada: no trabajarán en sus ocupaciones. Lo observarán como día de sonar la trompeta [o de aclamación]. (VIN)


Teruá significa literalmente clamor, que puede ser de alegría o grito de batalla. Desde la antiguedad se usó un cuerno de carnero (llamado Shofar) para emitir un sonido que representaba ese clamor. El shofar también se usaba para ir a la guerra, y recordarán cuando los israelitas derrumbaron las puertas de Jericó (Josué 6), cuando luego de rodear la ciudad durante 7 días, en el último luego de un sostenido toque de shofar (como un toque de teruá) todo el pueblo gritó fuerte (teruá guedolá). En este caso hubo teruá con los cuernos sonoros (shofarim), así como con las voces (clamores).

Este hecho en Jericó nos puede dejar una gran enseñanza. Recordemos que desde la celebración del Día de Aclamación hay 10 días hasta el Día de Expiación (Yom Kippur), donde ayunamos según lo ordenó YaHWéH para el perdón de nuestro pecados en los meses pasados. Es importante entender muy bien el sentido del toque del cuerno de carnero (shofar) o de la trompeta. El sonido, Teruá, es como un grito de aclamación. Pero éste no debería ser de alegría si uno está cometiendo muchos pecados (nadie está exento de tenerlos), o si aún no ha aceptado a Yahoshúa como el Mesías que vino, murió, resucitó, está en el cielo y volverá, precisamente luego de un gran toque de Shofar para hacer efectiva la redención final y reinar por mil años en la tierra. La aclamación, teniendo en vista el Día de Expiación, debería ser como lo exige YaHWéH por medio de dos de sus profetas:


Isaías 58:1 ¡Clama a todo pulmón, sin restricción; alza tu voz como shofar! Denúnciale a mi pueblo su transgresión, a la Casa de Yaakov su pecado. (VIN)

Oseas 8:1 Ponte un shofar en la boca -como un águila sobre la Casa de YaHWéH; porque han traspasado Mi Pacto y han sido infieles a Mi Torá. (VIN)

Algunos podrían decir cómodamente que en esos pasajes el Amo del Universo sólo le reclama al pueblo de Israel que falló en el pasado; o a los judíos dirían otros. Pero pensar así es un gran error. El Pueblo de Israel somos nosotros mismos, aún no siendo judíos, aún siendo cristianos, o todos los que debemos obedecer los mandamientos del Altísimo.  Cuando aparece el término "Casa", debemos pensar que Dios le habla a nuestra alma, que debe ser la verdadera casa donde more el Espíritu de Santidad de YaHWéH.

El sonido (Teruá) que sale del cuerno sonoro o trompeta representa la Voz del Santo Bendito Sea que nos reclama por nuestros caminos errados, lejos de hacer correctamente Sus Mandamientos. Todos violamos Su Torá (Sus Instrucciones) de alguna manera, y muchas veces nos alejamos de Él contristando Su Espíritu, de manera que quedamos sin capacidad para cumplir con Sus Enseñanzas, y eso desemboca generalmente en falta de amor al prójimo. Quien no ama como Dios espera a su prójimo, Él se aleja de su corazón, y queda sin fuerzas para hacer lo correcto. Sólo hay un camino para volver a la senda correcta para tener Su Presencia en nuestros corazones: el arrepentimiento de todos los pecados pasados que siempre se tiene; quien diga que no, miente.

Entonces, la palabra Teruá, debe hacernos entender que debemos clamar o gritar aún sin sonido físico, pero sí espiritualmente al menos. Ese clamor debe representar el arrepentimiento genuino o sincero, un detener cualquier mala acción que nos dañe a nosotros mismos o nuestros prójimos.  Porque el daño es causado por pecados cometidos intencionalmente, conscientes del mal acto que advirtió el Altísimo de no hacerlos. Porque debemos meditar como David en el Salmo 51, especialmente cuando dice: El verdadero sacrificio para Dios es un espíritu arrepentido; Tú no desprecias, Oh Dios, un corazón arrepentido y humillado. (vers.17).

Ahora bien, sabiendo que luego de 10 días posteriores al clamor por arrepentimiento llegará el ayuno en el Día de Expiación, debemos pensar en otro tipo de clamor: el del grito de guerra. ¿Guerra para qué? Para luchar contra las tentaciones a pecar y contra los defectos a corregir. Y esa es una guerra de las más difíciles de nuestras vidas. Porque nacemos naturalmente con inclinación a pecar y, si no vivimos espiritualmente de acuerdo a la Guía del Todopoderoso, tropezaremos siempre. Ya nos lo ha advertido nuestro amado Pablo de Tarso, cuando dijo:

Gal.5:16 Por eso digo: Anden en el espíritu, y así jamás satisfarán los malos deseos de la carne. (17) Porque la carne desea lo que es contrario al espíritu, y el espíritu lo que es contrario a la carne. Ambos se oponen mutuamente, para que ustedes no hagan lo que quisieran. (18) Pero si se dejan guiar por el espíritu, no están bajo [la condena de] la ley. (19)  Ahora bien, las obras de la carne son evidentes. Estas son: fornicación, impureza, desenfreno, (20) idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, ira, contiendas, disensiones, partidismos, (21) envidia, borracheras, orgías y cosas semejantes a éstas, de las cuales les advierto, como ya lo hice antes, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Elohim. (22) Pero el fruto del espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, (23) mansedumbre y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley, (24) porque los que son del Mesías Yahoshúa han ejecutado en el madero la carne con sus pasiones y deseos. (25) Ahora que vivimos en el espíritu, andemos en el espíritu. (26) No seamos vanidosos, irritándonos unos a otros y envidiándonos unos a otros.  (VIN)

¿Qué significa vivir en el espíritu? Significa permitir que el Espíritu de Santidad de YaHWéH more en nuestros corazones para guiarnos a cada paso de nuestras vidas, haciendo lo correcto que el Altísimo nos exige. ¡Y cuán importante es tener a Yahoshúa el Mesías también en nuestros corazones! De hecho, vivir según la guía del Mesías debe hacer que vivamos una nueva vida, una vez que nos comprometimos con él a imitarle y seguir sus enseñanzas, naciendo de nuevo como él lo pidió (Juan 3:3-5). Porque también dijo Pablo: "Con el Mesías fui ejecutado en el madero; y ya no vivo yo, sino que el Mesías vive en mí. Lo que ahora vivo en la carne, lo vivo por la fe en el Hijo de Elohim [Dios], que me amó y se entregó a sí mismo por mí. (Gal.2:20)".

Por eso hermanos, esa fe en el Mesías debe dar frutos, no sólo palabras de creencia en él. Debemos recordar la exhortación de Pedro, cuando nos dijo:

2Ped.1:1 Shimón Kefá [Pedro], servidor y Enviado de Yahoshúa el Mesías; a los que han alcanzado una fe igualmente preciosa como la nuestra por la justicia de nuestro Elohim [Dios] y del Salvador Yahoshúa el Mesías: (2) Que el favor y la paz se les multipliquen en el conocimiento de Elohim y de nuestro Maestro Yahoshúa. (3) Su divino poder nos ha concedido todas las cosas que atañen a la vida y a la piedad por medio del conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y excelencia. (4) Mediante ellas se nos han dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas lleguen a ser ustedes participantes de la naturaleza divina, después de haber escapado de la corrupción que hay en el mundo debido a las bajas pasiones. (5) Por esta misma razón, pongan todo empeño en añadir a su fe, virtud; a la virtud, conocimiento; (6) al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, perseverancia; a la perseverancia, devoción; (7) a la devoción, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. (8) Porque cuando estas cosas están en ustedes y abundan, no los dejarán estar ociosos ni estériles en el conocimiento de nuestro Maestro Yahoshúa el Mesías. (9) Pues el que no tiene estas cosas es ciego y tiene la vista corta, habiendo olvidado la purificación de sus pecados pasados. (10) Por eso, hermanos, procuren aun con mayor empeño hacer firme su llamamiento y elección, porque haciendo estas cosas no tropezarán jamás. (11) Pues de esta manera se les otorgará amplia entrada en el reino eterno de nuestro Maestro y Salvador Yahoshúa el Mesías.  (VIN)


Por tal razón hermanos, para no seguir ciegos o con la vista corta o dañada, toquemos fuerte el Shofar o la Trompeta, para que ese sonido en forma de clamor mueva nuestras fibras espirituales, de manera que podamos abrir los ojos a una sincera vida de purificación del alma. Pero recordemos que nada podemos lograr por nosotros mismos. El pueblo de Israel derribó las puertas de Jericó con el grito y los toques de cuernos sonoros, pero la ciudad ya estaba entregada por el Todopoderoso. De la misma manera debemos lograr que YaHWéH nos entregue la victoria sobre nuestros "enemigos", que son todas las tentaciones o provocaciones mundanas para pecar. Y la única manera es el clamor del arrepentimiento sincero, pero en permanente plegaria pidiéndole ayuda. La oración es el arma necesaria para que Dios nos proteja y nos fortalezca en la guerra; y, finalmente, para que nos de la victoria y transformación del alma.


Para nosotros, los creyentes en Yahoshúa (Yeshúa o "Jesús") de Nazaret que no somos judíos ni practicamos el judaísmo, sino la fe hebrea pura basada en la Torá Escrita, este día no es el comienzo del año (como se indica en Éx.12:2). Por eso esta convocación es en el séptimo mes, como indica claramente la Torá. La idea de comienzo de año la impuso el judaísmo rabínico que se basa en enseñanzas según la Tradición judía, y que a su vez tienen cuatro comienzos. De igual manera debemos ser respetuosos de todos, aunque uno no esté de acuerdo en sus creencias. Si me invitan a celebrar el "año nuevo judío" (Rosh Hashaná), particularmente no tengo por qué negarme a acompañar, así como tampoco me niego a presenciar familiarmente un año nuevo según la costumbre occidental (o conocida como gregoriana, el 1ro.de Enero). No considero nada malo en participar de esas celebraciones, aunque yo celebre sólo Yom Teruá, incluso en un día distinto a Rosh Hashaná. Cada uno es dueño de su vida y de hacer lo que crea correcto, y lo mejor es que se haga siempre con respeto a los demás.

Gabriel.

sábado, septiembre 20, 2014

Ser sabios

Pirke Avot 4,1 (Sabiduría de los Padres [judíos]). "Ben Zoma dice: ¿Quién es sabio? El que aprende de todas las personas, según está escrito: Me hice más inteligente que todos mis maestros (Salmos 119:99)."

El vers.del Salmo termina así: "pues tus testimonios constituyen mi meditación."


La palabra hebrea [eduteja] traducida como "testimonios", también puede significar mandamientos, decretos, instrucciones, etc. Proviene de la raíz edut, que significa literalmente testimonio.

¿Qué es un testimonio? Puede ser una persona o una acción que testifica o certifica o prueba algo que se sospechaba, o algo que en se conocía en teoría y en la práctica se confirma.

Entonces: Dice David en el Salmo que se hizo más sabio que sus maestros por los testimonios del Todopoderoso. ¿Qué son los "testimonios" de Dios? Aquella Sabiduría Celestial que se manifiesta en una persona mediante acciones ante dos o más personas, no sólo en privado o en teoría o sólo palabras. Es decir, que los mandamientos del Altísimo pasan de la teoría del conocimiento a su práctica, especialmente los relacionados con el prójimo.

Lo que David parece decir es que la sabiduría de una persona no está en el conocimiento teórico que uno tenga de la Palabra de Dios, como para considerarse "maestro", sino en la práctica de ese conocimiento; es decir, cuando uno practica lo que predica.

Y, volviendo a la frase inicial, será sabio quien aprende de toda persona (de cualquier ser humano independientemente de sus creencias). ¿Por qué? Porque tendrá la capacidad de discernir (y esto depende mucho de la oración a Dios pidiéndole ello) las enseñanzas del Santo Bendito Él a través de Sus Testimonios, tal como lo expresaba David. 

Y esos testimonios pueden ser las buenas acciones que no sólo las tienen quienes estudiaron la Palabra de Dios. Como también la "Sabiduría Celestial" se puede manifestar a través de personas que consideramos alejadas de la Instrucción "verdadera", claro está según nuestras propias creencias muchas veces prejuiciosas y erróneas.

lunes, septiembre 15, 2014

FE SÓLIDA


Mat.14:23 Y después de dejar a la multitud, [Yeshúa, el Mesías] subió al monte y oró solo. Y llegó la hora de la tarde y estaba allí parado solo. (24) Y la barca [con sus discípulos] estaba en medio del mar y (las olas del mar) la zarandeaban porque el viento era contrario. (25) A la cuarta vigilia de la noche vino a ellos Yeshúa caminando sobre el mar. (26) Y cuando lo vieron sus discípulos caminando sobre el mar se alarmaron, pensando que era un shed [fantasma], y por la inmensidad de su temor se pusieron a gritar. (27) Entonces les respondió Yeshúa y les dijo: “Que haya confianza entre ustedes pues soy yo; no teman”. (28) Y respondió Pedro y le dijo: “Maestro, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre el agua”. (29) Y le dijo Yeshúa: “Ven”. Y se bajó Pedro de la barca y caminó sobre el mar y fue hacia Yeshúa. (30) Y cuando vio la fuerza del viento temió mucho y al comenzar a hundirse y gritó y dijo: “¡Maestro, sálvame!” (31) Y enseguida Yeshúa extendió su mano y lo sostuvo y le dijo: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?” (Mat.Heb. Shem Tov, trad. Moré José Álvarez) 

Este relato, más allá de lo increíble que parezca, puede servirnos para tomar una gran enseñanza . De hecho, es posible que para ello haya sido registrado. 

Pedro representa a todos los que aseguran que tiene plena fe en el Todopoderoso, creyendo que todo lo pueden con Su Ayuda. Pero sabemos que una cosa es decirlo y otra cosa es hacerlo. Pedro se animó a hacer algo que parecía imposible, en principio: caminar sobre las aguas del mar. Esta imagen la podemos identificar con la capacidad, de acuerdo a la fe que uno cree tener confiando en la Ayuda Celestial, de superar cualquier problema o hecho negativo que se presente en la vida. Pero, cuando llegan esos momentos, uno debe demostrar que su fe era tan sólida como para no temer, sin desanimarse ni caer. Pedro comienza a caminar sobre las aguas confiando en la palabra del Mesías que lo llamó, pero cuando tomó conciencia del peligro temió, dudó y comenzó a hundirse clamando por ayuda. Es por ello que el Mesías le  recriminó por su poca fe al dudar, luego de que le había animado a hacer aquello que parecía imposible.  Esto suele suceder con la fe de muchos creyentes, que antes de que se les presenten los grandes problemas en la vida creen que todo lo pueden superar con una fe inquebrantable, y una confianza absoluta en la Ayuda Celestial. Pero cuando llegan los problemas, se desaniman y sufren grandes tristezas (y hasta depresiones) por causa de la duda o de una fe teórica, la cual se desarma cuando es puesta en práctica. 

Aprendemos de este pasaje que "caminar sobre las aguas" puede simbolizar vivir según los Mandamientos del Todopoderoso, con la mente puesta en imitar al hombre que mejor nos enseñó a cumplir tales Mandamientos: Yeshúa el Mesías (que en parte para ello fue Ungido). Porque al imitarlo, entonces podemos decir que tenemos al espíritu del Mesías en nuestros corazones, con el cual podemos luchar confiados. Sin embargo, el caminar sobre esas "aguas" también implicará que se experimenten muchas pruebas a la fe, representadas en los vientos fuertes que tratarán de infundirnos temor, dudas, pesimismo y desánimo. Pero cuando el Espíritu de Santidad se presenta y nos llama a mostrar una fe inquebrantable confiando en Su Poder, jamás debemos dudar. Posiblemente tengamos que sufrir algunas veces tropiezos, pero sin dejar que esos malos tragos nos hundan en la lucha de la fe. Nada debemos temer ni dudar cuando vivimos caminando de la mano del Mesías, porque seguro que triunfaremos. 

¿Cuán importante es tener el espíritu del Mesías como guía? Del todo. Para tener verdaderos frutos espirituales y éxito en la fe es necesario vivir practicando la Palabra del Altísimo con el espíritu del Mesías en nuestros corazones. Pues él nos lo ha aconsejado: 

Juan 15:4 Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Como la rama no puede llevar fruto por sí sola, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. (5) Yo soy la vid, ustedes las ramas. El que permanece en mí y yo en él, éste produce mucho fruto. Pero separados de mí, nada pueden hacer. (VIN) 

Y si estamos dispuestos a demostrar que nuestra fe tiene frutos verdaderos que vienen de la transformación del alma de acuerdo a los Mandamientos de YHWH, debemos ser fuertes completamente y que nuestro Padre Celestial sea glorificado por nuestras buenas obras, tal como lo hizo Yeshúa el Mesías y así también lo aconsejó: 

Mat.5:14 Ustedes son la luz en el mundo. Una ciudad edificada sobre un monte no se puede esconder. (15No encienden una luz para ponerla en un lugar oculto donde no puede alumbrar; sino que la ponen sobre el candelero para que alumbre a todos los miembros de la casa. (16) Así alumbre su luz delante de todo hombre para mostrarles sus buenas obras que son alabadas y glorificadas delante de su Padre que está en el cielo. (Mat.Heb. Shem Tov, trad. Moré José Álvarez) 

Y así será que, teniendo un fe sólida e inquebrantable en la confianza absoluta en el Amo del Universo, venceremos siempre en todas las pruebas, al mismo tiempo que mostraremos el espíritu del Mesías en nuestros corazones al imitarle para glorificar a nuestro Padre Celestial. Amén.

Gabriel.

jueves, marzo 13, 2014

La ofrenda (korbán)


La palabra hebrea korbán (ofrenda), proviene de la raíz karáb, que significa acercar.

Esto nos enseña que la ofrenda que se presentaba ante el sacerdote en el Santuario o Templo, estaba destinada a acercar al israelita hacia el Todopoderoso, sea por medio la intención de expiar sus pecados o de agradecerLe por los bienes recibidos.

Siempre debe haber en la fe del fiel al Santo Bendito Él, un deseo constante de acercamiento hacia el Altísimo, como si fuera un fuego continuo; pues el alejamiento disminuye la fe. Pero el éxito de ese acercamiento, depende también de su acercamiento hacia el prójimo. Si uno ama al Amo del Universo, y desea acercarse a Él, debe amar también necesariamente a su prójimo, tal como Él lo enseña.

Al respecto, nos instruyó Yeshúa ("Jesus") el Mesías, en los tiempos cuando se ofrendaba aún con el Templo de pie:

Mat.5:23 Y si presentas tu ofrenda en el altar y recuerdas que tienes una disputa con tu compañero, y él se está quejando de ti sobre este asunto, (24) deja tu ofrenda allí delante del altar y ve a apaciguarlo primero y después presenta tu ofrenda. (Mat.Heb. Shem Tov, trad. Moré José Álvarez)


O sea: acércate primero a tu prójimo, luego podrás acercarte de la mejor manera al Supremo.

Para amar a Dios debemos aprender a amar a nuestro prójimo. Para lograrlo, debemos ofrendar (sacrificar) nuestro ego. Es decir, debemos humillarnos para que el amor fluya como debe ser. Cuando uno tiene rencor contra alguien, no puede amar correctamente. O cuando uno no puede pedir perdón por un daño que hizo, tampoco podrá amar bien. El ego propio debe ser humillado destruyéndose el dañino orgullo.

Cuando llega Yom Kipur (el Día de Expiación), la condición necesaria para que desde el Cielo le perdonen los pecados a uno, es que uno perdone a los demás, o también pida perdón por los daños que causó. De eso se trata la ofrenda, más aun con respecto a el Día de Expiación.

También la raíz hebrea de korbán puede tener el sentido de comenzar una batalla en una guerra. En este caso, aplicado ese sentido a la ofrenda, debemos evitar caer esclavos de las pasiones carnales en la guerra contra la Mala Inclinación. Para ello, debe ofrendarse tiempo de vida para cultivar el alma espiritualmente, de modo que se la adiestre para tener control sobre las pasiones carnales humanas. Toda persona tiene algo de "animal" en su naturaleza. Si se rectifica o purifica el alma, se ofrenda ese "animal" para que no domine al alma imponiendo los deseos desmedidos de la carne.

Los Mandamientos del Altísimo se pueden cumplir cuando se vive una vida espiritual, con un alma acrisolada por la Palabra del Supremo, que es como fuego celestial. De lo contrario, la mente queda anhelando sin poder cumplir, esclava de las pasiones carnales. Es por ello que debe ofrendarse la voluntad firme en dar pelea contra la Mala Inclinación, aprendiendo todo lo que se debe hacer para poner en práctica los Mandamientos que pulirán el alma.

Al acercarse uno al prójimo, podrá amarlo correctamente si se mantiene batallando en la guerra para fortalecerse espiritualmente de acuerdo a las Instrucciones del Altísimo. Puede haber batallas perdidas (errores o tropiezos) en el aprendizaje y entrenamiento; pero la fe firme en la lucha sin parar, hará que el Amo del Universo entregue la victoria al haberse uno acercado a Él como debe ser (con una ofrenda legítima).

Gavriel.

domingo, febrero 23, 2014

Busca a Dios.


Isaias 55:6 Busquen a YHWH mientras puede ser hallado, llámenlo mientras está cercano.

No desperdiciemos el tiempo de la vida buscando cosas que nos perjudicarán, o sólo en pasatiempos mundanos que no edifican el alma. Pero, ¿cómo Le buscamos? El Profeta respode:

Is.55:7 Abandone el malvado su camino, el hombre pecador sus planes; vuélvase a [o arrepiéntase ante] YHWH, y Él lo perdonará; a nuestro Elohim [Dios], que perdona abundantemente.

La clave para buscar a Dios y hallarLe es el arrepentimiento de los malos actos (Teshuvá). O, dicho de otra manera, rectificar el alma de sus errores confesándolos en las plegarias al Todopoderoso y comprometiéndose a tener la voluntad firme en corregirlos. Dejar de lado el propio camino, significa desobedecer al ego propio y obedecer al Amo del Universo con sumo respeto. Ese es el principio de la sabiduría celestial que se recibirá para encaminar los pasos en la vida por la Senda Recta que marcan las Palabras del Altísimo.

Es momento de actuar, no se puede perder más tiempo. Es hora de despertarse mientras el Santo Bendito Él está cerca esperando que Le obedezcan para que se alcance la dicha que proveen Sus bendiciones. Para llamarLe hay que escoger la "onda" correcta estudiando Sus Palabras para descubrirLe, más allá de lo que diga cualquier persona.

Despertar con humildad, arrepentimiento, plegaria y estudio es el camino para que, a través de la obediencia al Disciplinamiento Celestial, se halle (conozca) a Dios, y se pueda comunicar con Él para una correcta educación que produzca frutos benditos en esta vida, y se recoja el gran premio en la vida que viene.

Muy buena semana!