miércoles, junio 08, 2016

¿Conoces a YaHWéH? Exodo cap.5

Saludos amigos. Analicemos un pasaje del capítulo 5 de Shemot (Exodo), cuando Moisés, en el primer encuentro con el Faraón, le pedía que los dejara salir de Egipto al desierto para celebrar una festividad. Dice al comienzo del capítulo:

Éx. 5:1 Después entraron Moisés y Aarón a Faraón, y le dijeron: Yahwéh, el Poderoso de Israel, dice así: Deja ir a mi pueblo a celebrarme fiesta en el desierto. (2) Y Faraón respondió: ¿Quién es Yahwéh, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Yahwéh, ni tampoco dejaré ir a Israel. (RV2010 restaurada)

Esta respuesta del Faraón puede interpretarse de dos maneras posibles: 1) Desconocía al Todopoderoso completamente. 2) Sabía que los israelitas tenían una deidad en la que creían, así como él tenía muchas. Al parecer estamos ante esta segunda opción, y su respuesta fue despreciativa para con Yahwéh. El verbo "oiga" se traduce del hebreo "shamá", que tiene el sentido de oír a alguien prestándole atención u obedeciéndole. Al decir "Quién es Yahwéh, para que yo oiga su voz" da a entender un desprecio, un considerar como nada al Todopoderoso de los hebreos, como se les llamaba a los israelitas en Egipto.  ¿Por qué tuvo esa actitud? Porque por costumbre tenía otras deidades, creencias en seres inexistentes y sin ningún poder. Para él Yahwéh no significaba nada más que un "dios" más de los tantos, pero que no era de los suyos. De aquí tenemos un primer indicio de que el desconocimiento del verdadero Yahwéh lleva a NO hacer su Voluntad.

El Faraón consideraba a Yahwéh incluso inferior a sus dioses. Por tal razón se atrevió a despreciarlo, a ignorarlo como Todopoderoso único. Es por eso que no conocía a Yahwéh en toda su dimensión, tal como lo conocerá luego con las plagas.  En la actualidad sucede algo semejante. La mayoría dice que cree en "Dios", pero: ¿Conocen realmente a Yahwéh? Pues, decir "conozco a Dios" no es lo mismo que conocer a Yahwéh. No se trata de un simple nombre... Moisés tuvo que conocer a Yahwéh, comenzando al encontrar la zarza que ardía y no se consumía (Ex.cap.3), más allá de que tenía alguna idea del Todopoderoso. En el versículo Ex.3:15 el Altísimo le revela su sagrado Nombre, y Moisés conoce al Eterno por medio del respeto y la obediencia, por lo cual es muy bendecido. El mismo Abraham también tuvo que conocer a Yahwéh luego de haberle creído, al cambiar su vida y sus costumbres con la obediencia y respeto a Él. Incluso llegó a invocar su Nombre y Yahwéh lo consideró su amigo, por lo cual fue grandemente bendecido, tanto que recibió la promesa de bendición de las naciones gracias a él.

El Faraón tenía cautivo al pueblo israelita en Egipto. Como hemos explicado en otras oportunidades, "Egipto" en hebreo se dice Mitsráyim, y su raíz matsór significa límite o limitación. Por tal razón "Egipto" simboliza la limitación para servir a Yahwéh por alguna cautividad. Esta puede manifestarse, por ejemplo, en la esclavitud a las cosas mundanas, viviendo sólo en función de los deseos pasionales del cuerpo. Es lo que el apóstol Shaúl (Pablo) dirá: "vivir en la carne". Esa esclavitud enferma la mente con el tiempo y no le permite obedecer al Todopoderoso, lo cual lleva a desconocerle, a ignorarle y a enemistarse con Él.

También otra forma de esclavitud, representada por "Egipto", es la ignorancia. Es la falta de conocimiento verdadero que resulta de ser esclavos de religiones o consejos humanos. En algunos casos religiones que están en contra de los Mandamientos de Yahwéh, que inventan nuevos y distintos. En otros casos religiones que no aceptan al Mesías como redentor de sus pecados y lo menosprecian. Oponerse al conocimiento de la verdad hace que uno quede esclavo de tradiciones humanas que contienen las religiones. Esto sucede porque el "amo" de las personas presas de las tradiciones es su mismo ego arrogante, que no se humilla para que el espíritu de santidad de Yahwéh los ilumine con la Verdad.

El conocimiento está relacionado con el Nombre sagrado y la santificación del mismo. El conocimiento no tiene que ver sólo con la teoría, sino también con la práctica. Tal como Abraham, que no sólo oyó y creyó, sino también actuó obedientemente, igual que Moisés. Eso es algo que no hizo Israel cuando estuvo dividido en dos reinos. Por eso está escrito (en Isaías 5:13, RV60): "Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed.". Y (en Oseas 4:6, RV60): "Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, Yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la Ley de tu Dios, también Yo me olvidaré de tus hijos.". La falta de conocimiento puede estar relacionada con despreciar la Ley de Yahwéh, y eso es despreciar su Palabra. La falta de conocimiento también causa cautividad mental por seguir sabidurías humanas, más aún negando al Mesías enviado por Yahwéh.

Conocer a Yahwéh es empaparse de su Verdad. ¿Y cuál es esa Verdad? Pues su Palabra escrita, y su Palabra enseñada por el Mesías que ya vino. Por tal razón la Verdad está en el Mesías. Y sobre él está escrito:

Juan 18:37 Entonces Pilato le dijo: “¿Así que tú eres rey?” Yahoshúa respondió: “Tú lo dices, soy rey. Para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad oye mi voz”. (38) Pilato le preguntó: “¿Qué es la verdad? Después de preguntar esto, salió de nuevo a donde los judíos y les dijo: “Yo no hallo ningún delito en él”. (VIN)

El Mesías vino al mundo para dar testimonio de la Verdad, de la Palabra de Yahwéh. Y quienes son de la Verdad y la respetan, oirán al Mesías, creerán en él para poder tener vida eterna. Pilato supo que él era rey, pero al no conocer a Yahwéh ni su Verdad como el Faraón, despreció al Todopoderoso y no pudo reconocer al verdadero Mesías, tal como les pasa a muchos actualmente. Y el Mesías dijo en oración a Yahwéh, hablando de sus discípulos:

Juan 17:14 Yo les he dado Tu Palabra, y el mundo los aborreció; porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. (15) No ruego que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno. (16) Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. (17) Santifícalos con la verdad; tu palabra es la verdad. (18) “Así como tú me enviaste al mundo, también yo los he enviado al mundo. (19) Por ellos yo me consagro a mí mismo, para que ellos también se consagren en la verdad. (VIN)

¿Por qué el mundo aborreció a los discípulos del Mesías? Porque habían recibido las enseñanzas del Mesías según la Palabra de Yahwéh, haciendo Su Voluntad. Ellos conocieron verdaderamente a Yahwéh gracias al Mesías, por eso se distinguieron del mundo y fueron rechazados. La sabiduría del Mesías revela plenamente el conocimiento del Todopoderoso. Por tal razón, quien rechaza al Mesías, aunque conozca de Mandamientos, tendrá un conocimiento parcial del Altísimo. Y quienes desprecian la Ley con los Mandamientos de Yahwéh, aunque crean en el Mesías, también tienen un conocimiento parcial y corren el riesgo de perderlo del todo al vivir mundanamente, porque no siguen al Mesías como debe ser.

El Faraón de Egipto representa la necedad de no querer conocer al Todopoderoso Yahwéh, faltándole el respeto, rechazando la Palabra de Él dada a Moisés o al Mesías; aún teniendo noción del Hijo del Altísimo como rey, tal como Pilato. El conocimiento de Yahwéh llega por reconocer y alabar su bendito y poderoso Nombre; y se perfecciona con la fe en el Mesías Yahoshúa. La confianza en el verdadero nombre Yahwéh hace que le sirvamos de la mejor manera, teniendo como modelo de persona al Mesías. Los que quieren conocer a Yahwéh, no se conforman con creer en un Ser Todopoderoso. Buscarán aprender de Su Sabiduría, de acercarse a Su manifestación espiritual para ser bendecidos con el verdadero conocimiento en la vida. Y buscarán seguir al Mesías imitándole como siervo de Yahwéh, con absoluta obediencia a Su Palabra y Verdad. Vanas son todas las sabidurías mundanas según las tradiciones de hombres. Ni las religiones, ni la filosofía, ni la cabalá judía te harán más sabio para conocer más al Todopoderoso. La sabiduría verdadera la entrega Yahwéh a quien humildemente alaba su Nombre, estudia su Palabra, creyendo y confiando en su Hijo enviado para salvar al mundo. Como dijo Shaúl (Pablo) (en 1Co.1:24, VIN): "Pero para los llamados, tanto judíos como griegos [gentiles], el Mesías es el poder de Yahwéh y la sabiduría de Yahwéh.".


Gabriel. 

miércoles, mayo 25, 2016

Invitación

Saludos hermanos. Quiero invitarlos a leer algunos escritos excelentes para estudiar en el blog Raíces Hebreas de la Fe del hermano Ángel Candelaria. Bendiciones!

Clik sobre los siguientes links:

¿A Quién Debemos Adorar, y Cómo?

El Poder de Vencer el Mal con el Bien

El Peligro de la Tradición Oral

¿Bajo la Ley o Bajo la Gracia?

El Efecto Legal del Sacrificio del Mesías

Dos Muestras de Verdadero Amor Conyugal

¿Son las Señales Prueba Infalible de Nuestra Fe?

¿Conoce Usted el Nombre del Creador?

Que su Corazón no se Incline a los Ídolos (aunque su Cuerpo Tenga que Hacerlo)

Confía en las Avispas de Yahwéh

6 Cosas que Afectan Nuestro Estudio de la Biblia

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domingo, mayo 15, 2016

Cómo es la verdad...

A ver...

1Pe.1:14 Como hijos obedientes, no se conformen a las pasiones que antes tenían, cuando estaban en su ignorancia. (15) Antes bien, así como Aquel que los ha llamado es Santo, también sean santos ustedes en todo aspecto de su manera de vivir, (16) porque está escrito (Lev.11:44,45; Lev.19:2; Lev.20:7; Lev.20:26): “Sean santos, porque Yo soy Santo”. (VIN)

Pedro está diciéndonos que ya no vivamos como lo hacen las naciones gentiles, y huyamos de la ignorancia de la verdad. Por ello debemos buscar la santidad, porque para eso nos ha llamado el Santo Bendito es, para diferenciarnos con nuestros actos de las naciones al ser parte de un pueblo escogido y santo. Por eso está escrito:

Lev. 20:26 Ustedes será santos para Mí, porque Yo Yahwéh soy Santo, y Yo los he separado a ustedes de otros pueblos para que sean Míos. (VIN)

¿Será acaso que al creer en el Mesías nos convertimos en santos? Um... Preguntémosle a la Palabra del Amo del Universo. ¿Cómo nos santificamos?

Núm.15:37  Yahvéh habló a Moisés, diciendo: (38)  “Habla a los hijos de Israel y diles que de generación en generación se hagan flecos en los bordes de sus mantos, y aten los flecos de cada borde con un cordón de color de jacinto, (39)  para que les sirva, cuando lo vean, para acordarse de todos los mandamientos de Yahvéh, para que los pongan por obra, sin irse detrás de los deseos de su corazón y de sus ojos, a los que se prostituyen; (40)  porque así, acordándoos de mis preceptos y poniéndolos por obra, seréis santos a vuestro Todopoderoso. (NC)

Quienes creen y se sumergen en el Mesías que ya vino y está con Yahwéh esperando regresar para dar a cada uno conforme a sus obras (Ap.22:12), reciben el espíritu de santidad del Todopoderoso que cumple la función de los flecos antiguos. O sea, nos recuerda que para ser santos debemos poner por obra los mandamientos de Yahwéh. Entonces queda bien claro, no hay ninguna duda: sólo la obediencia a los mandamientos del Altísimo nos santifica. Y además, esa obediencia nos lleva al conocimiento de la única que es verdad y que proviene de la boca de Yahwéh, el Todopoderoso, y no de cualquier otra persona. Al entender esto, no buscamos ser santos para salvarnos, porque ese regalo lo recibimos gratuitamente por la fe en el Mesías. Buscamos ser santos por amor a Yahwéh que nos ha escogido, para purificarnos según sus cualidades que debemos reflejar; y Él espera de nosotros la obediencia como producto de la fidelidad y de la devolución de gentileza por el regalo de la vida eterna que nos da.

Gabriel.

sábado, mayo 14, 2016

Nueva publicación: Nuestra Pascua es el Mesías.

Saludos hermanos. Quiero invitarlos a leer una nueva reflexión que publiqué como autor invitado en el blog Raíces Hebreas de la Fe del hermano Ángel Candelaria, donde hablo sobre lo que podemos aprender con respecto a que nuestra Pésaj (Pascua) es el Mesías, partiendo de consejos del enviado Shaúl de Tarso (Pablo). Bendiciones!

Pulsa sobre el enlace a continuación para leerlo:

Nuestra Pascua es el Mesías

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viernes, abril 29, 2016

¿Fue liberado el pueblo israelita cuando salió de Egipto, luego de la décima plaga, la muerte de los primogénitos? Si estudiamos bien veremos que no, porque está escrito:

Ex.14:5-10 Y fue dado aviso al rey de Egipto, que el pueblo huía; y el corazón del Faraón y de sus siervos se volvió contra el pueblo, y dijeron: ¿Cómo hemos hecho esto de haber dejado ir a Israel, para que no nos sirva? Y unció su carro, y tomó consigo su pueblo; y tomó seiscientos carros escogidos, y todos los carros de Egipto, y los capitanes sobre ellos. Y endureció Yahwéh el corazón del Faraón rey de Egipto, y él siguió a los hijos de Israel; pero los hijos de Israel habían salido con mano poderosa. Siguiéndolos, pues, los egipcios, con toda la caballería y carros del Faraón, su gente de a caballo, y todo su ejército, los alcanzaron acampados junto al mar, al lado de Pi-hahirot, delante de Baal-zefón. Y cuando el Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera, y clamaron a Yahwéh.

Pero luego sí se produce la verdadera liberación, como está escrito:


Ex.14:29-31 Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda. Así salvó Yahwéh aquel día a Israel de mano de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar. Y vio Israel aquel grande hecho que Yahwéh ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Yahwéh, y creyeron a Yahwéh y a Moisés su siervo.

Hubo dos hechos importantes para la liberación israelita: 1) El sacrificio del cordero, cuya sangre protegió a los primogénitos de los israelitas. 2) El paso por el mar de los Juncos (Rojo). Estos se corresponden con otros dos hechos necesarios para la liberación de los hijos del Todopoderoso: 1) La muerte y resurrección del Mesías como cordero sin mancha que expía los pecados de esos hijos. 2) La inmersión en aguas en su nombre, que simboliza aceptar al Mesías en el corazón para imitarle, para tener vida eterna y la verdadera liberación.

miércoles, abril 27, 2016

Amar de verdad...

1Pedro 4:8 Sobre todo, tengan entre ustedes un amor ferviente, porque el amor cubre una multitud de pecados.
 
¿Cuál es el amor que cubre multitud de pecados? No es sólo el que se demuestra con cariños a un cónyuge o a hijos, o con regalos a familiares o amigos; ni sólo el que se demuestra al Todopoderoso cumpliendo los mandamientos de su Ley. Más precisamente es el amor al prójimo en general. ¿Quién es nuestro projimo? Todo aquel que sufre necesidades básicas y puede recibir ayuda nuestra. Pero se ha malentendido en general la parábola del "buen samaritano". No es que enseñe que debemos ayudar a nuestro prójimo sólo cuando ocurra una situación como esa, o cuando encontremos a alguien necesitado por la calle, siendo que nunca andamos recorriendo las mismas, sino que nos pasamos en el trabajo y en casa. Aunque no andemos por la calle los necesitados están igual, y también son nuestros prójimos. ¿Y entonces qué? ¿Seguiremos con nuestra fe de amor pasivo, y  esperando que se nos aparezca un necesitado para ponerlo activo? ¿Qué dijo el Todopoderoso (incluso para los que sólo aceptan el Tanak "AT")?

Miqueas 6:8 Él te ha dicho, oh hombre, lo que es bueno, y lo que requiere YaHWéH de ti: Solamente que hagas justicia y que ames la bondad, y que camines humildemente con tu Elohim.

Ahora, a la bondad y a la humildad se sabe cómo buscarlas. Pero,¿cómo se hace justicia, la cual es necesaria para practicar el amor al prójimo? A través de otro profeta lo aclara el Altísimo:

Isaías 1:16-17 Lávense y límpiense, aparten sus malas acciones de Mi vista. Dejen de hacer el mal; aprendan a hacer el bien. Dedíquense a la justicia; ayuden al oprimido, apoyen los derechos del huérfano, defiendan la  causa de la viuda.


Defender la causa de la viudad, apoyar los derechos del huérfano y ayudar al oprimido, en la sabiduría hebrea, significa ayudar a nuestro prójimo, a los pobres y desprotegidos, aún si no los encontramos por la calle. Esta es la verdadera justicia, de la cual también dijo el Amo del Universo:

Zac.7:9-13 Así dijo YaHWéH de los Ejércitos: Administren verdadera justicia; tratense con lealtad y compasión unos con otros. No defrauden a la viuda, al huérfano, y al pobre; y no tramen el mal unos contra otros. Pero no quisieron hacer caso. Me dieron la espalda rebeldemente y se hicieron los sordos. Endurecieron sus corazones como diamante para no hacer caso de la instrucción y la amonestación que YaHWéH de los Ejércitos les envió por su espíritu mediante los profetas anteriores; y una terrible ira salió de YaHWéH de los Ejércitos. Y según él llamó y no escucharon, “Así”, dijo YaHWéH de los Ejércitos, “llamarán y yo no escucharé”.


El Todopoderoso también está llamándonos a nosotros hoy, tal como lo hizo en otros tiempos a los israelitas. Él "nos llama" por medio de la necesidad de los pobres y desprotegidos, de los marginados socialmente, de los que sufren verdaderamente las malas políticas y la monstruosa indiferencia. Ser indiferentes al sufrimiento de nuestro prójimo es defraudarlo, teniendo en nuestras manos la posibilidad de ayudarlo, aún si no lo encontramos en la calle. ¿Seguiremos dándole la espalda a nuestro Padre Celestial y siendo sordos? ¿Seguiremos con corazones de piedra? Cuando vivimos bien debemos actuar pensando en los necesitados, para que cuando tengamos necesidades o pruebas difíciles en la vida, Yahwéh nos escuche cuando clamemos a Él.

¿Y cuál es la correcta fe o buena "religión" que uno debe tener los que creemos en el Mesías que vino? Como lo dijo otro nazareno:

Stgo.1:27 La religión pura y sin mancha delante del Elohim y Padre es ésta: velar por los huérfanos y las viudas en su aflicción, y guardarse sin mancha del mundo.


Cuando actuamos por los necesitados, entonces estamos amando verdaderamente a nuestro prójimo, y cumpliendo  plenamente con los mandamientos del Santo Bendito Él. Y eso nos limpia de muchos pecados, sobre todo el de la indiferencia. No hagamos como dijo el mismo emisario citando antes, teniendo una fe estéril:

Stgo.2:14-17 Hermanos míos, si alguno dice que tiene fe y no tiene obras, ¿de qué sirve? ¿Puede acaso su fe salvarlo? Si un hermano o una hermana están desnudos y les falta la comida diaria, y alguno de ustedes les dice: “Vayan en paz, caliéntense y aliméntense bien”, pero no les da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve? Así también la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma.


Porque debemos eliminar esa indiferencia pensando al ponernos en el lugar del necesitado. Entonces debemos aplicar la regla de "plata" o de "oro". Como dijo el Sabio Hillel: "No le hagas al prójimo lo que odias que te hagan a ti". O como dijo el Mesías: "Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes". Al ponernos en el lugar del necesitado no queremos que sean indiferentes con nosotros; o, dicho de otra manera, quisiéramos que nos ayudaran. Por eso debemos ayudar a los necesitados, clamándole al Todopoderoso como dice una conocida canción:

Solo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente,
que la reseca muerte no me encuentre
vacío y solo sin haber hecho lo suficiente.


Porque, ¿Realmente amamos al Mesías? ¿Nos interesa cumplir con él y sus enseñanzas? Pues él dijo:

Mat.25:31-40 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los mensajeros con él, entonces se sentará en  su trono glorioso; y reunirán delante de él a todas las naciones. Él separará los unos de los otros, como cuando el pastor separa las ovejas de las cabras; y pondrá las ovejas a su derecha, y las cabras a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: ‘¡Vengan, benditos de mi Padre! Hereden el reino que se ha preparado para ustedes desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me hospedaron, estuve desnudo, y me  vistieron; enfermo, y me visitaron; estuve en la cárcel, y fueron a verme’. Entonces los justos le preguntarán: ‘Maestro, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo, o en la  cárcel, y fuimos a verte?’ Y en respuesta el Rey les dirá: ‘En verdad les digo que en cuanto lo hicieron a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicieron’.

 
"hermanos más pequeños" es una metáfora igual que "viuda", "huérfano", "pobre", y se refiere a la gente que sufre necesidades o maltratos. Entonces, aunque no vayamos a visitar enfermos o presos, aunque no hospedemos a forasteros, deberíamos asistir al Mesías en los necesitados de la calle, o por las inundaciones, o por los terremotos, o por cualquier otra causa, al menos ayudando con donaciones si no podemos estar con ellos. Si no crees en el Mesías que vino, al menos hazlo para cumplir con la Voluntad del Altísimo. Si eres ateo, agnóstico o lo que sea, al menos hazlo por compasión y bondad para ser mejor persona. Pidamos (me incluyo) perdón, si no lo hicimos aún y cambiemos, actuemos, amemos de verdad a nuestros prójimos como nos amamos a nosotros mismos.

lunes, abril 18, 2016

Pésaj, Panes Ácimos y Qorbán Jaguigá.

A propósito de la celebración de Pésaj (Pascua) en el fin de semana que viene, según los Mandamientos de Yahwéh, ¿el Mesías, la noche antes de morir, comió del sacrificio del cordero de Pésaj en su última cena o no? Este estudio del Moréh Yosef Alvarez le aclara bien cómo fueron las cosas verdaderamente. Clickee en el siguiente enlace:


https://www.youtube.com/watch?v=c5z-qMFWwv8



Para saber más sobre el significado de la Fiesta de los Panes Ácimos, o sin levadura, también les sugiero oír otra gran enseñanza del Moréh Yosef Alvarez, haciendo click en el siguiente link:


http://sendaantigua.net/Docs-Audio/Temas-con-Audio/FiestaAcimos.mp3


Saludos.